El sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) provoca estragos en la frágil economía de Jamaica debido al costo de los tratamientos médicos y a la creciente incidencia del mal entre personas en edad productiva.
El tratamiento de la enfermedad le cuesta al Estado aproximadamente 2,4 millones de dólares al año, de los cuales 1,4 millones se destinan a la atención médica, informó el ministro de Salud, John Junor.
El ingreso por habitante de este país se sitúa en 1.600 dólares anuales, mientras la medicación inhibidora de la proteasa, utilizada para tratar a los pacientes aquejados por la enfermedad, cuesta 833 dólares al mes por persona.
"Los gastos derivados de la asistencia a los enfermos de sida son prohibitivos. Es horrible tener que poner a la salud y a la economía en un pie de igualdad, pero esa es la realidad", expresó Jenny Hopwood, coordinadora del Programa para las Prostitutas.
La enfermedad afectó a 3.109 personas desde que se diagnosticó el primer caso en 1982. De esa cantidad murieron 1.832 personas, de las cuales 1.166 son hombres y 666 son mujeres.
El número de niños que padecen la enfermedad también aumenta. En 1992 se registraron 10 casos de sida infantil en el país, y en 1996 la cifra había alcanzado 47. Actualmente existen 246 niños afectados.
Las autoridades sanitarias estiman que entre 15.000 y 20.000 personas son portadoras del VIH, el virus que provoca el sida, con lo cual el sistema de salud enfrentará graves problemas cuando los infectados contraigan la enfermedad.
"Todavía no vimos lo peor. Recién visualizaremos los verdaderos efectos en los próximos cinco años cuando los casos de VIH se conviertan en sida. Ese será el momento crítico", advirtió Hopwood.
"Los doctores y personal médico tendrán que asumir la responsabilidad de no sólo proporcionar tratamiento, sino también cuidados preventivos", observó.
"Los cuidados incluyen mantener una dieta sana y programas de asistencia domiciliaria que ayuden a los enfermos a vivir con el mal. Esto podría significar un gran alivio de la presión sobre el sistema de salud", explicó Hopwood.
Los informes indicaron que los factores que contribuyen al aumento de los casos de sida/VIH en la región son el cuidado médico inadecuado, la falta de educación respecto de la enfermedad, el persistente uso de drogas ilegales y la prostitución.
Junor afirmó que el gobierno actualmente realiza esfuerzos para educar a la población acerca de la afección, en un intento por alentar a los jamaiquinos a que lleven un estilo de vida más saludable.
Pero al margen del gasto que esta dolencia representa para las arcas del Estado, también preocupa que provoque una severa disminución de la mano de obra, y que ello acarree serias consecuencias para el desarrollo futuro del país.
James Hospedales, director del Centro de Epidemiología del Caribe (CAREC), con sede en Trinidad, expresó que las personas entre 15 y 45 años, ubicadas em la franja etaria considerada más productiva, son las más afectadas por la enfermedad.
Pese a que es difícil determinar el tipo de ocupación de un alto porcentaje de afectados, las investigaciones realizadas por las autoridades sanitarias indican que 14 por ciento de ellos son albañiles, carpinteros, profesionales universitarios, vendedores y trabajadores zafrales.
Prostitutas, bailarines, oficiales de seguridad, granjeros y empleados del sector turístico representan 12 por ciento del total, mientras las amas de casa, los trabajadores rurales y el personal administrativo representan ocho por ciento.
Los casos de marineros y estudiantes afectados corresponden al tres por ciento del total.
Un gran número de enfermos no puede afrontar los gastos derivados de los costosos medicamentos utilizados para acotar la enfermedad.
El salario mínimo es de 27 dólares semanales y más de 800.000 jamaiquinos viven por debajo de la línea de pobreza, lo que implica que perciben esa remuneración mínima o incluso menos.
Un estudio realizado por CAREC y la Unidad de Economía de la Salud de la Universidad de Indias Occidentales proyectó una pérdida anual de 1.500 millones de dólares para los países del Caribe en los próximos diez años, a medida que crece el número de personas en edad productiva que contraen la enfermedad.
"Debemos detener la tendencia creciente de esta enfermedad porque si no lo hacemos, las proyecciones indican que sufriremos consecuencias de desarrollo extremadamente graves para nuestros países", advirtió Hospedales.
De acuerdo con otro estudio realizado por CAREC, dos de cada 100 residentes caribeños comprendidos entre los 15 y 50 años de edad están infectados con el virus.
La región del Caribe es la que posee la segunda mayor tasa de casos de VIH en el mundo, después de Africa subsahariana. (FIN/IPS/tra-en/ml/cb/mvf/nc/aq/he/99


