IRAQ-EEUU: Rebelión republicana en el Senado
Tres senadores clave del Partido Republicano, gobernante en Estados Unidos, pidieron esta semana a la Casa Blanca revisar antes de septiembre la estrategia de aumentar la presencia militar en Iraq.
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.
Tres senadores clave del Partido Republicano, gobernante en Estados Unidos, pidieron esta semana a la Casa Blanca revisar antes de septiembre la estrategia de aumentar la presencia militar en Iraq.
Un estricto toque de queda y severas medidas de seguridad dificultan las condiciones de vida y agravan la tensión en esta central ciudad iraquí, sitiada por las fuerzas de ocupación estadounidenses.
La falta de imparcialidad le impidió a Egipto, según analistas, cumplir con éxito una mediación entre el partido palestino laico Fatah y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), cuando éste tomó el poder en la franja de Gaza hace dos
Cuando escuchó en la radio la condena dictada por un juez iraquí contra cinco hombres por la masacre de decenas de miles de kurdos en 1988, Samira Jabbar lustraba el cristal que cubre la foto de su fallecido esposo sobre
Israel y Siria vuelven a tantear, igual que el año pasado, la posibilidad de reanudar el diálogo de paz. Pero tampoco ahora está claro que ambas partes realmente quieran negociar. Y Estados Unidos parece preferir que no lo hagan.
Turquía refuerza su preparación militar contra los rebeldes kurdos de Iraq como preludio a una posible incursión transfronteriza a la que se oponen Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y el propio gobierno iraquí.
El enorme Mercado Moderno de Arbil se eleva sobre la antigua ciudadela y las mezquitas, que durante mucho tiempo fueron las imágenes más características de esta ciudad kurda. Sí, esto también es Iraq.
El segundo atentado contra el santuario chiita de Al-Askari de Samarra, en Iraq, dio inicio a otra espiral de represalias que aún no cesa. Pero también abrió paso a la solidaridad entre sunitas y chiitas contra la ocupación extranjera.
El adormecimiento usual por el calor del verano induce un sueño lejano a los iraquíes: electricidad. Es parte de un sueño más grande, el de la reconstrucción nacional, que se ha vuelto una pesadilla.
Cuatro años después de las primeras señales de insurgencia en Iraq, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se encuentra acosado por grandes crisis que se extienden desde Palestina hasta Pakistán.
Mientras las fuerzas del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) tomaban control de la franja de Gaza esta semana, los líderes israelíes se sentaron a ver la crisis con consternación, pero sin intervenir.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró más inquieto por la difusión pública de un documento interno sobre el diálogo de paz entre Israel y Palestina que por su contenido, crítico hacia el papel de la comunidad
Los intentos de Estados Unidos por conseguir colaboradores en las tribus de la occidental provincia iraquí de Al-Anbar le hicieron ganar, paradójicamente, más enemigos.
El ex primer ministro Ehud Barak parecía haber perdido toda influencia en la política israelí, pero resultó el más votado en las elecciones internas del Partido Laborista esta semana y vuelve al ruedo con renovados bríos.
La coalición liderada por Estados Unidos es la principal causa de la crisis en Iraq, pero cuenta con el silencio cómplice de la ONU, señaló el independiente Global Policy Forum (GPF).
Al no renovar el mandato del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Peter Pace, el secretario (ministro) de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, sepultó el legado de su antecesor, Donald Rumsfeld.
Cuando el Ejército Mehdi, la milicia que lidera el clérigo chiita radical Muqtada al-Sadr, tomó el control del barrio Hay Muwasalat, en la capital iraquí, comenzó la odisea de los Petros, la única familia cristiana del lugar.