AUSTRALIA: Masacre en Tasmania abre debate sobre control de armas

La matanza de más de 30 personas a manos de un ciudadano de Australia en un popular centro turístico de la isla de Tasmania disparó de nuevo el debate sobre la necesidad de leyes más estrictas para el control de las armas en poder de civiles de este país.

Todavía era poco claro este lunes por qué un hombre de 28 años hasta hoy no identificado convirtió en un polígono de tiro humano a Port Arthur, otrora centro de reclusión británico en el siglo XIX.

Al menos 32 personas murieron el domingo durante el incidente. Este lunes se informó que tres más, entre ellos una pareja de ancianos que fueron tomados como rehenes, también resultaron abatidos por las balas.

El fuego y el humo obligó al hombre a salir de la cabaña donde se había atrincherado, lo que permitió a la policía arrestarlo 18 horas después de su primer disparo. Fuentes oficiales anunciaron que el asesino tiene un largo historial de enfermedades mentales.

La masacre, la peor en la historia del mundo a manos de un pistolero solitario, ocupó las portadas de los periódicos nacionales de Australia.

Mientras tanto, muchos ciudadanos, aún atónitos por el episodio, reclamaron a las autoridades la aprobación de leyes uniformes sobre el porte de armas de fuego.

"Se requieren controles más estrictos. Si no aprendemos de lo que sucedió en Tasmania, no aprenderemos nunca", dijo a los periodistas el ministro de Policía de Nueva Gales del Sur, Paul Wheelan, dirigente del Partido Laborista que perdió las elecciones federales el mes pasado.

Las leyes sobre porte de armas de fuego vigentes en el estado australiano de Tasmania son las más liberales del país. Sus residentes pueden obtener licencias vitalicias a cambio de 25 dólares, lo cual les permite comprarlas.

La policía de Tasmania dijo que el asesino no tenía licencia, pero ostentaba un rifle de alta potencia y más de 2.500 cargas de munición.

Los partidos políticos federales postularon este lunes, en forma unificada, la necesidad de una legislación nacional más severa. El gobierno anunció que celebrará dentro de dos meses una reunión de todos los jefes de policía estatales y que el control de armas será el principal asunto que se discutirá.

"El asesinato de inocentes que visitaban una atracción turística un domingo caluroso es algo horripilante. En la moderna Australia, es algo que la mayoría de nosotros no quiere creer", dijo el primer ministro John Howard, quien conduce una coalición de los partidos Nacional y Liberal.

Se informó que el asesino murmuraba para sí mientras sacaba el rifle de un bolso y comenzaba a disparar, apuntando a todos los que pasaban por allí, en el quinto crimen de esta naturaleza que se registra en Australia desde 1987.

Unas 700 personas mueren cada año por disparos en Australia. En muchos casos, los solicitantes de licencia dicen, simplemente, que desean poseer un arma para recreación.

Mientras tanto, los grupos de presión a favor de la libertad en el porte de armas contrataron conferencistas de Estados Unidos, donde la legislación también varía de estado a estado, para hablar frente a grupos comunitarios y granjeros.

El año pasado, ciudadanos a favor del libre porte de armas crearon el Partido de Pistoleros de Nueva Gales del Sur, cuyo candidato, John Tingle, ingresó al parlamento estatal. Los partidos principales dependen de su voto para la aprobación de leyes.

"Leyes más severas no son una respuesta. Las leyes son irrelevantes en situaciones como estas. Las normas no le importan a los que se vuelven locos con un arma encima", dijo un dirigente del sector. (FIN/IPS/tra-en/ks/cpg/mj/ip/96)

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