COLOMBIA: Encuentro en Costa Rica muestra que la paz está lejos

Un encuentro en Costa Rica de representantes del gobierno, la sociedad civil y el guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia ha puesto en evidencia importantes dificultades para alcanzar acuerdos de paz.

La reunión, que comenzó el lunes en San José y se denomina «Encuentro Internacional sobre Paz, Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario en Colombia», es la primera ocasión en 10 años en que delegados del gobierno, la guerrilla y la sociedad civil se sientan a discutir juntos el conflicto.

No acudieron representantes del principal grupo rebelde del país, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

El objetivo es debatir la viabilidad del llamado Plan Colombia, una estrategia de desarrollo, inversión y combate al narcotráfico impulsada por el presidente colombiano, Andrés Pastrana, con apoyo del gobierno de Estados Unidos.

Más de 300 delegados colombianos y de la comunidad internacional, incluyendo a representantes de un centenar de organizaciones de la sociedad civil, han sido testigos del estancamiento del diálogo.

«Estamos en el momento más crítico del conflicto», dijo a IPS Jorge Enrique Rojas, activista por los derechos humanos y coordinador del encuentro, quien afirmó que no hay avances sustanciales en el diálogo y que el lenguaje de todos los participantes en la negociación se ha endurecido.

Rojas integra Paz Colombia, el grupo de organizaciones de la sociedad civil que convocó a la reunión y propone una tregua de 100 días a partir del 1 de diciembre, durante la cual sea posible replantear las estrategias de paz, así como formar una «Comisión Mundial de Alto Nivel sobre el tema de las drogas» en Colombia.

Esa comisión sería presidida por el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, el ex presidente soviético Mijail Gorvachov y el jefe de la Oficina de Política Nacional contra las Drogas de la Casa Blanca, Barry McCaffrey.

El grupo de organizaciones de la sociedad civil también pide que se detenga la ejecución del Plan Colombia y se constituya un Fondo de Promoción de la Paz de Colombia, financiado con recursos provenientes de la cooperación internacional.

«Para resolver este problema armado, queremos construir confianzas mutuas en el país (Colombia) y sabemos que podemos hacerlo desde la sociedad civil. Esta reunión es el primer gran paso», indicó Rojas.

El activista, otros integrantes de organizaciones de la sociedad civil y el ELN coinciden en rechazar el Plan Colombia, cuyo costo previsto es 7.500 millones de dólares, 1.300 de ellos aportados por Estados Unidos. Washington ha estipulado que 80 por ciento de su contribución debe destinarse a gastos militares.

Insurgentes y organizaciones de la sociedad civil colombiana sostienen que el Plan Colombia es militarista y que provocará una escalada de violencia, pero Bogotá asegura que se trata de un plan integral y una efectiva estrategia para canalizar recursos financieros destinados al país.

El ministro de Desarrollo de Colombia, Augusto Ramírez, dijo a IPS que el actual diálogo por la paz en su país se ha desarrollado con lentitud porque es un proceso muy laborioso, incluso más que los que condujeron a la paz en países de América Central.

Luis Guillermo Solís, analista político y vicedecano de la estatal Universidad de Costa Rica, comentó a IPS que la principal diferencia entre esos procesos es que en América Central se llegó a comprender en un momento determinado que la paz era mejor negocio que la guerra.

«Eso todavía no ha sucedido en Colombia, pues hay miles de millones de dólares en juego y el narcotráfico es una nube negra que está por encima de todo», explicó.

«La ciencia de la paz es la paciencia», sentenció Ramírez, quien añadió que «el gran problema del proceso de paz de Colombia es que se realiza en medio de la guerra», sin un previo cese del fuego.

Bogotá pidió en Costa Rica que la comunidad internacional asuma un papel más activo de apoyo y cooperación en la lucha para poner fin al conflicto armado y combatir el narcotráfico en Colombia.

«La paz en Colombia hay que trabajarla, pero hay que decir que en la actualidad eso es muy difícil», dijo a IPS Ramiro Vargas, uno de los principales dirigentes del ELN.

En su opinión, el conflicto tiene sus orígenes en la historia de opresión de las grandes mayorías pobres de su país.

Vargas llegó al encuentro en Costa Rica junto con otros dos dirigentes del ELN, Francisco Galán y Felipe Torres. Los tres son presos del gobierno colombiano, el cual permitió que asistieran a la reunión.

Los representantes del ELN calificaron al Plan Colombia como una «gran mentira» y afirmaron que en su marco se combatirá a los pequeños campesinos que cultivan coca, y no a los grandes narcotraficantes. (FIN/IPS/nms/00)

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]