MALAWI: Libertad de prensa coartada en país sin televisión

La población de Malawi, uno de los pocos países del mundo sin televisión, puede elegir entre tres estaciones de radio y una cuarta comenzará a emitir pronto, mientras el Estado es intolerante del periodismo independiente.

Dos de las estaciones son del gobierno, mientras la tercera, una estación de FM operada por el African Bible College auspiciado por Estados Unidos en esta capital, tiene instrucciones estrictas para emitir temas únicamente religiosos y no noticias.

La radio sólo abarca un radio de unos 50 kilómetros, destacó el editor Robert Jamieson, miembro del Instituto de Medios de Africa Austral.

Alrededor de 44 por ciento de los adultos de Malawi son analfabetos y el país es uno de los pocos en el mundo sin estaciones de televisión, por lo cual la radio es de gran importancia.

Aunque hay diarios independientes, el gobierno ha mantenido una estrecha vigilancia de la radio.

"No hay puntos de vista críticos del gobierno en las emisoras de radio. Por lo tanto hay que simpatizar con el gobierno para tener acceso a las estaciones de radio", dijo Shyley Kondowe, director ejecutivo del Instituto de Asuntos Democráticos y Económicos de Malawi (MIDEA).

"El hecho de que el gobierno haya dado una licencia a una estación de radio religiosa es suficiente para demostrar que el gobierno no quiere competencia", dijo Kondowe a IPS.

"La información es una fuente de poder, y controlan la información para mantener a la gente ignorante y gobernarla mediante la ignorancia", acusó.

El gobierno del presidente Bakili Muluzi llegó al poder en 1994, cuando Malawi realizó sus primeras elecciones multipartidarias y desplazó al dictador Kamuzu Banda, quien había estado en el poder durante casi 30 años.

Pero, dijo Jamieson, "Muluzi sólo se puso las vestiduras" de Banda, y que "no hay una sola estación de radio independiente".

Una licencia fue entregada a un grupo privado, pero la gente se pregunta cuán privada será la estación, ya que será dirigida por una autoridad del gobierno de Muluzi, Alaudin Osman.

La autorización para la nueva estación, que estará basada en la capital comercial, Blantyre, fue entregada pese a que aún no hay mecanismos regulatorios independientes.

Esto enfureció a periodistas y potenciales informativistas quienes, según informaciones de prensa, solicitaron en vano licencias durante los últimos tres años.

Algunos ya tienen listos los equipos de transmisión, y sólo necesitan el permiso del Estado para iniciar las operaciones. En 1995, dos solicitantes rechazados comenzaron a emitir ilegalmente, pero su equipo fue confiscado.

El gobierno de Malawi resistió llamados a revisar la Ley de la Corporación de Informativistas de Malawi (MBC), en vigor desde la década de 1960. La ley fue enmendada en 1991, cuando la nación sufafricana aún estaba bajo gobierno de partido único, y "realmente necesita un ajuste", según Jamieson.

Los críticos afirman que estas regulaciones dan al gobierno, y en particular el ministerio de información, demasiada libertad para determinar qué sale al aire y qué no.

Mientras, las noticias radiales en Malawi continúan dominadas por infomraciones sobre las palabras y acciones del presidente Muluzi y los miembros de su gabinete. (FIN/IPS/tra-en/kb/lp/cr-ip/98

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