LÍBANO: Extranjeros acorralados
Miles de ciudadanos de los países del Golfo Pérsico o Arábigo están varados en Líbano, luego de que Israel bombardeó el aeropuerto de Beirut y la principal carretera internacional que conduce a la vecina Siria.
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.
Miles de ciudadanos de los países del Golfo Pérsico o Arábigo están varados en Líbano, luego de que Israel bombardeó el aeropuerto de Beirut y la principal carretera internacional que conduce a la vecina Siria.
El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, apoyado por Estados Unidos, pretende más con su actual ofensiva militar en Líbano que el rescate de los dos soldados secuestrados por el movimiento islámico prosirio de origen chiita Hezbolá (Partido de Dios).
Las miles de personas que huyen de Beirut ante los constantes ataques aéreos de Israel hablan de «bombardeos indiscriminados» y de una «horrenda» crisis en toda la ciudad.
La indignación y el temor inundan Siria, tras los ataques aéreos israelíes contra Líbano en que murieron 27 civiles y que obligaron a clausurar este jueves el nuevo aeropuerto internacional Rafiq al-Hariri, en Beirut.
El Consejo de Seguridad de la ONU, único órgano del foro mundial capaz de imponer sanciones a los países, no logra tomar medidas para contener las crisis en Corea del Norte y en Palestina por las amenazas de veto de
Sinan Abdul-Ilah al-Mashadani, universitario y único proveedor de su familia —madre, hermano y hermana menores— fue asesinado durante un ataque perpetrado aparentemente por un grupo de operaciones especiales respaldado por el Ejército de Estados Unidos, según sus vecinos.
Si el periodismo es peligroso en un país como Iraq, lo es mucho más para los iraquíes, sobre todo si se trata de colaboradores independientes o asistentes en el terreno de periodistas extranjeros, como Alaa Hassan, el reportero de IPS
Organizaciones humanitarias exigen al Departamento de Defensa de Estados Unidos que revele sus registros sobre el número de civiles muertos en Iraq, mientras cálculos independientes sugieren que al menos 50.000 perdieron la vida desde la invasión en marzo de 2003.
El periodista iraquí Alaa Hassan, colaborador de IPS (Inter Press Service), no llegó a ver la publicación del último artículo para el cual trabajaba. El reportaje quedó atrapado, como muchas veces sucede, en esa tierra de nadie ubicada entre lo
Este grito, «yo soy Iraq», se escuchó como un eco en calles y plazas de esta ciudad del noroccidente de Colombia, donde se celebró el XVI Festival Internacional de Poesía de Medellín, creado para resistir el miedo. El conflicto colombiano,
El iraquí Alaa Hassan, colaborador de IPS, fue asesinado en Bagdad cuando se dirigía a su trabajo el miércoles pasado. Tenía 35 años. Deja a su madre, cinco hermanos y cinco hermanas y a su flamante esposa, embarazada de su
El periodista iraquí Alaa Hassan, que colaboraba con la agencia internacional de noticias IPS (Inter Press Service), fue asesinado en Bagdad por hombres armados.
Tres años después de la invasión a Iraq, sus habitantes parecen cada vez más dispuestos a abandonar el país, como queda en evidencia con los informes sobre flujo de refugiados a Siria, Jordania y otras naciones cercanas.
La costumbre del gobierno de George W. Bush de procurar sistemáticamente ampliar su poder en nombre de la «guerra contra el terror» quedó al desnudo una vez más, tras un histórico fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos.
La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos infirió una gran derrota al presidente George W. Bush, al dictaminar que los tribunales militares que procesan a sospechosos de terrorismo detenidos en la base naval en Guantánamo, Cuba, son inconstitucionales.
La polémica y la espectacularidad rodean el juicio contra el depuesto presidente iraquí Saddam Hussein. La gran duda no es si será condenado a muerte por el asesinato en 1982 de 146 chiitas en Dujail, sino si el proceso es
Más de un año y medio después de la ofensiva militar de Estados Unidos contra esta central ciudad iraquí, los residentes aún sufren debido a la falta de empleos, la lentitud de los planes de reconstrucción y la continua violencia.