Los países en desarrollo más pobres recibieron con entusiasmo la propuesta de participar en una campaña mundial de vacunación infantil contra seis enfermedades infecciosas graves.
La Alianza Mundial para la Vacunación e Inmunización (GAVI) anunció el mes pasado, en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, la creación de un Fondo Mundial de Vacunación Infantil, e invitó a participar en el programa a 74 países en desarrollo con ingresos de menos de 1.000 dólares anuales por habitante.
Camboya, Cuba, Etiopía, Haití, Ghana, Namibia, Nepal y Vietnam son algunos de las 47 naciones que ya comunicaron a la GAVI que están interesadas en participar en la iniciativa.
El programa identificó seis enfermedades infecciosas que pueden ser combatidas con eficacia mediante mejores campañas de vacunación infantil: difteria, poliomielitis, sarampión, tétanos, tos ferina y tuberculosis.
Se espera ampliar la iniciativa en una segunda etapa para combatir también la fiebre amarilla, la hepatitis B y las graves infecciones causadas por la bacteria Hemophilus Influenza de tipo B.
"El precoz y entusiasta interés de todas las partes muestra el espíritu de equipo y el compromiso esenciales para lograr la inmunización infantil universal", declaró Carol Bellamy, directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, una de las instituciones que participan en la GAVI.
"Las vacunas son el instrumento con mayor potencial para mejorar las condiciones de salud en el mundo, a medida que se vuelven menos costosas y los procedimientos para hacerlas accesibles son más exitosos", afirmó Lisa Jacobs, una portavoz de la secretaría de la GAVI, con sede en Ginebra.
La GAVI estima que la vacunación contra las seis enfermedades seleccionadas para la primera etapa de la iniciativa tendrá un costo de sólo 17 dólares por niño.
Otros dos objetivos estratégicos ulteriores del programa son acelerar la investigación y desarrollo de nuevas vacunas contra enfermedades muy comunes en países en desarrollo, y lograr que la inmunización masiva sea un elemento central en los esfuerzos sanitarios internacionales.
El Banco Mundial, integrante de la GAVI, considera que la respuesta lograda por la iniciativa es una oportunidad para lograr que los gobiernos de naciones en desarrollo mejoren sus propias campañas santitarias.
Eso es "crucial para la continuidad de la inmunización exitosa y de los programas de salud pública", señaló Christopher Walsh un portavoz del banco.
Walsh añadió que la iniciativa de la GAVI es una intervención necesaria para ofrecer a las naciones más pobres un alivio de sus actuales problemas sanitarios, ya que "la falta de acceso de los pobres a las tecnologías modernas es una restricción muy importante",
El médico Chrispus Kiyonga, ministro de Salud de Uganda, afirmó que su país busca soluciones para superar la dificultad de acceso a vacunas poco utilizadas pero muy necesarias, y garantizar su disponibilidad universal. Uganda es uno de los países que pidieron participar en el programa de la GAVI.
La GAVI solicitará a las naciones que participen en su iniciativa que proporcionen "información necesaria" y cooperación, para lograr que las campañas de vacunación se asuman como una responsabilidad nacional y sean "más sustentables".
Uno de las informaciones solicitadas será si ya existe un plan multianual de inmunizaciones, indicó Jacobs.
"Se espera que los gobiernos nacionales sean los primeros en diseñar estrategias para superar carencias identificadas en cada país", y el apoyo de la GAVI y el Fondo Mundial de Vacunación Infantil se brindará cuando se demuestre que los recursos locales son insuficientes, explicó.
La iniciativa de la GAVI es también un esfuerzo para combatir la pobreza, ya que "la inmunización infantil es un factor esencial para alcanzar el desarrollo económico", añadió.
"La prevención de enfermedades contagiosas ayuda a los más pobres entre los pobres, ya que las enfermedades se asocian a menudo con el empobrecimiento individual o familiar", apuntó Walsh.
Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicaron que casi 13,3 millones de personas que murieron en el mundo en 1998, sobre un total de 54 millones, fueron víctimas de enfermedades infecciosas.
La OMS también señaló que unos tres millones de niños mueren cada año a causa de enfermedades que pueden prevenirse mediante la vacunación, la mayoría de ellos en países pobres de Africa y del Sur y el Sudeste de Asia.
El programa de la GAVI recibirá fondos del sector privado, y algunas organizaciones defensoras de la salud han planteado dudas sobre las consecuencias que puede tener ese patrocinio.
Acción Sanitaria Internacional (HAI), una organización no gubernamental con sede en Holanda, afirmó que los esfuerzos orientados a mejorar la disponibilidad de vacunas eran bienvenidos, pero preguntó que ocurrirá con los derechos de propiedad intelectual vinculados con el programa.
"Pensamos que es fundamental que la cuestión de los derechos de propiedad intelectual sea resuelta antes de que los países donen grandes cantidades de dinero al Fondo Mundial para la Vacunación Infantil", declaró Bas van der Heide, coordinador para Europa de HAI.
"¿La nueva tecnología desarrollada con fondos de este programa quedará disponible en forma gratuita para quienes deseen emplearla en el desarrollo de vacunas baratas?", preguntó.
Van der Heide señaló que si esto no se aclara, existe el peligro de que alguna de las firmas farmacéuticas que aportaron fondos al programa quede como "propietaria de una patente crucial", y pueda "fijar precios inaccesibles para los pobres del mundo". (FIN/IPS/tra-en//mmm/da/mp/he dv/00


