Unas discutidas purgas internas contra disidentes se avecinan en España en las dos principales fuerzas de la oposición, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la coalición Izquierda Unida (IU), basada en el Partido Comunista.
En el PSOE, el mayor partido de la oposición, el objetivo de la mayoría nucleada en torno a su secretario general y ex jefe del gobierno, Felipe González, es eliminar de la dirección al otrora poderoso vicesecretario general, Alfonso Guerra.
Según todos los indicios, esa eliminación se produciría en el Congreso General de esa formación, que se realizará los días 21 y 22 en Madrid.
En IU. cuya mayoría controla el diputado y secretario general del Partido Comunista, Julio Anguita, las miradas están puestas en el pequeño Partido de la Nueva Izquierda (PDNI), que lideran los diputados Cristina Almeida y Diego López Garrido.
Guerra se ha caracterizado por un discurso a la izquierda de González, aunque siempre que se han planteado opciones definitorias, terminó aceptando los planteamientos del secretario general.
Así lo hizo en 1979, cuando defendió el marxismo que González propuso eliminar del programa del PSOE, en 1982-1986 cuando se opuso a la entrada de España en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y cuando propugnó, en esos mismos años, un entendimiento con la socialista Unión General de Trabajadores.
No obstante, el PSOE eliminó el marxismo de su programa partidario, asumió y lideró la campaña en favor de la entrada en la OTAN y enfrió sus relaciones con la UGT, siguiendo las directivas de González.
En todos esos casos, Guerra dejó huérfanos a sus seguidores y se limitó a respaldar al secretario general.
En vísperas de un nuevo Congreso General del PSOE, los "felipistas" tampoco hablan abiertamente sobre la destitución de Guerra.
Su táctica consiste en eliminar la vicesecretaría general, con el argumento de que estando el PSOE en la oposición, sin el peso del gobierno, González puede dedicarse por entero a la política y no necesita un segundo.
Más de 150 intelectuales y artistas firmaron un documento de apoyo a Guerra, pero los soportes que el otrora fuerte "número dos" del partido tiene entre las delegaciones al Congreso son minoritarios.
Con el apoyo al vicesecretario general, los firmantes esperan "recuperar en el PSOE la cultura de izquierdas", frente a "la guardia de hierro del felipismo que va en contra de la historia".
Guerra, por su parte, se mantiene a la expectativa y deja que los demás luchen por él, mientras dice que está dispuesto a continuar en el cargo, pero que si ese cargo es eliminado él no aceptará integrar la directiva como un vocal más.
En IU, los problemas entre la mayoría controlada por el Partido Comunista y la minoría del PDNI (formado por disidentes de ese partido), se arrastran desde hace años.
La principal diferencia está en la alianza que el PDNI propugna con el PSOE y que Anguita condiciona a que los socialistas "vuelvan a defender posiciones de izquierda".
La suerte del guerrismo en el aparato organizativo del PSOE quedará definida, a más tardar, el día 22, cuando se sabrá si queda como "número dos", se le excluye de la dirección o, como tantas otras veces, termina aceptando lo dispuesto por González.
El futuro del PDNI en IU se dilucidará unos días antes, el lunes 16, con la probable expulsión de la dirección de la coalición de los dirigentes díscolos. Un paso en ese sentido fue dado este lunes, al convocar Anguita para el día 16 la Presidencia Federal de IU.
Fuentes próximas a Anguita señalaron que cuentan con la mayoría necesaria y la voluntad política para apartar a los dirigentes del PDNI de la dirección de la coalición.
El motivo formal se basa en el último episodio de discrepancias, cuando los diputados del PDNI se abstuvieron de votar junto a sus pares de IU en el parlamento.
Ese día se puso a votación una ley sobre televisión digital, en la que IU votó junto con el gobernante y centroderechista Partido Popular. En el otro bando estaba el PSOE. Los tres diputados del PDNI se ausentaron del hemiciclo y no votaron, lo que fue considerado un acto de indisciplina por Anguita. (FIN/IPS/td/ag/ip/97


