El éxito que hoy disfruta la cantante de Uzbekistán Munadjat Yulchieva en Londres revela el renacimiento de las tradiciones populares en las antiguas repúblicas de la Unión Soviética tras la caída del bloque.
Los recitales de música típica de Munadjat son seguidos por el público de su país y ahora en el exterior.
Con un repertorio escrupulosamente elegido, Munadjat se aseguró que muchas de las viejas canciones del turbulento pasado uzbeko recuperaran su popularidad ante un público completamente nuevo.
En Londres como parte del festival The World in Your Ear (El Mundo en su Oído), Munadjat continúa hechizando y también educando a espectadores de todas partes del mundo sobre el rico patrimonio musical de Uzbekistán.
"No puedo imaginar una vida que no incluya la música, porque significa todo para mí y, a través de ella, logro una especie de éxtasis religioso", explicó.
La pasión con que habla Munadjat se evidencia en el momento que sube al escenario rodeada por tres músicos tradicionales uzbekos. Desde las primeras notas, la artista transforma la gélida y sombría atmósfera del auditorio Reina Isabel en Londres y la convierte en un íntimo campamento rural uzbeko.
Cada canción pinta una escena de esa tierra misteriosa. El cambiante panorama lleno de dramáticos contrastes, desde sus enormes estribacions montañosas hasta sus fértiles valles, revive mágicamente a través de Munadjat.
La cantante refleja un país que ha sido testigo del ascenso y caída de poderosos imperios y grandes gobernantes en el curso de los siglos.
Cada canción levanta un velo sobre ese país tan a menudo cubierto de misterio, una nación que a raíz de su historia fue apartada del mundo occidental.
El obligado aislamiento de Uzbekistán tuvo sus beneficios porque ayudó a preservar su cultura única, un aspecto tomado por la especialista en temas uzbekos, Razia Sultanova.
"Durante dos siglos estas tierras estuvieron aisladas del resto del mundo, primero por los zares rusos del siglo XIX y después por el régimen soviético. Como resultado, desarrollaron su cultura y mantuvieron sus antiguas tradiciones libres de influencias externas", apuntó.
La música uzbeka es una colección de géneros diferentes que varían según la zona. Cada región tiene una característica distintiva que, a su vez, se manifiesta en la música.
La música tuvo que adaptarse a los cambios políticos y todos los grandes levantamientos en la vida uzbeka quedaron puntualmente registrados en su arte popular.
Munadjat es actualmente una de las intérpretes más conocidas de Uzbekistán y se especializa en la música clásica del país. Su nombre literalmente significa "ascender a Dios", que representa el verdadero significado del sufismo, una fe que permea su obra.
Su música también es una celebración de la rica tradición poética uzbeka e incluye el trabajo de celebrados poetas como Mukini, Navoi y Babur. La música uzbeka, en muchos sentidos, constituye una fusión perfecta entre ritmos melódicos y literatura.
Munadjat tiene un ilustre linaje que deriva sobre todo de su asociación con el maestro de música Shanbat Mirzaev, un aclamado artista que, como docente, contribuyó a formar una generación de famosos intérpretes. Mirzaev tambien abrió una escuela para músicos en Tashkent, la capital uzbeka.
Sus aptitudes incluyen un conocimiento erudito de la sofisticada poesía clásica de Asia Central. Heredó todo ese conocimiento de su padre, quien fue descendiente de una larga línea de talentosos maestros de música. Muradjat es la última de una serie de herederos que datan del medioevo.
Sin embargo, Munadjat es única en un aspecto. Es una mujer que actúa frente a una audiencia internacional, algo que hubiera sido impensable hace un siglo.
"Antes, las mujeres no tenían permiso para presentarse en un escenario. No podían actuar frente a una platea donde hubiera hombres. Eso ha sido un gran cambio. Ahora las mujeres pueden interpretar música frente al público que quieran", señaló.
Y el espectáculo de Munadjat en Londres ha demostrado que es una gran intérprete. Un público encantado le dedicó una ovación de pie, y después se precipitó a comprar su último disco compacto, en venta en la entrada de la sala de conciertos. (FIN/IPS/tra- en/ba/da/ego/aq/cr/00


