
Periodismo en tela de juicio por la crisis en Brasil
En política, lo que vale es la versión, no el hecho, dijo el fallecido político Gustavo Capanema, ministro de Educación durante un período dictatorial de Brasil, hace más de siete décadas.

En política, lo que vale es la versión, no el hecho, dijo el fallecido político Gustavo Capanema, ministro de Educación durante un período dictatorial de Brasil, hace más de siete décadas.

Brasil tuvo hasta ahora dos economistas en la Presidencia del país y los dos son los únicos alejados del poder por procesos de inhabilitación, cuyo trasfondo, paradójicamente, fueron sus fracasos económicos.

Los movimientos sociales, activados por la batalla en torno a la inhabilitación de la presidenta Dilma Rousseff, alimentan las esperanzas de la reconstitución del sistema político de Brasil, convertido en tierra arrasada por los escándalos de corrupción.

Un nuevo elemento irrumpió este jueves 5 en la crisis de Brasil, cuando la corte suprema suspendió como diputado a Eduardo Cunha, considerado “el político más odiado” del país, apenas 17 días después de que cumpliese un rol decisivo en

Calificar como golpe de Estado el proceso de inhabilitación de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, probablemente no evitará su destitución, pero podrá asegurar a sus defensores una versión movilizadora de la derrota.

La primera presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ahora amenazada de inhabilitación por el parlamento, frustró las esperanzas de que una mujer al frente del poder promoverían un empoderamiento de las mujeres, especialmente en la política.

La presidenta Dilma Rousseff parece, como se calificó ella misma hace poco, “una carta fuera de la baraja” del poder, ante la abrumadora derrota sufrida el domingo 17 en la Cámara de Diputados. Pero es tan complejo el enredo de

Una pediatra que deja de atender a un bebe por discrepancias políticas con la madre, ciclistas agredidos por usar bicicletas rojas, celebridades hostilizadas por su apoyo al gobierno, son casos de violencia que proliferaron en Brasil últimamente.

Gustavo Agüero maneja vehículos automotores desde los 12 años. Ahora, a los 24, es taxista en la capital de Paraguay, pero con larga experiencia de camionero, ocupación de todos los varones adultos de su familia, padre, tres tíos, dos hermanos

“Hubo casos de gente que dejó de venir a trabajar luego de recibir su primer sueldo y volvió algunos días después a preguntar si no había más trabajo”, siguiendo la lógica de quien labora por cuenta propia que predomina en

La crisis política de Brasil reserva aún muchas sorpresas, empezando por la probable frustración de la amplia mayoría que quiere la inhabilitación de la presidenta Dilma Rousseff, prolongado así la llegada a un desenlace.

La soja, de la que Paraguay es uno de los mayores exportadores mundiales, está ayudando a este pequeño país del Cono Sur americano a transitar hacia la industrialización, a través de compañías como el Complejo Agroindustrial Angostura SA (CAIASA), instalado

Néstor Colman recuerda, a los 69 años, haber sufrido nueve crecidas del río que lo expulsaron de Bañado Sur, el pobre barrio de la capital de Paraguay donde nació y siempre vivió. “Un récord”, se vanagloria irónicamente.

“Trabajé en muchas empresas, de construcción, de fertilizantes, químicas, pero ninguna tan buena como esta”, empezó por decir Dario Cardozo, operador de recepción en el Complejo Agroindustrial Angostura SA (CAIASA).

Una planta industrial sin uso de combustibles fósiles y prácticamente sin desechos de su materia prima, el Complejo Agroindustrial Angostura SA (CAIASA), refleja la transición que vive Paraguay hacia la industrialización.

El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva asumió este jueves 17 en Brasil la Jefatura de la Casa Civil da la Presidencia, una cargo equivalente al del primer ministro, con la misión de salvar el gobierno casi colapsado, confrontado a

El máximo tribunal de Brasil asumió el riesgo de descalificarse como árbitro al emitir fallos controvertidos, justamente cuando las tensiones políticas tienden a extremarse, exigiendo un “poder moderador” con legitimidad.