POBLACIÓN-IRAQ: Huir de la violencia
Al menos 30.000 iraquíes abandonaron sus hogares a causa de la violencia desatada por el atentado del 23 de febrero contra la Mezquita Dorada, santuario del Islam chiita en la septentrional ciudad de Samarra.
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.
Al menos 30.000 iraquíes abandonaron sus hogares a causa de la violencia desatada por el atentado del 23 de febrero contra la Mezquita Dorada, santuario del Islam chiita en la septentrional ciudad de Samarra.
Tres años después de la caída de Iraq, la capital de Estados Unidos es una olla de rumores sobre la aparente intención del gobierno de George W. Bush de atacar Irán, tal vez con armas nucleares.
Los círculos de política exterior de Washington, incluyendo a figuras cercanas al gobierno de George W. Bush, discuten de forma reservada sobre la necesidad de que Irán y los países árabes jueguen un papel decisivo en las negociaciones para terminar
El ataque lanzado contra una mezquita chiita en Bagdad por fuerzas paramilitares locales, apoyadas por Estados Unidos, marcó el inicio de una nueva estrategia de Washington: usar a los propios iraquíes para combatir a las milicias del líder islamista Muqtada
Las condiciones de vida de la población femenina de Iraq eran mucho mejores durante la dictadura de Saddam Hussein (1979-2003), según la Organización para la Libertad de las Mujeres de ese país del Golfo.
Las más de 600 protestas realizadas esta semana en todo Estados Unidos, al cumplirse tres años de la invasión a Iraq, demostraron que el rechazo a la ocupación es ya el sentimiento dominante en este país, señalaron activistas.
El ala más derechista del gobierno de Estados Unidos ya perdió la batalla contra el inicio de negociaciones directas con Irán por la estabilización de Iraq, ya acordado entre los gobiernos de George W. Bush y Mahmoud Ahmadinejad.
«No podemos dejar que nuestros enemigos ataquen primero», afirma sin rodeos un documento del gobierno de Estados Unidos, en que defiende el uso preventivo de las armas contra naciones «hostiles». Irán figura primero en la lista.
Los iraquíes recibieron con incredulidad los rumores de un posible repliegue de Estados Unidos y de Gran Bretaña en el corto plazo, aunque confían en que, de concretarse algún día, este país sabrá alcanzar la paz y la estabilidad por
La nueva campaña para defender la polémica ocupación de Iraq, lanzada por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, echó por tierra las esperanzas de quienes avizoraban una postura un poco más moderada hacia Medio Oriente.
Mientras se desploma la posición del presidente George W. Bush en las encuestas, al gobernante Partido Republicano se le dificulta más que nunca mantener la unidad en asuntos clave como política exterior, inmigración y libertades civiles.
En la prensa mundial predominan la alarma sobre el desarrollo de una guerra civil en Iraq. Pero los iraquíes hacen oídos sordos. Muchos sienten que no es apropiado emplear ese término para describir el conflicto interno que azota al país.
El arresto de Cindy Sheehan y otras tres activistas en Nueva York no impedirá a las organizaciones antibélicas que representan entregar este miércoles, Día Internacional de la Mujer, 100.000 firmas contra la guerra en Iraq a la Casa Blanca.
Mientras la violencia continúa causando muerte y dolor en buena parte del territorio de Iraq, líderes políticos y religiosos sunitas continúan urgiendo a sus seguidores a desistir de represalias a los ataques de la mayoría chiita.
Médicos y profesores, entre otros profesionales universitarios de Iraq, se han convertido en víctimas habituales de asesinato desde que la ocupación estadounidense comenzó en 2003. Hasta ahora han muerto en hechos de violencia más de 300.
Un experto de la ONU fijará en los próximos días el curso de una denuncia contra la fiscalía federal de Alemania por supuesta falta de independencia al desestimar una acción penal contra el secretario de Defensa estadounidense Donald Rumsfeld y
Casi dos tercios de los estadounidenses encuestados para el último sondeo sobre Asuntos Internacionales de la firma Gallup consideran que el presidente George W. Bush no es una figura respetada por sus pares del resto del mundo.