El estallido en la madrugada de hoy de un artefacto explosivo en una iglesia católica de la capital de Cuba causó inquietud en este país caribeño, que se prepara para recibir en enero al Papa Juan Pablo II.
La explosión de poca potencia ocurrió entre las cuatro y las cinco de la madrugada, junto a la entrada principal de la Iglesia de la Merced, una construcción de 1863 situada en el municipio de La Habana Vieja, en la capital cubana.
"Fue durante la noche, no oímos, ni sentimos, ni vimos nada. Los vecinos son los que dicen que fue un petardo", dijo el sacerdote José Angel Medina, quien aseguró que no se reportaron daños en la estructura del edificio.
El templo abrió sus puertas como todos los sábados, los creyentes asistieron a misa y se realizaron 34 bautizos, cifra usual desde el despertar religioso que se verificó en Cuba a principios de esta década.
"Es una tontería", dijo el secretario de la parroquia, Miguel Saludes, quien estimó que tras el atentado podría haber un intento de "crear tensión antes de la visita del Papa", prevista del 21 al 25 de enero.
"Muy sonoro, pero de poca potencia. Se puede decir que fue para hacer ruido", afirmó Saludes.
El atentado es el primero que se confirma desde el realizado contra el restaurante de la Bodeguita del Medio, el 4 de septiembre pasado.
La seguridad cubana mantiene detenido desde ese día al ciudadano salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León, quien se declaró culpable de seis explosiones ocurridas a partir del 12 de julio en instalaciones turísticas de la capital.
Cruz León afirmó ante las cámaras de la televisión estatal que el objetivo de los atentados era "crear pánico" en instalaciones vinculadas al turismo, el sector más dinámico de la economía cubana, afectada por una seria crisis desde 1990.
El gobierno cubano asegura que los atentados fueron financiados y organizados por la Fundación Nacional Cubano-Americana, la organización más poderosa del exilio cubano, con sede en Estados Unidos.
Pero la detención de Cruz León no aclaró la explosión ocurrida el 4 de agosto en el hotel Melia Cohiba, en el centro de La Habana.
Orlando Márquez, vocero del Arzobispado de La Habana, dijo que el cardenal Jaime Ortega lamentó el hecho e informó que la investigación se encuentra en manos de las autoridades competentes.
Márquez indicó que el artefacto que explotó medía unos diez centímetros y podría ser un cohete como los que se hacen explotar en otros países en estas fechas, pero que en Cuba no se usan.
El presidente cubano Fidel Castro declaró este mes que el gobierno cubano está dispuesto a garantizar todas las condiciones necesarias para el éxito de la visita de Juan Pablo II a la isla.
La visita del Papa a Cuba se convirtió desde el mismo momento de su anuncio, tras el encuentro del Papa y Castro en noviembre de 1996, en foco de acaloradas polémicas en la comunidad cubana radicada en Miami.
Algunos sectores llegaron a oponerse abiertamente a la visita de Juan Pablo II a Cuba, por considerar que legitimaría y fortalecería al gobierno de Castro. (FIN/IPS/da/ag/ip-cr/97


