AMERICA LATINA: Progreso económico y déficit social

América Latina progresó en las reformas económicas, pero en el plano social el déficit se mantiene, afirmaron participantes en un seminario organizado por el Banco Intermericano de Desarrollo (BID) en esta ciudad española.

El encuentro "América Latina tras una década de reforma" reunió este domingo a economistas, funcionarios y periodistas de América latina, España y Portugal previo a la asamblea anual del BID, inaugurada este lunes.

En América Latina el arancel promedio se redujo de 45 a 13 por ciento en una década, se eliminaron los controles a las tasas de interés bancario y se redujeron los sistemas de crédito dirigidos.

Esas reformas, a las que se unió un proceso parcial de privatizaciones, tuvieron un efecto positivo sobre la productividad y el crecimiento de la economía.

Pero el Producto Interno Bruto (PIB) crece a un ritmo de 3,7 por ciento anual, por debajo del cinco por ciento registrado antes de la crisis de la deuda de la década de los 80 y del siete por ciento considerado necesario para superar los problemas sociales.

El presidente del BID, Enrique Iglesias, empleó el término "frustración" para referirse a los resultados del "latinbarómetro", una encuesta que se dio a conocer al comenzar el seminario.

Según ese estudio, 75 por ciento de los latinoamericanos cree que en los años noventa la pobreza aumentó, 67 por ciento que la distribución de la renta es injusta y 61 por ciento que su propio país no ha progresado.

En Chile y Brasil, por ejemplo, se redujo la pobreza pero que todavía no se reparó el grave deterioro sufrido desde 1980.

El presidente del BID se resiste a creer que la pobreza endémica y la distribución desigual de la renta sea una fatalidad y defendió las reformas, por entender que son "el camino correcto" para hacer "una nueva Latinoamérica".

El economista jefe del BID, Ricardo Hausmann, sostuvo que de no haberse impuesto esas reformas la región sería 20 por ciento más pobre.

América Latina ya era la zona del mundo con una distribución más desigual de la renta entre 1960 y 1980, cuando crecía a un ritmo del siete por ciento anual, indicó.

Para el economista catalán Joaquim Muns, en cambio, las reformas se quedaron a mitad de camino y no tocaron temas esenciales como el fiscal, clave para la redistribución de la renta.

Otro sector en el que nota una acción muy débil es el educativo, en el que no se encararon los cambios planteados por la mundialización económica, observó.

Muns entiende que América Latina debe continuar profundizando las reformas emprendidas para evitar una crisis de envergadura y esa debe ser una de las tareas más importantes del BID en los próximos años. (FIN/IPS/af/dg/if-pr/97)

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