Fuerzas antimotines provistas de armas automáticas dispersaron hoy en esta ciudad de Turquía una manifestación promovida por 50 organizaciones no gubernamentales (ONG) de varios países, que reclamaban la efectiva vigencia del derecho de todos a la vivienda.
Los manifestantes intentaban llegar a la sede de la segunda Conferencia de Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos (Hábitat II), que se celebra en Estambul, pero no lograron su propósito.
La policía bloqueó el paso de la marcha en la cabecera norte del puente de Galata y, tras una negociación de una hora, las 1.000 personas que participaban de la protesta se dispersaron pacíficamente.
Pese a no haber completado el trayecto previsto, los organizadores entendieron que la demostración logró el objetivo de difundir sus reivindicaciones.
Los manifestantes exigían a los gobiernos del mundo poner fin al desalojo de barrios, entregar a los sin techo edificios abandonados o en desuso y reconocer el derecho universal a la vivienda digna.
"Los países ricos deben ayudar a los pobres a disponer de vivienda o tierras", declaró Daniel Galand, del grupo francés Droit au Logement (Derecho a la Vivienda), que encabezó una caravana de bicicletas a través del puente de Galata.
Este jueves "ha comenzado una lucha internacional por esos objetivos", dijo Galand.
Rezat Altoy, segundo jefe de la policía de Estambul, afirmó que la manifestación no estaba autorizada. Michael Kane, del grupo estadounidense Tent City USA, replicó que "los organizadores creían tener el permiso" , y "hubo problemas de interpretación".
Según otro manifestante, que pidió reserva de identidad, la policía objetó el lanzamiento de hojas volantes en reclamo del derecho a la vivienda y la presencia de activistas kurdos en la marcha.
"Superbarrio", un activista mexicano de organizaciones barriales, que se identifica por los colores rojo y dorado de su vestimenta, encontró semejanzas entre el episodio en el puente de Galata y las protestas de los sin techo en México.
"Es igual en todos los países del mundo. Tal vez la policía turca sea especialmente agresiva, pero en todas las ciudades, la policía es la misma. Reprime demostraciones y viola el derecho de expresión", dijo Superbarrio.
Superbarrio señaló que 350 familias fueron desalojadas el miércoles de edificios en desuso que ocupaban en Goiania, una ciudad de la región central de Brasil. "La policía los atacó con perros", aseguró.
Mientras, Galand dijo que Droit au Logement es permanentemente hostigada por la policía francesa, que ha llevado a la organización ante la justicia por su ocupación de edificios para los sin techo.
El gobierno francés está dispuesto tal vez a reconocer en la conferencia Hábitat II el derecho a la vivienda, pero carece de voluntad política para llevarlo a la práctica, agregó.
Shakil Ghori, del grupo Raasta Pakistan, señaló que el gobierno paquistaní eliminó barrios de emergencia tras prometer mejor vivienda para los moradores desalojados, pero no ha cumplido su palabra.
Park Mun So, de la ONG sudcoreana Foro para Habitat II, dijo que miembros de su grupo fueron desalojados de viviendas de bajo costo, pues las autoridades pretender construir en su lugar urbanizaciones para la clase media.
El derecho de todos a "la vivienda adecuada", y la obligación de los gobernantes de asegurarlo fue consagrado hace 20 años, en la primera Conferencia sobre Asentamientos Humanos, realizada en Vancouver, Canadá,
Pero esa declaración no ha tenido efectos prácticos, destacaron los manifestantes.
La marcha tuvo participación de representantes de la minoría kurda de Turquía, que protestaban contra la destrucción de viviendas en Anatolia y en el sudeste del país, donde partidos kurdos luchan por la autodeterminación de ese grupo étnico.
Los manifestantes se dispersaron sólo después de que los organizadores de la marcha, tras una hora de negociación con la policía, obtuvieron la promesa de que los kurdos no serían detenidos. (FIN/IPS/tra-en/fah/yjc/ff/pr/96)


