IRÁN-ISRAEL: Decepciones estratégicas
Al asegurar que Irán no posee hoy un programa de armas nucleares, la inteligencia de Estados Unidos le dio un nuevo motivo de frustración al gobierno de Israel.
Las conflictos bélicos, las guerras civiles, los alzamientos y golpes de Estado, los genocidios y la violencia étnica y política están a la orden del día en buena parte del mundo. La lista de zonas turbulentas es extensa, y los más afectados son siempre los pobres, las mujeres, las niñas y los niños. Lea más en IPS Noticias.
Al asegurar que Irán no posee hoy un programa de armas nucleares, la inteligencia de Estados Unidos le dio un nuevo motivo de frustración al gobierno de Israel.
Expertos y activistas de derechos humanos lo consideran toda una paradoja: los gobiernos de los países árabes vecinos de Israel reclaman libertad para los palestinos, pero reprimen implacablemente a sus propios ciudadanos.
Autoridades educativas de dos condados del sudoriental estado de Florida, Estados Unidos, impiden a una organización pacifista contrarrestar la presencia de reclutadores militares en las escuelas secundarias.
Mientras escala la violencia entre las comunidades religiosas de Iraq, surge una nueva fisura en el gobierno, ya bastante fragmentado, al parecer, sin remedio.
El primer ministro de Israel, Ehud Olmert, advirtió a su pueblo que un fracaso en llegar a un acuerdo para reconocer la soberanía de la Autoridad Nacional Palestina significará la desaparición del Estado de Israel.
Tras la aparente calma en la inestable provincia iraquí de Al Anbar subyace un trasfondo de violencia, detenciones arbitrarias y miedo.
El director del Centro Palestino para la Divulgación de la Democracia y el Desarrollo Comunitario (Panorama), Walid Salem, condenó a los musulmanes que cometen actos terroristas, quienes, aseguró, no representan al Islam.
El tradicional llamado islámico a la plegaria se funde al caer la tarde cada domingo en esta ciudad palestina con el tañido de las campanas de un templo cristiano.
La conferencia para Medio Oriente celebrada en esta ciudad estadounidense tuvo escasos resultados en cuanto a metas específicas para un acuerdo entre Israel y Palestina.
La ejecución de ex funcionarios del régimen de Saddam Hussein (1979-2003) están creando divisiones en Iraq que conspiran contra la intención de Estados Unidos de instalar un clima de reconciliación.
Los crecientes conflictos y ataques entre facciones chiitas aumentan la inestabilidad en Iraq, ya devastado por la guerra.
Mientras los líderes de Israel y Palestina se preparan para negociar la semana próxima en Annapolis, Estados Unidos, el poblado cisjordano de Al Walajeh continúa sufriendo una lenta y dolorosa agonía por la demolición de viviendas a manos de fuerzas
Pese al casi universal escepticismo sobre las reales perspectivas de relanzar un serio proceso de paz para Medio Oriente en la cumbre de la semana próxima en la ciudad estadounidense de Annapolis, un grupo de neoconservadores intenta frustrar las conversaciones.
La violencia sectaria en Iraq se redujo considerablemente desde que Estados Unidos elevó su presencia militar allí en febrero, según la mayoría de los analistas. Pero nadie puede asegurar si la reconciliación nacional está más cerca o más lejos que
Israel y Palestina ya recibieron la invitación para la cumbre organizada por Estados Unidos en la ciudad de Annapolis, pero eso no despeja las dudas sobre la agenda y las posibilidades de alcanzar una paz duradera.
El objetivo real del ataque aéreo lanzado por Israel el 6 de septiembre contra Siria fue convencer a Irán, con ayuda de Estados Unidos, de que sus instalaciones nucleares podrían correr el mismo destino, según evidencian imágenes satelitales.
Los cimientos ideológicos de la red terrorista Al Qaeda sufrieron una dura sacudida esta semana. Su principal facción interna llamó a renunciar al uso de la violencia en el mundo islámico por considerarla ajena a la tradición musulmana.