GINEBRA – En la década entre 2012 y 2021 se produjeron 546 000 muertes anuales relacionadas con el calor, 63 % más que en la de 1990, señaló la Organización Mundial de la Salud (OMS) al presentar, este miércoles 30, nuevas recomendaciones para prevenir esas enfermedades en concentraciones multitudinarias.
Los análisis compilados por la organización muestran que 45 % de esas defunciones ocurren en Asia y 36 % en Europa, en particular durante las olas de calor cada vez más intensas durante la temporada del verano boreal.
La OMS registró que las enfermedades relacionadas con el calor se han convertido en un importante riesgo para la salud pública durante los acontecimientos deportivos, religiosos y culturales que reúnen a grandes concentraciones de personas, tanto para los espectadores y los asistentes como para los trabajadores y los voluntarios.
El médico Chikwe Ihekweazu, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, expuso que “el calor extremo representa una amenaza creciente para la salud, la seguridad y la continuidad de las actividades en los acontecimientos multitudinarios”.
Por ese motivo “debe abordarse como un peligro ambiental y también como un reto fundamental para la gestión de las operaciones y la gobernanza”, afirmó.
“La protección no puede depender únicamente del comportamiento individual; si mejoramos la evaluación de los riesgos y la preparación y las respuestas, podemos reducir los daños inmediatos y lograr que la planificación de los eventos sea más segura y resiliente frente al calentamiento del planeta”, dijo Ihekweazu.
El reporte de la OMS recoge que, de acuerdo con el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), desde la década de 1950 los episodios de calor extremo, entre ellos las olas de calor, son cada vez más frecuentes e intensos en la mayoría de las regiones, principalmente como consecuencia del cambio climático.
Además, se prevé que tanto su frecuencia como su intensidad sigan aumentando con cada nuevo incremento del calentamiento del planeta.
Para su nuevo reporte, la OMS compiló casi medio millón de situaciones de atención de salud en eventos multitudinarios, entre ellas más de 22 000 correspondientes a problemas de salud relacionados con el calor.
Sostiene que la mayoría de esos problemas pueden prevenirse o tratarse en el propio lugar si se adoptan a tiempo medidas para gestionar los riesgos.
Sus análisis mostraron que, cuando los servicios médicos sobre el terreno están bien organizados, se puede atender a más de 90 % de los pacientes en el propio lugar del evento, lo que permite reducir la demanda de hospitales y servicios de ambulancia locales.
Las grandes concentraciones de personas pueden agravar los riesgos asociados al calor por factores como la exposición prolongada al calor y al sol, la aglomeración de personas, el acceso limitado a agua potable, o el estrés ocasionado por los viajes.
También influyen el desconocimiento de las condiciones climáticas locales y las demás demandas que deben atender simultáneamente los servicios de salud.
Para ayudar a los países anfitriones y a los organizadores de eventos a anticiparse a los riesgos para la salud relacionados con el calor y a gestionarlos mejor, la OMS publicó el conjunto de recursos “Prevención y gestión de las enfermedades relacionadas con el calor en concentraciones multitudinarias”.
Según su análisis, los enfoques más eficaces combinan varias medidas, entre ellas ofrecer agua potable y aseos accesibles y seguros; disponer de instalaciones para refrescarse; ajustar los horarios y gestionar los flujos de personas.
En paralelo, adoptar medidas para proteger a los trabajadores, facilitar información a la población, mantener una vigilancia constante, y contar con servicios médicos bien preparados en el lugar.
El documento hace hincapié en la necesidad de adoptar un enfoque integral, cuidando el diseño del recinto, la gestión de las multitudes, el agua y el saneamiento, el transporte, la seguridad, las comunicaciones y la gestión del personal.
Finalmente, la OMS pide a los gobiernos, a los organizadores de eventos, y a sus asociados, que integren la gestión de los riesgos relacionados con el calor en la planificación de la atención de salud, la preparación y las actividades relacionadas con las grandes concentraciones de personas en todo el mundo.
A-E/HM


