La XXVI asamblea general de la Organización de Estados Americanos (OEA) se comprometió formalmente a oficiar de garante de la transferencia del canal de Panamá a este país el 31 de diciembre de 1999, cuando prescriba el actual tratado con Estados Unidos.
El secretario general de la OEA César Gaviria afirmó que la culminación del proceso de reversión del canal a manos panameñas "es un acuerdo histórico que se va a reflejar en un hecho real para todos los pueblos de América".
También comprometió el apoyo de la OEA al Congreso Universal del Canal que organiza Panamá para julio de 1997.
El canciller de Bolivia Antonio Araníbar Quiroga calificó la reversión del canal a la jurisdicción panameña como "el paso más trascendental que los americanos darán en este siglo".
A juicio del funcionario, el 31 de diciembre de 1999 "se va a cerrar una de las heridas más profundas de América".
Una resolución aprobada por los 34 estados miembros de la OEA destacó la necesidad de mantener "la neutralidad continua del canal", decidió apoyar el programa de transición que lleva a cabo el gobierno panameño y reafirmó la importancia del canal para el hemisferio y el comercio mundial.
Asimismo, pidió que se adopte y ejecute "un plan regional de urgencia para la preservación de la cuenca hidrográfica del canal y la biodiversidad, en armonía con la Declaración de Rio de Janeiro y la Agenda 21, aprobados por la conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y el Desarrollo", en 1992.
El sistema de esclusas del canal de Panamá utiliza alrededor de 200 millones de litros de agua dulce por cada uno de los 34 barcos que pasan diariamente por la vía interoceánica.
Durante los debates de la XXVI asamblea general de la OEA varios funcionarios panameños dieron amplias explicaciones a los cancilleres de América sobre las medidas que se están adoptando durante el proceso de transición.
El ex canciller Eduardo Ritter, presidente de una comisión encargada de ese proceso, señaló que además de las leyes que se planea adoptar ya se han hecho acuerdos con partidos políticos y la sociedad civil para asegurar la autonomía de la futura administración canalera bajo jurisdicción panameña.
El ex subadministrador del canal Fernando Manfredo explicó que el objetivo primordial del congreso que convocó Panama para 1997 es "asegurar a la comunidad naviera y los gobiernos del mundo que el canal seguirá prestando un servicio" eficiente al inicio del próximo siglo.
Temas como la administración del canal y los servicios adicionales que se ofrecerá a las naves que pasen por esta vía figuran entre los puntos principales del congreso.
"Los panameños concebimos a esta obra como una empresa de paz y al servicio de la integración americana", dijo Manfredo. (FIN/IPS/sh/dg/ip/96)


