VENEZUELA: Secuestro merma posible mediación de paz en Colombia

Un secuestro múltiple en la frontera de Venezuela con Colombia arrojó hoy un cubo de agua fría al debut de Caracas como facilitador en los procesos de paz entre el gobierno y las guerrillas colombianas.

Cuatro ingenieros petroleros y un chofer fueron interceptados la noche del martes junto al taladro 23, cerca de la población de Guafita, en las llanuras del extremo suroeste venezolano, a 700 kilómetros de Caracas, confirmó este miércoles el ministro de Defensa, el vicealmirante Tito Rincón.

Los seccuestrados son Wilmer Gutiérrez, Jesús Figueroa, Emiro Camacho, José Barrios y Miguel Guzmán, trabajadores del grupo estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y de Pride, una empresa contratista de la primera.

Sus captores, "seis individuos que portaban armas largas, se identificaron como miembros del guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia", dijo Rincón.

Unidades del Teatro de Operaciones Número Uno, que en la región concentra la autoridad civil y militar bajo un único mando castrense, se desplegaron en busca de los secuestrados y sus captores, aunque se presume que estén muy internados del lado colombiano de la frontera.

Rincón dijo que si se establecía que los autores del secuestro son miembros del ELN "indiscutiblemente eso podría entorpecer definitivamente el papel de Venezuela" en el proceso de paz abierto en Colombia.

En lo que va de década el ELN ha efectuado, o bien se le han atribuido, decenas de secuestros de ganaderos, otros empresarios, profesionales y hasta alcaldes en el suroeste venezolano. Todavía algunos de ellos están en poder de irregulares colombianos.

El ELN ha cobrado "vacuna" o "impuesto revolucionario" a empresas de esa región venezolana, limítrofe con los llanos colombianos del Arauca, y la acción que más enervó a Venezuela fue el ataque a un puesto de vigilancia fluvial en 1995, en el que murieron ocho infantes de marina.

Sectores de oposición al presidente Rafael Caldera plantearon activar un diálogo entre autoridades venezolanas y guerrilleros colombianos, lo que rechazó el gobierno en vista de que Bogotá negó rotundamente la posibilidad.

El fin del gobierno de Caldera y la elección de Hugo Chávez – quien lo reemplazará el martes 2 y ha promovido que Venezuela sea un facilitador de la paz colombiana- coincidió con las propuestas de negociación entre los contendores en Colombia.

El ELN negoció la organización de una convención nacional que haga un mapa de la paz que propone, y la misma deberá reunirse dentro de dos meses, mientras que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) plantearon unas mesas de diálogo que lleven a una negociación.

Basándose en la experiencia centroamericana, el gobierno colombiano que presidió Ernesto Samper y el del actual mandatario, Andrés Pastrana, han involucrado a estados amigos en la búsqueda de la paz, con miras a la eventualidad de constituir un Grupo de Países Amigos del proceso.

Venezuela ha figurado en las combinaciones para este grupo, y Chávez fue uno de los invitados de las FARC a la instalación el 7 de enero de la primera mesa de diálogo en San Vicente del Caguán, sur colombiano.

En su visita a Colombia el 17 de diciembre, Chávez anticipó que estaba "dispuesto a ir a donde tenga qué ir, y a hablar con quien tenga qué hablar" para ayudar a la paz en el vecino país, porque "la paz de Colombia es la paz de Venezuela".

Exactamente un mes después, Chávez hizo realidad esta posición al participar en La Habana en un encuentro de Pastrana y el presidente cubano Fidel Castro, tendiente a establecer fórmulas para el apoyo especial de los gobiernos de Cuba y Venezuela a la consolidación del proceso de paz colombiano.

A San Vicente del Caguán, Chávez envió finalmente uno de sus colaboradores más cercano, Alberto Muller, en tanto el personaje inicialmente escogido para representar al mandatario electo, José Vicente Rangel, fue designado canciller, en otra muestra de la primacía de la situación colombiana en su agenda exterior.

La paz en Colombia fue también uno de los puntos llevados por Chávez a su encuentro de este miércoles, en Washington, con el presidente estadounidense Bill Clinton, como lo fue en la entrevista que hace un mes sostuvo en Caracas con el subsecretario para Asuntos Interamericanos, Peter Romero.

Según el semanario Primicia, Estados Unidos es partidario de que Chávez y Venezuela adquieran protagonismo en el proceso de paz de Colombia, de modo que el mandatario venezolano se sumerja en el tejido de promoción de la democracia en el hemisferio.

Chávez fue elegido en diciembre con 56 por ciento de votos, pero hasta entonces fue mal visto por Washington debido a que en 1992, cuando era teniente coronel del ejército, lideró una de las dos cruentas asonadas golpistas que sacudieron a Venezuela.

También, según fuentes concordantes, Estados Unidos está interesado en que la negociación detenga y canalice el conflicto en Colombia en vista del dominio militar-territorial conseguido principalmente por las FARC.

Junto a esas consideraciones "macropolíticas", está el interés de Venezuela por aliviar la violencia en su frontera oeste, donde además de la guerrilla hay una pertinaz presencia del tráfico de drogas y de precursores químicos, y de contrabando, abigeato y otras formas de delito común..

El secuestro de los ejecutivos petroleros marcha en sentido opuesto a ese interés y a la participación venezolana en la paz, pues moviliza las armas en la frontera y crispa los ánimos nacionalistas que ganaron nuevos espacios con el apoyo a Chávez y a sus ex compañeros de rebelión. (FIN/IPS/jz/eg/ip la 99

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]