Donantes internacionales dijeron hoy que aún no entregarán fondos al programa de reforma agraria de Zimbabwe, al inaugurar una conferencia de tres días.
El gobierno se propone adquirir cinco millones de hectáreas del sector de la agricultura comercial durante un período de cinco años, en los que planifica reubicar unas 150.000 viviendas.
El representante de la Unión Europea (UE) Peter Leitenbauer, dijo que "la implementación de un programa de reforma agraria en la escala propuesta tendría que ejecutarse en un período más largo".
La adquisición de la tierra, la selección de beneficiarios y la implementación del proyecto "debe ser parte de un proceso transparente, integrado y consultivo que aumente la producción y alivie la pobreza", agregó Leitenbauer, embajador de Austria en Zimbmabwe.
El Banco Mundial, a menudo enfrentado al gobierno por sus gastos desmesurados, este miércoles dijo que respalda el programa de la reforma porque tiene metas positivas para "la igualdad, la eficiencia y la reducción de la pobreza".
La directora del Banco Mundial en Zimbabwe, Barbara Kafka, dijo que la institución "está satisfecha porque el gobierno llamó a esta conferencia como paso clave en el trabajo conjunto para asegurar que Zimbabwe coseche los resultados que merece de su programa de reforma agraria".
Sin embargo, Kafka alertó que "hay abundante experiencia internacional para demostrar que las reformas agrarias mal ejecutadas pueden tener altos costos sociales y económicos".
El Banco Mundial dijo que ofrecerá respaldo técnico y financiero y está dispuesto a cooperar con otros socios del desarrollo para completar el diseño e iniciar la implementación de un programa de reforma de la tierra exitoso en Zimbabwe.
A 18 años de la independencia, la tierra arable sigue siendo un privilegio de la minoría blanca de Zimbabwe. En los pocos casos en que fue redistribuida, fue injustamente, o la gente fue reubicada en sitios sin infraestructura.
En noviembre, el gobierno decidió destinar 1.503 granjas comerciales, en general propiedad de blancos, para la reforma agraria.
Los blancos son dos por ciento de la población, y poseen la mitad de las tierras arables, mientras un millón de familias negras están ubicadas en tierras infértiles desde que fueron desplazadas de sus áreas originales por el gobierno colonial.
"Las víctimas de la expropiación sufren humillación y pobreza desde hace décadas", dijo a la conferencia el presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe.
La densidad demográfica promedio en las áreas comunales es 35 personas por kilómetro cuadrado, y aumenta a 50 en los distritos más congestionados.
La reciente ola de ocupaciones de granjas comerciales de gran escala por agricultores comerciales desesperados por tierras "refleja su profunda ira y creciente frustración con el actual patrón de distrubución desigual de la propiedad de la tierra, y el ritmo del reasentamiento desde la independencia", dijo Mugabe a los delegados. (FIN/IPS/tra-en/lm/pm/dv/98


