FINANZAS: Bolsas caen otra vez y Cardoso anuncia paquete fiscal

Las bolsas brasileñas vivieron hoy un nuevo viernes gris, culminando con fuertes bajas una semana en la que se aspiraba a la normalización y estabilización del mercado pero terminó con la generalización de la incertidumbre a toda la economía.

Paralelamente, el presidente Fernando Henrique Brasil anunció desde Colombia, donde se halla en tránsito hacia Venezuela para intervenir en la Cumbre Iberoamericana, medidas de ajuste fiscal para este lunes.

La caída de 6,38 en la Bolsa de Sao Paulo, al cerrar los negocios, no refleja las oscilaciones del día, atribuídas principalmente a las bajas en Asia, Europa y Estados Unidos.

En el medio de la tarde la caída llegó a 10,13 por ciento en Sao Paulo y 11,2 en Rio de Janeiro, determinando la interrupción de los negocios por media hora, un mecanismo adoptado por primera vez el 28 de octubre imitando a la Bolsa de Nueva York.

Ese desempeño negativo arrastró a la Bolsa de Buenos Aires, que una hora antes del cierre ya registraba una devaluación de seis por ciento en las acciones negociadas.

El nerviosismo en el mercado de acciones, que había registrado una caída de 5,54 por ciento en Sao Paulo el jueves, se acompañó de un fuerte movimiento de compra de dólares, obligando al Banco Central a vender nuevamente parte de sus reservas.

El temor a una devaluación de la moneda también aumentó la demanda por títulos con protección cambiaria, de los que se comercializaron cerca de 1.500 millones de dólares.

Gran parte de la agitación en las bolsas y en el mercado financiero se debe a rumores de que importantes bancos se encuentran al borde de la quiebra.

Se trata de instituciones que perdieron fuertes sumas de dinero con la devaluación de las acciones en los últimos días y que toman préstamos pagando astronómicas tasas de interés.

Reaccionando a ese clima fue que el presidente Cardoso anunció un "fuerte ajuste social" para este lunes.

Gran parte de la agitación de los mercados cambiario y de acciones se deben a la demora del gobierno en decidir medidas para reducir el déficit fiscal, que tiende a agravarse a causa del alza de las tasas de interés, adoptada la semana pasada para evitar la fuga de capitales extranjeros.

El Banco Central duplicó sus tasas primarias de interés y la mayor víctima fueron las cuentas del gobierno, el gran deudor del país. Para volver al desequilibrio soportable anterior, se estima que el gobierno debe cortar sus gastos en 1.500 a 2.0 00 millones de dólares al mes.

El "choque de los intereses" extendió la incertidumbre al sector productivo de la economía, provocando la suspensión de negocios entre industria y comercio y el temor a una recesión.

La Confederación Nacional de la Industria advirtió que si se mantienen por dos meses las tasas de interés en su nivel actual el efecto sobre las empresas industriales será "destructor" y se generará un desempleo "brutal".

Cardoso declaró que las medidas previstas para el lunes serán muy duras, como por ejemplo el alza de algunos impuestos y la reducción de gastos públicos.

Reconoció que habrá fuerte oposición a iniciativas de ese tipo, incluso entre las fuerzas oficialistas, sobre todo de cara a las elecciones de octubre de 1998.

Sóolo una efectiva disposición del gobierno a reequilibrar sus cuentas, capaz de convencer el mercado, podrá restablecer la confianza, sñalal algunos analistas.

El anuncio de las medidas coincidiría con la visita a Brasilia del presidente argentino Carlos Menem, cuyo país vive en el mismo filo de la navaja que Brasil.

Desde el inicio de la crisis, desatada por el derrumbe de la bolsa de Hong Kong, el principal temor de los argentinos era una devaluación de la moneda brasileña.

El alza de las tasas de interés indicó que el gobierno de Cardoso rechaza esa opción para reducir su déficit externo en cuentas corrientes.

Pero las altas tasas de interés también golpean a Argentina. Sus exportaciones a Brasil, que representan 30 por ciento del total de las ventas nacionales, tienden a caer al producirse una desaceleración de la actividad económica brasileña.

Brasil sufrirá una recesión a causa de las tasas de interés y dentro de algunos meses su balanza comercial se invertirá, pasando de su actual condición deficitaria, de cerca de 1.000 millones de dólares al mes, a una superavitaria, pronosticó el economista Afonso Celso Pastore, ex presidente del Banco Central.

La contracción del mercado interno reducirá las importaciones y obligará a los productores a intensificar sus exportaciones, argumentó.

Ello agravará los problemas de Argentina, que registró en septiembre su mayor déficit comercial desde 1994, de 590 millones de dólares, elevando a 2.980 millones de dólares el acumulado en nueve meses de este año. Brasil es, o era, la única fuente de alivio en ese frente. (FIN/IPS/mo/dg/if/97

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