El ex presidente de Zambia Kenneth Kaunda, quien condujo la independencia de Gran Bretaña en 1964, fue trasladado este viernes a un lugar desconocido en un helicóptero militar, un día después de su arresto.
Kaunda, recluido por una orden de detención de 28 días sin especificar, compareció ante la corte luego de que su familia solicitara su liberación, pero el caso fue aplazado hasta el lunes, según informes de la capital de Zambia.
La detención del ex mandatario (1964-1991), de 73 años, se produjo sólo cinco días después de que retornara a Zambia desde Zimbabwe.
Kaunda se exilió en ese país poco después de que mandos medios del ejército protagonizaran un supuesto intento de golpe de Estado en Zambia, atribuido por el gobierno del presidente Frederick Chiluba al Partido Unido de la Independencia Nacional (UNIP), liderado por el ex mandatario detenido.
Pocos días después del golpe, supuestamente frustrado el 28 de octubre, las autoridades de Zambia detuvieron a 90 personas, varias de ellas del UNIP, lo que provocó la huida de Kaunda.
No es probable que el gobierno de Chiluba reciba el apoyo de sus vecinos de Africa austral por la medida tomada contra Kaunda, quien según informó la prensa de Zambia este viernes se encontraba detenido junto a 30 reclusos más desde su arresto.
"Deberíamos respetar a nuestros estadistas de mayor edad. Sin importar sus errores, no deberíamos reducirlos al estado de animales", opinó este viernes el analista político de Zimbabwe Ibbo Mandaza, en una entrevista realizada por la estatal radio Zimbabwe Broadcasting Corporation (ZBC).
"Siempre deberíamos recordar la historia y el aporte que Kaunda hizo no sólo a Zambia sino a Zimbabwe y la región", añadió Mandaza.
Durante el gobierno de Kaunda, Zambia fue por décadas un lugar de albergue para refugiados y combatientes por la libertad que luchaban por poner fin al régimen de la minoría blanca en la ex Rhodesia, que se convirtió en la independiente Zimbabwe en 1980, Africa Sudoccidental (actual Namibia) y Sudáfrica.
"Kaunda es muy respetado", declaró a la ZBC Tafataona Mahoso, profesor del Instituto Politécnico de Harare. "En Namibia, Sudáfrica y Zimbabwe, existen muchos veteranos de guerra que recibieron su protección en la peor época de nuestra historia".
"Por esta razón Chiluba debería haber encontrado alguna manera de contener esta cosa, en lugar de detener o juzgar a Kaunda", añadió.
El gobierno de Chiluba podría convertirse en prisionero de sus acciones, según Mahoso. "Ahora que llegó tan lejos, creo que Chiluba tendrá que seguir adelante. Habrá cierta presión internacional para que lo haga. Si quiere condenar a Kaunda, que muestre la evidencia".
"Creo que se exigirá, incluso desde el exterior, que haya un juicio porque la gente quiere saber si Kaunda cometió aquello por lo que se le acusa. La mayoría de nosotros lo dudamos, así como tenemos dudas sobre el golpe debido a la forma incompetente en que fue realizado", manifestó.
Kaunda gobernó a Zambia durante 27 años hasta que perdió las elecciones multipartidarias en 1991 y se retiró brevemente de la política.
Pero cuando Kaunda anunció su retorno en 1996, la reacción del gobierno del Movimiento por la Democracia Multipartidaria (MMD) de Chiluba fue aprobar en el parlamento una nueva cláusula constitucional que impide la candidatura presidencial de personas cuyos padres no hayan nacido en Zambia.
La cláusula, criticada por la comunidad internacional y los gobiernos de Africa austral, marginó a Kaunda de los comicios presidenciales del año pasado, ya que sus padres nacieron en Malawi.
Ese no fue el fin de los problemas del ex presidente. El 23 de agosto, una bala le rozó la cabeza cuando la policía le disparó al automóvil en el que se trasladaba hacia el pueblo central de Kabwe.
El incidente, del cual se acusó al gobernante MMD, ocurrió cuando Kaunda era alejado por sus partidarios de una manifestación opositora que la policía intentaba dispersar. (FIN/IPS/tra- en/kb/jl/aq/ag/ip/97


