Estados Unidos estableció nuevas condiciones para el pago de sus contribuciones atrasadas a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), entre enérgicas protestas de los estados miembros.
Joseph Connor, subsecretario general de la ONU, transmitió hoy a la Asamblea General la condición impuesta por Washington: el foro mundial debe reducir su presupuesto en 100 millones de dólares más para que Estados Unidos se ponga al día con sus aportes.
Como a Washington le corresponde financiar 25 por ciento del presupuesto regular de la ONU, su morosidad tiene un mayor impacto sobre la crisis financiera de la organización que la de otros deudores.
Estados Unidos exige específicamente recortes presupuestales en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, el Departamento de Información Pública, la Conferencia de Servicios y las cinco comisiones económicas regionales.
El anuncio de Washington originó fuertes protestas. "Las soluciones a la crisis financiera deben basarse en la Carta de las Naciones Unidas", cuyas disposiciones "son legalmente obligatorias y no pueden ser anuladas por un único país miembro", señaló el delegado canadiense Sam Hanson.
Además, "ni la Secretaría ni los estados miembros deben aceptar condiciones unilaterales", destacó. (FIN/IPS/tra-en/td/yjc/ml/ip/96


