El líder de la Liga Norte, Umberto Bossi, acelera y frena constantemente sus proclamas en favor de la secesión de Padania, la rica región del norte de Italia formada por Lombardía, Piamonte y Véneto, pero por primera vez planteó una negociación con el gobierno.
Aunque Bossi no ha indicado el contenido de la negociación, se da por descontado que propondrá un federalismo lo más amplio posible y no la secesión, a la que se oponen en forma terminante el gobierno de centroizquierda encabezado por Romano Prodi y todas las otras fuerzas políticas italianas.
Luego de haber expulsado este fin de semana de un acto político a los equipos de televisión de la cadena estatal RAI y del grupo privado Fininvest, de Silvio Berlusconi, al grito de "Roma ladrona", el líder de la Liga Norte tendió la mano al gobierno central.
Las amenazas de secesión, que incluyeron la formación de "un gobierno del Norte", con sus ministros y subsecretarios, y el anuncio de una campaña para el reconocimiento internacional de Padania, dejaron paso ahora a la negociación.
"?Nuestro tono?, digamos que sirve para hacer madurar las cosas rápidamente, la protesta popular a veces es divertida y lleva también a que uno exprese a veces su rabia de manera exagerada", comentó Bossi a la prensa.
Aunque según una encuesta reciente sólo cinco por ciento de los habitantes de Padania, una de las zonas más ricas no sólo de Italia sino también de Europa, está a favor de la independencia, Bossi pidió que se convoque a un referendo sobre la autodeterminación.
Dejando de lado sus juramentos guerreros, que lo han convertido en el político italiano del que más se habla en este momento en la prensa nacional e internacional, propuso de "sentarse a dialogar alrededor de una mesa".
Descartó que el presidente de "su gobierno del Norte", Giancarlo Pagliarini, se levante un día y proclame la independencia de Padania, y dijo que por el contrario se deben crear las condiciones para la convocatoria de un referendo, donde la gente pueda expresarse libremente sobre la autodeterminación.
Con tonos distintos, pero unidos en el fondo, el gobierno y la oposición de centroderecha se muestran preocupados por las ambiciones independentistas de la Liga Norte, una bomba de tiempo que se proponen desactivar estableciendo el federalismo fiscal.
Al menos una parte de los impuestos irían directamente a las provincias, con lo que le quitarían una de las banderas que agita Bossi, quien sostiene que el norte financia al sur.
En Italia, existe una neta diferencia entre el norte y el sur, mucho menos desarrollados, donde la mafia ha contribuído a impedir su despegue económico. Esta es una de las razones por las cuales las principales empresas se han instalado en el norte.
Los ingresos son casi el doble en el norte, en tanto el desempleo es el doble en el sur.
El centroderechista Polo de la Libertad, coalición encabezada por Berlusconi, planteó en el parlamento la necesidad de verificar si la Liga Norte está organizando estructuras paramilitares.
La Liga Norte creó los "camisas verdes", personas que en la cintura, en lugar de un arma, llevan un teléfono celular, cuya actividad oficial consiste en mantener el orden en los actos políticos de este movimiento, pero que a muchos les recuerda a los "camisas negras" fascistas.
Massimo D'Alema, secretario general del ex comunista Partido Democrático de Izquierda (PDS), principal fuerza de gobierno, dejó abierta la puerta al diálogo con Bossi, a quien invitó a "volver al terreno de la confrontacion, incluso áspera, pero civil y útil al país".
"Si la Liga renuncia a la campana secesionista y viene a proponer el federalismo en el unico parlamento existente, nos encontrara como interlocutores atentos", dijo D'Alema.
El jefe del gobierno anunciará en las próximas semanas lo que el mismo Prodi ha calificado como "importantes medidas de descentralización".
La patronal Confindustria reitero su firme rechazo a la secesión de Padania del resto de Italia, porque a su juicio provocaría una fuga de capitales.
"No consideramos la secesion útil para nadie porque en una situación de división del país, los capitales, los nacionales, pero sobre todo los internacionales, no se quedarían en el norte", declaró el presidente de Confindustria, Giorgio Fossa.
Aunque muchos analistas habían pronosticado su desaparición, la Liga Norte obtuvo 10 por ciento de los votos en las elecciones del 21 de abril, en tanto en la region de Padania alcanzó el 34 por ciento, (FIN/IPS/jp/ag/ip/96)


