Sindicatos, estudiantes y movimientos de indígenas se unieron para realizar protestas contra la política económica del gobierno de Ecuador.
Desde el viernes se podrían producir bloqueos de los accesos a las carreteras que llevan a las principales ciudades, marchas y paralización de los servicios de transporte.
La Confederecaión Nacional de Organizaciones Indígenas de Ecuador amenazó por su parte con un levantamiento de los pueblos nativos entre el lunes y el martes próximo, similar al que protagonizaron en septiembre pasado y que llevó a la conformación de una mesa de diálogo con el gobierno.
El punto culminante de las jornadas de protesta, iniciadas este miércoles, será el 5 de febrero, día en que se cumple el segundo aniversario del inicio del movimiento que llevó a la caída del ex presidente Abdalá Bucaram.
Los líderes sindicales, estudiantiles e indígenas señalaron que están "férreamente unidos" contra la política económica y calificaron como "gobierno de hambre" al del presidente Jamil Mahuad.
Anunciaron asimismo la creación de una comisión multisectorial para presentar alternativas a la política económica del gobierno.
Las clases han sido suspendidas en todo el país por lo menos hasta el lunes, y el gobierno anunció que será severo en el castigo de quienes "atenten contra el orden público".
Ecuador presenta uno de los índices de inflación más altos de América Latina (43,4 por ciento anual), así como también un grave déficit fiscal, de 5,9 por ciento del producto interno bruto.
Para financiar su presupuesto para 1999, de 5.167 millones de dólares, el Ejecutivo prevé recortes en el gasto público, en particular en el sector de salud, y la creación de impuestos al patrimonio de las empresas y a los automóviles de lujo.
El 40 por ciento del presupuesto se destinará al pago de la deuda externa.
Para que el Congreso apruebe el paquete de medidas, anunciado este semana por el presidente Mahuad, se requieren los votos del Partido Social Cristiano, segunda fuerza parlamentaria, que se ha declarado abiertamente en contra de la instauración de cualquier nuevo impuesto.
De fracasar en sus planes, el Ejecutivo maneja la alternativa de congelar los salarios en el sector público, que representan 24 por ciento del gasto estatal, y reducir las transferencias a los gobiernos regionales, que alcanzan a 11 por ciento. También aumentaría el precio de los combustibles.
Los líderes sindicales proponen por su parte la moratoria de pago de la deuda externa, frenar los esfuerzos de salvamento a la banca privada, anular el programa de privatizaciones, proceder al cobro efectivo de impuestos a las empresas y la concesión de créditos preferenciales a sectores pobres.
Dirigentes de organizaciones humanitarias calificaron de inconstitucional cualquier eventual reducción del ya magro presupuesto destinado a salud, que perdería 70.000 de sus 200 millones de dólares actuales.
Ex ministros de esa área participaron este miércoles en una marcha hacia el Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo y el Congreso Nacional, en reclamo de que el Congreso modifique las partidas presupuestarias de salud.
Según José Ignacio Chauvín, de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, en Ecuador mueren diariamente 38 niños, 25 de ellos por enfermedades fácilmente curables. "A ellos se les está negando el derecho a la vida", denunció.
"?Qué pasaría si empezaran a morirse 25 banqueros diarios? Seguramente el gobierno haría algo al respecto", dijo a su vez a IPS el ex ministro de Salud Francisco Huerta.
"La salud es uno de los escasos salarios no monetarios que tienen los ecuatorianos frente a la crisis. Si se le quita inclusive esto, la gente tendrá que salir a robar", señaló. (FIN/IPS/gm/dg/ip-if-lb/99


