El destino del agitado mercado petrolero será decidido en marzo, en medio del alza de precios, gestiones diplomáticas y una decisión clave de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que parece tener la última palabra.
El rumbo que seguirá la OPEP aún es un misterio, pero los países consumidores están cada vez más urgidos por develarlo, después que esta semana el precio del crudo liviano Weste Texas Intermediate (WTI) rozó los 30 dólares el barril por primera vez desde la guerra del Golfo.
Venezuela, miembro fundador de la OPEP y que apoyó de manera firme una política de recuperación de precios basada en el recorte de producción, ya planteó como prioridad "la estabilización de los mercados".
Sin embargo, ha dicho que una decisión sobre la oferta deberá esperar hasta la reunión de la organización, el 27 de marzo en Viena.
Según informaciones difundidas en Caracas, miembros de la OPEP como Arabia Saudita e Irán estarían a favor de prorrogar los recortes de producción por unos meses más después de marzo, cuando se cumple el plazo de un año fijado para la estrategia de cuotas de producción.
En cambio México, que no pertenece a la OPEP, pero apoyó esa estrategia en coordinación con ésta, estaría dispuesto a aumentar su oferta de petróleo a partir de marzo, según declaraciones del ministro de Energía, Luis Téllez, divulgadas a comienzos de semana.
Las autoridades petroleras venezolanas confirmaron que tienen prevista una reunión con México y Arabia Saudita en los primeros días del próximo mes, con la finalidad de analizar la situación del mercado y el nivel de los precios.
Por esos mismos días se concretará una gira por países productores de crudo del secretario de Energía de Estados Unidos, Bill Richardson.
Pero ya el presidente estadounidense Bill Clinton habló el miércoles sobre la situación del mercado petrolero y consideró que el nivel de los precios es "inquietante" para el principal consumidor del mundo.
Clinton sugirió la posibilidad de recurrir a las reservas estratégicas de ese país, si fuera necesario para paliar el elevado costo de los combustibles, cuando el hemisferio norte enfrenta un invierno particularmente difícil.
La OPEP decidió adoptar las cuotas de producción en marzo de 1999, con el fin de recuperar los precios que habían caído en picada desde el año anterior. El WTI había bajado para ese momento hasta 12 dólares por barril, afectando severamente las economías de los países productoras.
La estrategia fue exitosa y se reflejó en un aumento continuo de los precios, que además reveló una renovada influencia de la OPEP sobre los mercados.
El ministro de Energía de Venezuela, Alí Rodríguez, ha planteado que ahora "la tarea nuestra es estabilizar los precios".
El elevado costo del crudo podría tener "el efecto negativo de contraer los mercados, desatar procesos inflacionarios y de crear problemas en los países consumidores, que son nuestros clientes", afirmó.
"Ningún buen productor va a querer que sus clientes tengan fuertes perturbaciones, porque eso al final provoca una acción de rebote negativa", agregó Rodríguez, quien tiene planificado una reunión con Richardson para comienzos de marzo.
Sin embargo, el ministro venezolano también aseguró que "la OPEP no es presionable".
El gobierno de Hugo Chávez ha aplaudido con insistencia el éxito de la estrategia petrolera de la OPEP, que Venezuela apoyó con firmeza.
Pero el mandatario venezolano también ha coincidido en destacar el interés por lograr un punto de equilibrio, pues la historia del mercado ha demostrado que las alzas excesivas han provocado también bajas abruptas.
Analistas de este país, sin embargo, han planteado que la OPEP deberá considerar otros factores.
Uno de ellos es de carácter político, ya que "una apertura puede verse como signo de debilidad" o de aceptar presiones, dijo el experto petrolero Alberto Quirós Corradi.
"No estoy muy seguro de que la producción se vaya a abrir en marzo", había comentado Quirós Corradi en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros en Caracas a mediados de este mes, cuando el WTI emprendía la marcha hacia los 30 dólares.
Por su parte, el ex ministro de Energía Humberto Calderón, dijo que podría ser prudente esperar hasta mediados de año, cuando la demanda suele bajar, para entonces tomar una medida "sensata". Este especialista advirtió que "los precios altos no le convienen a nadie, ni siquiera a los productores".
Venezuela ha invitado a jefes de Estado y gobierno para una reunión de la OPEP en septiembre, con el objetivo, al parecer, de perfilar la OPEP para el nuevo siglo. (FIN/IPS/lc/dm/if/00


