Franz Krajcberg, el singular escultor de maderas quemadas y ramas torcidas, estampó ahora su indignación ambientalista en dos libros.
"Revuelta" hace un inventario incompleto de su pintura y escultura y "Natura" reúne 200 de las fotos que hizo en sus numerosas giras por el interior de Brasil. La destrucción de la naturaleza es el tema común y obsesivo.
Los dos libros, vendidos en conjunto por el equivalente a 85 dólares, fueron lanzados en Río de Janeiro el día 13.
"Revuelta" presenta 100 obras seleccionadas, incluyendo una biografía resumida del escultor, escrita por el crítico de arte y su amigo Frederico de Moraes.
Pintor abstracto en sus inicios, Krajcberg comenzó a incorporar material natural en sus obras cuando vivía en una zona minera del estado de Minas Gerais en los años 50. Pigmentos minerales, hojas, raíces y maderas lo llevaron a romper con la pintura y los límites del cuadro.
Las grandes esculturas que lo hicieron conocido revelan la naturaleza agredida mediante raíces y ramas dramáticamente retorcidos, señales de quema y otras agresiones.
La vida aislada, el pasado traumático y el amor a los bosques explican el encuentro de Krajcberg con su tema y su estilo, y luego con la militancia ambientalista. "Es indignación en estado puro", según Moraes.
Krajcberg nació en Polonia, hace 79 años. Judío, toda su familia fue asesinada en campos de concentración nazis. Luchó contra los alemanes como soldado del ejército soviético en la segunda guerra mundial.
En 1948 emigró a Brasil, donde vivió con dificultades, a veces sin residencia y trabajando en la industria de la construcción, hasta su reconocimiento como artista plástico, premiado en las bienales de Sao Paulo y Venecia en los años 60.
Atormentado por la guerra y las pérdidas, suele decir que la naturaleza brasileña fue su "salvación", la belleza que le permitió sobrevivir.
Eso agravó el trauma siguiente, al conocer la devastación, la primera "quemada", el incendio intencional de los bosques, como preparación de la tierra para la siembra o la ganadería. Es como la continuación de la guerra, definió.
Solitario, pasó a vivir desde 1972 en Nova Vizosa, pequeña ciudad costera del estado de Bahía, donde construyó su casa sobre un árbol. Con el recocimiento internacional, que dio mayor valor monetario a sus obras, pudo tener también su casa y taller y París.
Su compromiso con el ambiente se confunde con el arte, pero la supera, según sus palabras. Sostuvo que el principal objetivo de sus obras es más la denuncia del "asesinato de la naturaleza por el hombre" que la belleza.
La rebeldía del artista se manifesta en otros frentes. En el año pasado se dispuso a permitir que las autoridades aduaneras de Brasil destruyesen las obras que llevó a una muestra en París, en rechazo al cobro de tributos en el puerto.
"No acepto extorsión", justificó, e impidió incluso que amigos pagaran la cuenta "indebida". Su protesta ayudó a acelerar una legislación hace mucho reclamada por los artistas, que exime a bienes culturales del pago de tarifas aduaneras al retoirnar al país.
Además él logró liberar sus obras, sin pago, aunque muchos meses después.
El libro de fotos, con comentarios de críticos de arte e intelectuales variados, revela una mirada apasionada de Krajcberg en los exuberantes bosques y paisajes brasileños, especialmente amazónicos y del Pantanal de Mato Groso, en el oeste de Brasil, cerca de Bolivia.
Pero también aparece la mirada indignada por los bosques quemados, "la naturaleza derrotada".
Sus fotos de militante ambientalista recuerdan a las del brasileño Sebastiao Salgado, conocido fotógrafo de los dramas sociales del mundo, quien lanzará el próximo mes dos libros y una exposición sobre los refugiados de guerras y conflictos étnicos y religiosos en 47 países.
Un libro, "Exodos", muestra familias en fuga, viviendo en las peores condiciones físicas y sicológicas. Otro, "Retratos de niños del éxodo", refleja el efecto de las guerras sobre la niñez. Hay 130 millones de refugiados en el mundo actual, más de seis veces la cantidad de 1985, observó Salgado. (FIN/IPS/mo/mj/cr en/00


