La flotilla que no navegaba
La decisión de Grecia de impedir que zarpe una flotilla cargada de activistas que se dirigen a Gaza es la última de una serie de medidas que ponen de relieve una alianza de estados contra el frente de organizaciones no
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.
La decisión de Grecia de impedir que zarpe una flotilla cargada de activistas que se dirigen a Gaza es la última de una serie de medidas que ponen de relieve una alianza de estados contra el frente de organizaciones no
El Tribunal Especial para Líbano emitió órdenes de arresto contra cuatro miembros del movimiento chiita Hezbolá en conexión con el asesinato, el 14 de febrero de 2005, del ex primer ministro Rafik al-Hariri.
El rabino Arik Ascherman es, a la vez que un ardiente sionista y religioso que cree que Dios hizo un pacto con su pueblo y la tierra de Israel, un persistente luchador por la defensa de los derechos humanos, en
Meir Dagan, quien durante los últimos ocho años dirigió las operaciones secretas de Israel, está en el ojo de la tormenta por haber formulado declaraciones que el gobierno considera inconvenientes.
«En los primeros años del cerco aún podíamos arreglarnos de alguna manera, pero ahora ya no tenemos alternativas», dijo Hassan Khalaf, viceministro de Salud en Gaza, al anunciar una grave crisis médica en la franja.
El fotógrafo Ashraf Abu Amrah sabe que un periodista palestino que trabaja por su cuenta en Gaza se las tiene que arreglar como pueda si es herido o afectado de alguna otra manera en su labor, por más reconocimiento internacional
«Padre, ¡ayúdeme! No deje que me lleven», gritó Ahmed Siyam, de 12 años, mientras unos 50 soldados y policías israelíes fuertemente armados lo arrastraban, lo esposaban y le vendaban los ojos. Estaba acusado de lanzar piedras.
Las restricciones israelíes a la entrega de asistencia internacional a los palestinos pobres les cuestan a las organizaciones humanitarias casi cinco millones de dólares anuales, que salen de los bolsillos de contribuyentes de Europa y Estados Unidos.
Rosemary Khumalo, de 66 años, llevó una vida al límite. Fue una sanguinaria delincuente que hacía lo que fuera necesario, hasta matar, para hacerse con el botín, asegura su legajo judicial.
Este miércoles reabrió el cruce de Rafah, entre Gaza y Egipto, tras permanecer cerrado cuatro días, a pesar de que El Cairo había asegurado que funcionaría de forma permanente a partir de fines de mayo.
Es una escena que se repite todas las semanas en Palestina. Manifestantes caminan cerca de la frontera entre Gaza e Israel cantando y danzando. Ayat el Masari, de 20 años, se encuentra entre la multitud.
El factor tiempo es esencial para implementar la solución de los dos estados al prolongado conflicto palestino-israelí, ya que los cambios demográficos la hacen cada vez más difícil y no quedaría más remedio que la integración.
El acuerdo de Camp David, de 1979, contribuyó a mantener la paz entre dos enemigos históricos, Egipto e Israel. Pero tras el derrocamiento en febrero del presidente egipcio Hosni Mubarak aumentaron los reclamos para su anulación.
La economía del territorio palestino de Gaza sigue en serias dificultades pese a que Israel asegura que alivió el bloqueo y a que la revolución egipcia derrocó al presidente Hosni Mubarak, aliado del Estado judío.
«Las fronteras de Israel y de Palestina deberían establecerse sobre las líneas de 1967 con intercambios aceptados ( ) por ambos estados», fue una de las fases más comentadas del último discurso del presidente estadounidense Barack Obama sobre Medio Oriente y
El último discurso del presidente estadounidense Barack Obama sobre Medio Oriente y el norte de África, en el que prometió reforzar la prosperidad económica y política en la región, no satisfizo plenamente a analistas, pero al menos fue un aperitivo.
En agosto de 2000, después de una fallida cumbre de paz para Medio Oriente en Camp David y semanas antes del estallido de la segunda Intifada (revuelta), Marwan Barghouti, líder de las fuerzas armadas del grupo palestino Fatah, expuso su