El Informe sobre Desarrollo Humano publicado hoy por el PNUD decepcionó a los activistas que exhortan al mundo industrializado a consumir menos para que los recursos se distribuyan de forma más justa.
El informe del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) se concentra este año en las desigualdades del consumo mundial, pero no critica el consumo excesivo de los países más ricos.
El nivel de vida de los 1.000 millones de personas más pobres del mundo debe ser elevado porque son víctimas de "graves desigualdades de consumo" y no pueden siquiera satisfacer sus necesidades básicas, señaló el PNUD.
Sin embargo, el organismo no exhortó a reducir el consumo en los países industrializados.
"La abundancia de consumo no es un crimen, pero sí es escandaloso que los pobres no puedan consumir lo suficiente para satisfacer sus necesidades básicas", declaró el administrador del PNUD, James Gustave Speth.
Sakiko Fukuda-Parr, directora de la oficina del Informe sobre Desarrollo Humano, se refirió este jueves en Londres a la contracultura "hippie" de los años 60 y a los valores materialistas "yuppies" de los años 80.
El término "yuppie" se emplea para designar a profesionales urbanos, jóvenes y exitosos, que llevan un estilo de vida opulento.
Según Fukuda-Parr, "lejos de encontrar una solución hippie, el desafío (del mundo industrializado) consiste en encontrar una solución yuppie", es decir, procurar cosas como alimentación saludable, tiempo para la familia y ratos de ocio, que promoverían el desarrollo sustentable.
Por otra parte, los promotores del bajo consumo criticaron la aparente aceptación del alto consumo en los países ricos por parte del PNUD y su incapacidad para apreciar lo que denominan una relación de causa-efecto entre el alto consumo del Norte industrial y el bajo consumo del Sur en desarrollo.
"El sobreconsumo tiende al despilfarro, y eso hace que una gran cantidad de personas no consuman lo suficiente", señaló el ecologista Satish Kumar, director de programas de la Facultad Schumacher, de Inglaterra.
"Todos precisamos consumir algo para sobrevivir, pero el modelo de consumo en los países más industrializados perpetúa el subdesarrollo del resto del mundo", afirmó Kumar.
Así mismo, destacó que reconocidos economistas como Herman Daley, profesor de la Universidad de Maryland y ex economista del Banco Mundial, "se pronunciaron categóricamente contra el consumo en gran escala en favor del consumo en pequeña escala y en escala humana".
La solución estaría, según Kumar, en "un punto medio entre el sobreconsumo y la inanición".
El informe establece cinco objetivos, entre ellos aumentar el nivel de consumo de los 1.000 millones más pobres, practicar un modelo de consumo más sustentable que reduzca el daño ambiental, y proteger y promover el derecho de los consumidores a la información y la seguridad de los productos que necesitan.
Otras metas consisten en desalentar modelos de consumo que tengan un impacto negativo en la sociedad y lograr que se comparta de modo más equitativo la carga entre los países a fin de reducir y prevenir el daño ambiental y la pobreza misma.
Los activistas agregarían un sexto objetivo. "Los habitantes de los países industrializados deberíamos consumir menos para que otros consuman más y dar a las futuras generaciones una posibilidad de sobrevivir", opinó Sio Zadek, director de desarrollo de New Economics Foundation, de Londres. (FIN/IPS/tra- en/dds/rj/ml/dv/98


