El presidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo, suspendió la aplicación de la ley islámica, o sharia, que provocó enfrentamientos y al menos mil muertos y cientos de heridos, pero no todos los estados del norte que adoptaron el sistema están dispuestos a acatar la orden del Poder Ejecutivo.
Obasanjo dijo por la noche del miércoles que la violencia que provocó en al menos cuatro ciudades la adopción de la sharia constituyó "el peor derramamiento de sangre desde la guerra civil".
El Consejo de Estado, integrado por los gobernadores nigerianos y por ex jefes de Estado, "acordó por unanimidad" suspender la aplicación de la sharia en los estados que la adoptaron y aplicar nuevamente el código penal que regía con anterioridad, explicó.
Obasanjo dijo que el código penal cumple con la sharia y los principios de derechos humanos amparados en la Constitución al remplazar la amputación por robo o la lapidación por adulterio con sentencias de cárcel.
"No puede haber ganadores en la destrucción, todos los nigerianos son perdedores", declaró Obasanjo en referencia a la violencia que se desató el 21 de febrero en la norteña ciudad de Kaduna y se propagó a pueblos vecinos.
Esta semana los enfrentamientos se habían arraigado en las ciudades orientales de Aba y Umuahia, agregó.
"Para respetar los sentimientos de todos y acelerar el proceso de reconciliación, no hay victoria que celebrar ni pérdida que llorar", fueron las polémicas declaraciones finales de Obasanjo.
"¿Cómo puede decir el presidente que no hay pérdidas que llorar?", se preguntó un analista político
A Obasanjo "parece importarle más el norte y en su lugar describe a los del este como renegados por reaccionar violentamente frente al arribo de los cadáveres de sus seres queridos asesinados en el norte", dijo el analista a IPS.
El ex presidente Shehu Shagari (1976-1979) declaró que el Consejo de Estado "no tiene competencia para tomar decisión alguna que obligue a los estados a aplicarlas".
Shagari, quien apoyó la adopción de la sharia, argumentó que en "el sistema democrático… el gobierno federal no tiene derecho a ordenar a los gobiernos estaduales que revoquen leyes que estos hayan adoptado".
"La única forma en que el gobierno federal lo puede hacer es planteando el asunto ante los tribunales, que son los únicos organismos competentes para interpretar la Constitución y emitir un fallo obligatorio", dijo Shagari.
No obstante, reconoció que "el tema de la sharia es muy volátil y delicado y se debe manejar con gran cuidado".
Pero Obasanjo aseguró que el gobierno no perdonará a los violentos y que "resistirá todo intento de cualquier sector… que pueda provocar la desintegración de este país. Quienes violen las leyes serán castigados con el máximo rigor de la ley".
Ahmed Sani, el gobernador del noroccidental estado de Zamfara, el primero en adoptar la sharia, dijo que su gobierno no acatará la decisión del Consejo de Estado.
"No hay marcha atrás. El proceso ya comenzó. Si eso significa que debo renunciar, entonces renunciaré", declaró el fiscal general de Zamfara, Ahmed Mahmud, en representación de Sani.
Pero el estado de Níger sí acató la decisión del Consejo de Estado.
"Si la suspensión de la sharia es el sacrificio que algunos debemos hacer para mantener la unidad de la nación, entonces la acato", declaró el gobernador Abdulkadir Kure, luego de reunirse con dirigentes religiosos y de opinión del estado.
Odumegwu Ojukwu, quien liderara el intento separatista de Nigeria oriental en 1966, pidió al gobierno nigeriano que aproveche la oportunidad para reafirmar la condición laica del país.
"Agradecemos al gobierno por lo que ha hecho hasta el momento. La decisión del Consejo de Estado es un paso importante. El país volvió a la cordura", declaró Ojukwu a la prensa.
La organización no gubernamental Proyecto por los Derechos Constitucionales también elogió la decisión del gobierno de volver a aplicar el antiguo código penal. Sin embargo, "es una lástima que haya tenido que esperar hasta el caos de Kaduna" para hacerlo, dijo Samson Bako, director de publicaciones.
Pero a Bako le preocupa que los gobiernos de los estados de Zamfara y Kano no acaten la decisión del Consejo de Estado.
"Cualquiera que haya visto la destrucción en Kaduna y las represalias en otras partes del país debe tener sentido común y reconocer que hay que suspender la sharia para que la situación se tranquilice y los tribunales interpreten la Constitución", dijo.
"Ahora es el deber de los tribunales aclarar qué ocurrirá con el asunto de la sharia", dijo a IPS. (FIN/IPS/tra-en/ro/to/sm/aq/ip/00


