MERCOSUR: Turismo uruguayo pendiente de Argentina y Brasil

El ingreso anual de turistas a Uruguay, que deja en divisas 3,7 por ciento del producto interno bruto (PIB) nacional, tambalea debido a la recesión en Argentina y al ajuste fiscal en Brasil.

Voceros de la Asociación Uruguaya de Agentes de Viaje (AUDAVI) dijeron a IPS que los turistas brasileños ya están cancelando reservas para la temporada que comienza a mediados de diciembre luego de las medidas fiscales que aplicó el gobierno del presidente Fernando Henrique Cardoso.

El ajuste que realizó Brasil afectará el consumo, lo que se agravará para el turismo debido al aumento de la tasa de embarque percibida en los aeropuertos de ese país, que pasó de 18 a 90 dólares.

Similares temores reina entre los empresarios del sector con relación a Argentina, donde la recesión comenzó a notarse en las reservas hoteleras y en el alquiler de casas que habitualmente realizan los turistas de ese país en Uruguay.

En 1996 ingresaron a Uruguay 2,2 millones de turistas, que representaron casi el 71 por ciento de los 3,1 millones de habitantes del país.

En los últimos diez años el ingreso de turistas aumentó 7,39 por ciento globalmente, y ese crecimiento se aceleró a partir de 1990, con un alza de 11,6 por ciento.

La anterior temporada turística representó un récord en el ingreso de visitantes. La afluencia de argentinos mantuvo la tendencia histórica (82,6 por ciento del total de turistas9. La mayor parte (61,9 por ciento) llegaron desde Buenos Aires.

La capital argerntina está de la uruguaya a 20 minutos de avión. Desde el aeropuerto de Montevideo los turistas recorren 150 kilómetros por tierra con dirección a Punta del Este, uno de los principales balnearios del continente.

Los turistas argentinos también pueden dirigirse en avión a Punta del Este luego de casi una hora de vuelo.

La mayoría de las casas y lujosos edificios de apartamentos de esa ciudad uruguaya pertenecen a argentinos y en los últimos años se ha registrado una fuerte inversión de brasileños, cuyo turismo representó en 1996 el 10,2 por ciento, el segundo en importancia.

Para Uruguay el turismo es el principal "rubro de exportación", señalaron los voceros de empresarios de agencias de viajes y hoteleros.

Los ingresos por ese concepto son apenas uno por ciento inferiores al déficit de la balanza comercial con relación al PIB, destacaron.

Al igual que los brasileños, muchos empresarios argentinos acostumbran alquilar con sus familias residencias por hasta tres meses, entre diciembre y marzo, Viajan a sus países para atender sus negocios y regresan los fines de semana.

El turismo significa importantes ingresos a Uruguay durante apenas tres meses. El clima del resto del año no permite que se utilicen sus casi 500 kilómetros de plazas, debido a las bajas temperaturas.

En verano el turismo se transforma en un motor que permite bajar momentáneamente la tasa de desempleo, actualmente fijada en 11,7 por ciento de la población económicamente activa.

En la temporada anterior el gasto medio más alto por persona se registró en Punta del Este, con 421,7 dólares, mientras en Montevideo fue de 299,4.

El mayor gasto por nacionalidad fue el de los argentinos, con 44,1 por ciento del total, seguido por los uruguayos que viven en el exterior y llegan a su país en verano, con 20 por ciento. Los turistas europeos gastaron 14 por ciento del total del dinero ingresado y los brasileños 12,2.

Al igual que en el comercio, la dependencia uruguaya de Argentina y Brasil es notoria.

Para superar esa dependencia, el gobierno apunta a nuevos mercados, especialmente de la Unión Europea, cuyos turistas "buscan ante todo seguridad, un rubro en el que Uruguay supera al resto", según el ministro de Turismo, Benito Stern.

"Nunca un turista dejó de venir a nuestro país por razones de seguridad", dijo Stern, que prepara una ofensiva promocional en Europa.

Sin embargo, la competencia no será fácil, ya que en calidad de servicios con relación a los precios Uruguay está lejos de ser competitivo internacionalmente.

Una habitación de hotel de dos estrellas en Punta del Este tiene un costo diario de 50 dólares, mientras que otro de cuatro estrellas llega a 120 dólares.

El precio de un almuerzo en un restorán del balneario de primera categoría gira en torno a 40 dólares y los precios de las bebidas refrescantes, café, helados y sandwiches se multiplican hasta por cinco con relación a otros lugares del país.

Una encuesta entre turistas realizada por la revista Guía Financiera en Punta del Este mostró "coincidencia en lo elevado de los precios comparativamente con la calidad de los servicios que se brindan, sin que signifique que éstos son de mala calidad". (FIN/IPS/rr/dg/if/97

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