CUBA: El gobierno se muestra optimista ante resultados económicos

El repunte en la industria azucarera y en otros sectores de actividad infundieron optimismo al gobierno de Cuba, que aspira a superar el modesto crecimiento económico de 2,5 por ciento previsto en principio para este año.

Los 3,6 millones de toneladas de azúcar alcanzados en la actual cosecha, 400.000 más que el año pasado, parecen ser decisivos para concretar las nuevas metas, pese a que el rubro azucarero fue desplazado en los últimos años por el turismo en su papel de locotomora de la economía.

El ministro de Economía y Planificación, José Luis Rodríguez, informó el martes que el balance económico del primer cuatrimestre de 1999 resulta favorable, debido al crecimiento registrado en las áreas agrícola e industrial.

En el caso de la agricultura, se destaca la cosecha de papa que supera las 350.000 toneladas, 70.000 más que en la anterior, mientras que el aumento en la construcción fue de seis por ciento.

Basado en esos resultados, Rodríguez estimó posible superar el crecimiento de 2,5 por ciento del producto interno bruto (PIB) previsto originalmente para 1999, y dijo que expertos internacionales pronostican una expansión de hasta 3,5 por ciento.

Sin embargo, el jefe de la cartera más delicada del gobierno cubano admitió que siguen conspirando contra la economía del país la baja de los precios del azúcar (de 6 a 4,8 centavos de dólar la libra) en el mercado mundial, unida a un alza en los valores del petróleo de 10 a 15 dólares el barril.

En 1959, "con una tonelada de azúcar comprábamos alrededor de ocho toneladas de petróleo y, cuando desapareció la Unión Soviética y se produce el período especial, con el valor de una tonelada de azúcar en el mercado mundial se adquiria alrededor de una toneladas de petróleo", se quejó la pasada semana el presidente Fidel Castro.

Las privilegiadas relaciones de intercambio con la Unión Soviética permitieron a la isla, hasta 1989, compensar la inestabilidad de los precios y elevar el poder adquisitivo de su principal recurso económico.

Según Rodríguez, el país deberá emplear más recursos de los planificados para adquirir el petróleo, lo cual obligará a la postergación de algunos proyectos económicos.

Pese a todo, las declaraciones del ministro cubano parecen contradecir informes provenientes de diplomáticos acreditados en La Habana, que a principios de este mes calificaron el año en curso como "el de todos los peligros" para la economía de Cuba.

Esos reportes conjeturaron que la economía de la isla de gobierno socialista está debilitada por una "agricultura planificada poco eficiente", por su aparato industrial "exangue" y por la "asfixia financiera".

"Al menos son justos en reconocer que las tensiones financieras se ven agravadas por el bloqueo estadounidense, (intensificado por la ley Helms-Burton de 1996)", comentó a IPS un investigador de la Universidad de La Habana, que prefirió no indentificarse.

Para mejorar los resultados de su producción azucarera, que el año pasado fue sólo de 3,2 millones de toneladas, la más baja en 50 años, el gobierno de Fidel Castro ha debido recurrir al crédito internacional, a corto plazo y altos intereses.

A mediados del año pasado, datos oficiales situaban la deuda externa cubana en 10.400 millones de dólares, de los cuales más de 6.000 millones corresponden a préstamos intergubernamentales, créditos de ayuda al desarrollo y a la exportación con seguro del gobierno.

Las exportaciones cubanas de azúcar representan actualmente 43 por ciento de las ventas de este país al exterior, contra 70 por ciento una década atrás.

El programa de recuperación de la principal industria de la isla incluye la automatización del proceso productivo, y se aspira a que en el 2006 un total de 91 fábricas ya hayan modernizado su tecnología.

Paralelo a la búsqueda de mayor eficiencia en la producción, se acentúa el desarrollo de los derivados de la caña de azúcar, área que los expertos consideran de vastas e inagotables expectativas para el futuro.

"Realmente, la caña de azúcar es una bendición por las posibilidades que tiene, todo de ella se usa, la paja, el tronco, la fibra y además, se renueva cada año", comentó a IPS un alto funcionario de La Habana.

De acuerdo a los planes gubernamentales para 1999, las exportaciones deben aumentar 7,2 por ciento y las importaciones reducirse 5,4 por ciento, mientras para el turismo se pronostica un incremento de 18 por ciento. (FIN/IPS/pg/dm/if/99

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