Edgardo Ayala

Edgardo Ayala es corresponsal de IPS en El Salvador desde 2009. Periodista salvadoreño desde 1989, especializado en artículos de fondo en áreas política, económica y social, publicados en medios locales e internacionales. Guionista y videógrafo para productoras nacionales, y más recientemente para IPS. Especialmente sensible a los temas de derechos humanos, de ambiente y de cambio climático, junto con los hechos y procesos vinculados al desarrollo, siempre desde el punto de vista de la gente que los protagoniza o los padece, y desde el terreno, para lo que se mueve incansable por el país.
Unas niñas saltan a la cuerda en el albergue donde ellas y sus familias permanecen refugiadas en el pueblo de Caluco, en el occidente de El Salvador, en una instalación improvisada en una cancha de baloncesto. Decenas de familias huyeron en masa de la cercana comunidad agrícola de El Castaño, por la violencia y las amenazas de las pandillas. Crédito: Edgardo Ayala/IPS

Violencia de pandillas fuerza desplazamientos en El Salvador

Una cancha de baloncesto se ha transformado, de un día para otro, en un albergue donde una veintena de familias desplazadas por la violencia de las pandillas encuentran cobijo y comida caliente, en el primer centro de su tipo en

Juana Morales prepara popusas en su cocina. Una especie de tortillas, que los salvadoreños comen rellenas con variados productos, no son hechas con harina de maíz, sino con ojushte, una semilla muy nutritiva, cuyo consumo se promueve en el pueblo de San Isidro, en el occidente de El Salvador. Crédito: Edgardo Ayala/IPS

Semillas y plantas ancestrales refuerzan dieta de salvadoreños

Juana Morales prepara una de las comidas favoritas en El Salvador, las pupusas, una especie de  tortillas de harina rellenas. Pero las suyas son únicas: no son las tradicionales de maíz, sino de ojushte, una semilla altamente nutritiva, que cayó

Un bracero corta caña en la Central Izalco, un ingenio azucarero situado en el municipio de Santigo Nonualco, en el central departamento de La Paz, en El Salvador. Activistas, campesinos y líderes comunitarios acusan a la agroindustria del azúcar de que sus plantaciones irrespetan el ambiente y afectan los recursos naturales y las comunidades. Crédito: Francisco Campos/IPS

Industria del azúcar amarga a comunidades rurales salvadoreñas

El campesino Juan Ruiz no le cree una palabra a la agroindustria azucarera, que impulsa en El Salvador un manual de buenas prácticas agrícolas para producir el edulcorante sin perjudicar al ambiente y a las localidades próximas a plantaciones de

María Elena Rodríguez, de 54 años, se gana la vida vendiendo frutas en una calle de San Salvador. Ella forma parte del sector informal de la economía, mayoritariamente ocupado por mujeres en El Salvador y que no está cubierto por el sistema de pensiones, bajo control privado. Crédito: Edgardo Ayala/IPS

El Salvador avanza en reforma de sistema patriarcal de pensiones

El Salvador debate una reforma del sistema de pensiones enteramente privado que hay en el país, en lo que abre la posibilidad de introducir cambios que erradiquen los vicios de un esquema previsional que ha discriminado hasta ahora a las

Jannete Salvador y Doris Zabala trabajan en la parcela de cebollines en el Centro Penitenciario para Mujeres Granja Izalco, en el occidental departamento de Sonsonate en El Salvador. El gobierno desarrolla el trabajo en granjas para atender el problema del ocio en las cárceles. Crédito: Edgardo Ayala/IPS.

Reclusas siembran esperanza en cárceles de El Salvador

Doris Zabala se acurruca sudorosa en medio de un sembradío de rábanos mientras arranca los tubérculos del suelo, una actividad que la mantiene activa y alejada del ocio y el desaliento persistente en muchas cárceles de El Salvador.

El Salvador da pasos firmes en lucha contra el hambre

El Salvador da pasos firmes en lucha contra el hambre

En los últimos 15 años, El Salvador logró reducir su población en pobreza extrema y con prevalencia de hambre en cuatro puntos porcentuales. Pero esta aún afecta a 12,4 por ciento de su población, según datos de la Organización de

Las manos de Idalia Ramón cuidan las almendras de cacao producidas en el pueblo de Caluco, en el occidente de El Salvador. Las mujeres protagonizan la transformación del cacao en chocolate, en un proceso ecológico que adquiere empuje en este país centroamericano gracias al proyecto nacional Alianza Cacao, destinado a rescatar su olvidado cultivo y mejorar el futuro de 10.000 familias campesinas. Crédito: Edgardo Ayala/IPS

El futuro sabe a chocolate para mujeres rurales salvadoreñas

Con la pasta de chocolate recién salida de un molino de nixtamal, Idalia Ramón y otra decena de mujeres salvadoreñas toman porciones del producto, lo pesan y les dan forma de estrellas, rectángulos o campanas antes de embolsarlas y dejarlas

Uno de sus abogados defensores abraza a Carmelina Pérez cuando un juez de un tribunal de apelación del oriente de El Salvador la declaró inocente de homicidio, el 23 de abril, después de haber sido condenada a 30 años en junio de 2014, tras sufrir un aborto. En El Salvador las mujeres, particularmente las pobres, sufren la penalización absoluta de la interrupción del embarazo. Crédito: Edgardo Ayala/IPS

Campaña contra draconiana penalización del aborto en El Salvador

Organizaciones internacionales y locales de derechos humanos impulsan una intensa campaña mundial para que El Salvador modifique su draconiana ley que penaliza el aborto y encarcela a mujeres por esa práctica, incluso en algunos casos en que la interrupción del

El cortador de caña Evaristo Pérez, de 22 años, en la finca La Isla, en el occidental municipio de San Juan Opico, en El Salvador. Él fue uno de los niños temporeros en los cañaverales, de donde casi desaparecieron gracias a un compromiso de “cero tolerancia” al trabajo infantil en la agroindustria azucarera. Crédito: Edgardo Ayala/IPS

Los niños trabajadores salen de los cañaverales salvadoreños

La participación de niños y adolescentes en la zafra de la caña de azúcar, una peligrosa actividad agrícola, está a punto de ser cosa del pasado en El Salvador, que hace 10 años fue denunciado internacionalmente por esta práctica.