Con la muerte del director de cine Alejandro Galindo está a punto de bajarse para siempre el telón de la época de oro de esa industria. Hoy sólo quedan tres figuras emblemáticas de los años 40 y 50: los directores Miguel Zacarías e Ismael Rodríguez y la actriz María Félix.
Ahora el escenario lo ocupan directores, actores y técnicos que apuestan por conquistar Hollywood y otros que reman a contracorriente para poder hacer una película en México con poco dinero, tecnología atrasada y escaso apoyo oficial.
En 1998 se hicieron siete películas en México, mientras en la llamada época de oro se llegó a producir más de 100 al año.
Galindo, quien murió a los 93 años, fue cremado este martes. Le sobreviven Zacarías, quien está por cumplir los 100, Rodríguez, de 81, y María Féliz, de 84.
"Con la muerte de Galindo, el cine mexicano está cerrando de a poco una etapa que ahora se añora", dijo el crítico cinematográfico Gustavo García.
Galindo, considerado un cineasta urbano, plasmó las calles mexicanas y el modo de hablar de sus habitantes en películas que se consideran clásicas, como "Campeón sin corona", "Esquina baja", "Hay lugar para dos" y "Una familia de tantas", todas de gran éxito de taquilla.
En una de sus últimas presentaciones públicas, el director leyó un texto titulado "Los que no somos Hollywood", en el que defendió el trabajo de los que hacen cine en el país: "El cine es el alma de un pueblo, no dejemos a México sin alma".
Cuando Galindo dirigía, casi todas las película nacionales se vendían a los exhibidores y daban dinero. Era una época en la que México exportaba sus filmes a numerosos países y en la que adquirían fama mundial estrellas como Pedro Infante, Jorge Negrete, Dolores del Río y María Félix.
Aunque la calidad de las cintas no siempre era buena, en la mayoría de los casos se apostaba por producciones con un carácter nacional, recordó García, mientras que hoy, en cambio, muchos de los directores, productores y actores buscan a Hollywood como su referente.
Desde principios de los años 90, un grupo de actores, directores y técnicos cinematográficos mexicanos triunfan en Hollywood, mientras en su país continúan las dificultdades para hacer películas.
La lista de los que hoy triunfan en Hollywood incluye a los directores Alfonso Arau, Luis Madoki y Gregory Nava, el sonidista José García, el camarógrafo Emmanuel Lubezki y la actriz Salma Hayek.
Además, varios actores y actrices de telenovelas, como "Thalia" y Patricia Monterola, se han mudado en los últimos meses a Estados Unidos.
Arau, cuyas películas "Como agua para el chocolate" y "Un paseo por las nubes" tuvieron gran éxito en Estados Unidos, sostiene que gracias a su trabajo otros mexicanos han podido acercarse a la llamada meca del cine.
En tanto, muchos cineastas siguen apostando por producir películas en México a pesar de la dificultades. Hoy tienen esperanzas en su futuro, luego que en diciembre la Cámara de Diputados aprobó una ley de fomento cinematográfico.
La ley, que enfrentó el rechazo de los exhibidores, que se negaron a entregar tiempo al cine mexicano, establece que los realizadores locales tendrán facilidades para obtener financiamiento de un fideicomiso en el que participan el Estado, los productores independientes y el sector privado.
En la última década, la capacidad de producción de los estudios cinematográficos mexicanos disminuyó 66 por ciento y el número de espectadores cayó más de 40 por ciento, según la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica.
Los productores esperan que algo del "boom" del cine mexicano de la época de oro, que va perdiendo a sus figuras emblemáticas como Galindo, regrese con la nueva ley de cine. (FIN/IPS/dc/ag/cr/99


