AGRICULTURA: Nueva pelea por subsidios comienza en la OMC

Los bajos precios de los granos y la carrera por la presidencia de Estados Unidos, pese a que parecen asuntos desvinculados, constituyen la antesala poco auspiciosa de la reanudación de negociaciones agrícolas en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Después del fracaso de la reunión ministerial de la OMC, realizada en diciembre en la ciudad estadounidense de Seattle, los delegados están obligados a cumplir con el mandato de volver a negociar los asuntos de agricultura y servicios. Así lo harán a partir de este lunes en Ginebra.

El Consejo General de la OMC dispuso en febrero que las negociaciones se hagan en el marco del Comité de Agricultura, que celebra cuatro reuniones ordinarias al año.

Por ello y en lugar de crear una ronda específica, las discusiones por la liberación del comercio agrícola se darán en forma paralela a estas reuniones.

Un anticipo de lo que se puede esperar allí lo dio el comisario de Agricultura de la Unión Europea (UE), Franz Fischler, a comienzos de esta semana en la propia Ginebra, luego de reunirse con el director general de la OMC, Mike Moore, para acordar los términos que deberá tener la discusión.

Fischler dijo que las conversaciones no pueden obviar temas como las medidas de apoyo a la producción, acceso al mercado y subsidios a la exportación, así como tampoco asuntos como la función social de la agricultura, su aporte al ambiente sustentable y al abastecimiento alimenticio.

Es lo que se llama la teoría de la "multifuncionalidad" de la agricultura, que para los países de producción agrícola eficiente y que plantean la liberalización total del comercio se trata sólo de una construcción intelectual que apenas sirve para justificar el mantenimiento de los subsidios.

"No somos muy optimistas", admitió el economista Raúl Rocatagliata, de la Sociedad Rural Argentina.

El experto explicó a IPS que los bajos precios de los productos básicos en el mercado mundial y la falta de un liderazgo definido en Estados Unidos, que enfrenta la campaña para las elecciones de noviembre, tampoco aportan a un mejor escenario.

"La Unión Europea y Estados Unidos son los que deciden en estas cuestiones", precisó.

Por tanto, "si Estados Unidos, que podría tener una posición más favorable a remover subsidios, está en proceso de cambio de gobierno, el bloque europeo adquiere un mayor peso en las negociaciones", explicó Rocatagliata.

Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señalan que los países del Norte industrializado gastan 360.000 millones de dólares al año en subsidios a la agricultura, que se transformó en el principal receptor de transferencias y subvenciones públicas.

La protección al sector es en promedio 10 veces más alto que en el comercio de bienes industriales, pero en algunos productos específicos es hasta 40 veces superior. Sólo para la carne bovina, la UE fija un arancel de 215 por ciento, y Japón impone una barrera de 280 por ciento para la leche.

Un estudio publicado a fines de 1999 por el Centro de Economía Internacional de la cancillería argentina indica que entre 1968 y 1998 las exportaciones de alimentos tuvieron una participación declinante en el comercio mundial, al pasar de 18 a solo siete por ciento del total de las transacciones.

Sin embargo, este sector es la fuente principal de divisas para muchos países, y en una buena parte de éstos prácticamente no se aplican subvenciones porque tienen las condiciones naturales y tecnológicas para una producción eficiente. Eso genera una competencia desigual en el comercio agrícola mundial.

Las naciones que subsidian destinan la ayuda no sólo a los productores sino también a las exportaciones. La UE es responsable de 91 por ciento de los subsidios a las ventas externas.

Por su parte, Estados Unidos, que las aplica en mucho menor medida, estaría dispuesto a eliminar este tipo de subvención.

Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Fiji, Filipinas, Guatemala, Indonesia, Malasia, Nueva Zelanda, Paraguay, Sudáfrica, Tailandia y Uruguay, países con fuerte desarrollo agrícola y que producen en forma eficiente, casi sin subsidios, conformaron en 1986 el Grupo Cairns.

El objetivo del grupo fue siempre el de influir en las negociaciones agrícolas para la liberalización del comercio mundial.

El Grupo Cairns consiguió en 1988, con apoyo de Estados Unidos, bloquear el consenso en la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales, a fin de fijar propuestas concretas de eliminación de las ayudas.

Para la reunión que comienza este lunes en Ginebra, los países que integran el Comité Agrícola no consiguieron ponerse de acuerdo para elegir a un presidente.

La UE rechaza a todos los candidatos que pertenezcan al Grupo Cairns, y la comisión de negociación no tiene siquiera consenso para elegir un líder.

Pero, además de las posiciones encontradas de los dos grupos de países, el contexto mundial en el que se debe dar la discusión tampoco es favorable, debido a la declinación de entre 30 y 40 por ciento de los precios de los granos, que se arrastra -con matices- desde la crisis del sudeste asiático de julio de 1997.

Esta semana se vivió una repentina euforia en el mercado de cereales debido a la persistencia de la sequía en Estados Unidos, que empujó al alza los precios de la soja y el maíz. Sin embargo, el aumento de cinco por ciento ni siquiera se acerca a los valores de mediados de los años 90.

La depresión de los precios y la sobreoferta de productos acentúan el impacto negativo de los subsidios en el mercado mundial y, al mismo tiempo, debilita a los países productores y les impide erigirse en una posición de fuerza frente a las naciones industrializadas.

Este panorama no deja lugar para el optimismo en las negociaciones. "Quizás si gana George W Bush en Estados Unidos, se dé impulso al Area de Libre Comercio de las Américas, y eso influya en un mayor acercamiento de la UE a América Latina", opinó Rocatagliata.

El estudio del Centro de Economía Internacional, señala que las perspectivas de una mayor liberalización del comercio agrícola en el futuro cercano son aún inciertas. "Los esquemas de ayuda existentes en los países industrializados parecen haberse transformado en un elemento estructural".

No obstante, los autores consideran que las concesiones cruzadas que permitiría una ronda de comercio podrían contribuir a ampliar el rango de asuntos a negociar, más allá de la estricta y sensible área agrícola.

En este sentido, la reducción de la discusión al Comité Agrícola parece un mal comienzo. (FIN/IPS/mv/dm/if dv/00

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]