La justicia argentina libró hoy pedido de captura de Guillermo Cóppola, el apoderado del futbolista Diego Maradona, por tenencia de drogas para la venta, tras hallar 500 gramos de cocaína y psicotrópicos en su vivienda.
Así mismo, trascendieron novedades de otra investigación, que parecen complicar a Cóppola en el caso del asesinato de Leopoldo Armentano, propietario de una conocida discoteca de Buenos Aires.
Este domingo se supo que el juez a cargo de la investigación del homicidio recibió 62.000 dólares un día después de citar a declarar a Cóppola como presunto autor intelectual de ese crimen, perpetrado en 1994.
Los depósitos bancarios del juez, Francisco Trovatto, crecieron luego hasta llegar al medio millón de dólares, un fenómeno de enriquecimiento que levantó las sospechas de magistrados y legisladores, sobre todo cuando el apoderado de Maradona dejó de ser sospechoso en el caso Armentano y quedó libre de culpa y cargo.
Trovatto había probado que la noche previa al crimen, Armentano cenó con Cóppola y con el secretario privado del presidente Carlos Menem, Ramón Hernández. También, que hubo una discusión acalorada por una deuda que Armentano mantenía supuestamente ante Cóppola.
Pero en forma paralela a esa investigación, que es conducida ahora por la comisión de juicio político del parlamento, un juez que investigaba una red dedicada al suministro de drogas al ambiente futbolístico y a las discotecas, llegó también hasta Cóppola.
El apartamento de Cóppola, situado junto a la embajada de Estados Unidos, fue allanado este miércoles de madrugada por el juez Hernán Bernasconi, quien investiga desde enero el caso de la presunta red de narcotráfico. Lo acompañaron en el operativo miembros de la policía, dos abogados de Cóppola y dos testigos.
Las drogas estaban enterradas en la arena contenida en un florero de pie, que adornaba un rincón de la vivienda. "Nos sorprendió que tuviera esa cantidad (de narcóticos) en su domicilio, sobre todo porque él ya tenía indicios de lo que podía ocurrir", dijo el juez.
Bernasconi descartó de momento la posibilidad de llamar a declarar a Maradona en la causa por tenencia de drogas abierta al apoderado del futbolista.
Maradona se rehusó a dialogar con la prensa sobre la situación de su representante.
El comisario Emilio Azaro reveló que los abogados de Cóppola se manifestaron sorprendidos por el hallazgo, y dijo que la policía busca al prófugo en Argentina.
"Podría estar escondido en un 'aguantadero' (refugio), con una peluca", observó el comisario, de la división narcotráfico.
El juez Bernasconi comenzó la investigación en enero, cuando detuvo por primera vez al ex futbolista Alberto Tarantini por tenencia de drogas. Por la misma causa arrestó el viernes a cuatro personas, entre ellas Gabriel Espósito, cuñado de Maradona, y Claudio Cóppola, que podría ser primo del apoderado del jugador.
Los detenidos tenían en su poder 500 gramos de cocaína con fines de comercialización. Pero los investigadores coincidieron en señalar que el principal elemento de cargo está contenido en 1.000 horas de conversaciones telefónicas grabadas en los últimos meses, donde se revela quién vendía droga a quien.
En dichas conversaciones telefónicas intervinieron Maradona y su representante.
El lunes, Bernasconi detuvo por segunda vez a Tarantini, campeón mundial de fútbol en 1978, con 15 gramos de cocaína, y este miércoles, el círculo pareció cerrarse sobre Cóppola, hasta ahora intocable pese a la pública sospecha de que mantiene vínculos con la mafia de Nápoles y con el narcotráfico.
Cóppola y Maradona tienen relaciones con círculos del poder político, y hasta hace poco tiempo, ambos eran frecuentes visitantes de la residencia presidencial. (FIN/IPS/mv/ff/ip/96


