La participación de las cooperativas y otras organizaciones de la sociedad civil en el proceso de ajuste económico en América Latina es indispensable para aspirar al crecimiento con desarrollo social, afirmaron participantes en un congreso regional.
Esa fue una de las conclusiones de la IV Convención de delegados de las 5.446 cooperativas de ahorro y crédito afiliadas a la Confederación Latinoamericana de Cooperativas de Ahorro y Crédico (Colac).
Las entidades afiliadas a Colace, entidad basada en Panamá, cuentan con 4,8 millones de socios en 17 países de la región y activos por 4.018 millones de dólares.
El ex presidente panameño Nicolás Ardito Barletta, afirmó en el congreso, celebrado el fin de semana último, que los ajustes son necesarios para corregir una serie de males estructurales que viene sufriendo la economía de la región, pero que podrían fracasar si la sociedad civil no se incorpora a ese proceso.
Los programas de ajuste han logrado éxitos macroeconómicos, "pero falta mucho en la incorporación de los pobres al desarrollo económico", indicó Barletta, quien entre 1979 y 1983 ocupó la vicepresidencia del Banco Mudial.
"Sin crecimiento económico no hay desarrollo social, pero tampoco habrá economía social de mercado si en el proceso de ajustes no participa por lo menos 80 por ciento de la población", señaló.
A su juicio, el Estado debe canalizar los recursos hacia salud, educación y otros rubros destinados al área social a través de las organizaciones de la sociedad civil, con el fin de eliminar el exceso de gastos en burocracia y gestar "la movilidad social".
Junto con ello, debe promover el desarrollo de la pequeña y mediana empresa y las cooperativas de producción y de ahorro y crédito para permitir la generación de empleos, ya que está comprobado que ese tipo de iniciativas generan más empleo por unidad de inversión que la gran empresa, agregó.
También recomendó dar participación a los trabajadores y la población en los programas de privatización de empresas públicas, a través de la compra de acciones, con el fin de que haya una mejor redistribución de la riqueza.
Tras advertir que "donde han fallado los programas de ajuste es en aquellos países donde no se ha prestado atención al desarrollo social", Barletta sugirió "dar participación a la gente para que sienta que el proceso de cambio la está beneficiando".
El presidente de Colac Ramiro Valderrama destacó a su vez que el movimiento cooperativo de la región intenta convertirse "en una opción para los sectores populares golpeados por el programa de ajustes".
Precisó que las cooperativas apuntan a "elevar el nivel de vida de la gente" a través del trabajo solidario y la canalización de fondos hacia la producción y el fomento del ahorro.
El directivo de Colac Manuel Rovines afirmó por su parte que a pesar de que todos los gobiernos incorporan teóricamente a los desposeídos a sus planes de ajuste "la crisis social sigue aumentando y día a día los sectores más pobres ven perder su ingreso real".
"El desarrollo debe ser con beneficios compartidos", pues hasta ahora el proceso de ajuste "sólo ha propiciado que los ricos se hagan más ricos y los pobres más pobres", precisó Rovines al subrayar "la necesidad de que el crecimiento esté acompañado con acciones en favor de los menos favorecidos". (FIN/IPS/sh/dg/dv-pr-if/96)


