Las reservas de armas de EEUU en peligrosa mengua por la guerra con Irán

Imagen: Casa Blanca

NACIONES UNIDAS – La guerra de Estados Unidos con Irán, que dura ya cinco meses y es sumamente impredecible, se ha visto plagada de acuerdos de paz intermitentes —con una monótona regularidad— que el conflicto parece no tener fin. Pero, según varias informaciones, Estados Unidos afronta una nueva amenaza: podría quedarse pronto sin sistemas de armamento clave.

Según un reportaje del canal de información por cable CNN del 5 de agosto, el ejército estadounidense ha agotado casi 80 % de sus interceptores para un sistema clave de defensa antimisiles, lo que deja las reservas «peligrosamente bajas» mientras los mediadores trabajan para reactivar las conversaciones entre Washington y Teherán.

«A los aliados del Golfo también les preocupa que la disminución de las reservas de defensa aérea de Estados Unidos pueda dejarlos más vulnerables si el presidente Donald Trump intensifica el conflicto en curso», ilustró el canal informativo.

Recordó que «varios de esos países dependen de los sistemas de defensa aérea estadounidenses y reconocen que la escasez podría mermar su capacidad para interceptar ataques con misiles y drones iraníes».

Por su parte, el diario The New York Times ofreció el 4 de agosto un desglose más detallado, que incluía el despliegue por parte de Estados Unidos de 1200 misiles Patriot (de un inventario militar de 2330) y más de 1000 misiles Tomahawk, de un total de 3000.

Estados Unidos también ha desplegado más de 1100 misiles Joint Air-to-Surface Standoff (JASSM) de un total de 4400 y entre 190 y 290 misiles del sistema Terminal High Altitude Defense (THAAD) de un total de 300, entre otros proyectiles autopropulsados.

Según diferentes trascendidos, en una cumbre celebrada en Camp David durante el primer fin de semana de agosto, el presidente Trump exigió respuestas al secretario de Defensa, Pete Hegseth, sobre la «escasez extrema de municiones»

Sin embargo, a medida que se seguían difundiendo ampliamente las informaciones y análisis sobre la disminución de las reservas de armas, el mismo presidente Trump negó públicamente esa alegada escasez.

«Disponemos de cantidades ingentes de armas», escribió en su red Truth Social. «Además, se están fabricando grandes cantidades y enviando a Estados Unidos según sea necesario. Las empresas de defensa están construyendo el mayor número de plantas y fábricas de la historia de nuestro país», adujo.

Simon Adams, catedrático de Derechos Humanos de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la australiana Universidad de Murdoch, declaró a IPS: «La guerra que Trump ha elegido librar contra Irán no solo ha afectado a las reservas de armas, sino que ha mermado la capacidad de algunos políticos de Washington para ver a las personas y los lugares en un mapa como algo más que objetivos y molestias que pueden influir en los precios del petróleo».

Recordó que Irán es un país de 90 millones de personas y no solo el estrecho de Ormuz. «Desde las 120 niñas de una escuela que murieron en un ataque aéreo en Minab hasta las últimas víctimas civiles, han fallecido demasiadas personas inocentes. No debe derramarse más sangre», demandó el experto.

«Las continuas amenazas del presidente Trump de bombardear Irán hasta devolverlo a la Edad de Piedra y aniquilar la civilización iraní constituyen una amenaza abierta de cometer crímenes de guerra», afirmó.

Mientras tanto, los gobernantes de Irán siguen con ejecuciones por ahorcamiento público a los manifestantes y la negación a los iraníes de sus derechos humanos fundamentales, señaló Adams, expresidente y director ejecutivo del Ceblicontro para las Víctimas de la Tortura, una destacada oenegé internacional dedicada a los derechos humanos y la ayuda humanitaria.

Los únicos que están «ganando» esta guerra sin sentido son los fabricantes de armas, las empresas petroleras y los partidarios de la teocracia y el autoritarismo, tanto en Irán como en Estados Unidos, consideró Adams.

Por otra parte, algunos de los acuerdos que quedaron en el olvido incluyen:

• Abril de 2026: Pakistán negoció un alto el fuego inicial a corto plazo, de dos semanas de duración, que posteriormente se prorrogó indefinidamente antes de que la situación degenerara en combates intermitentes.

• 15 de junio de 2026: El presidente Trump y funcionarios iraníes anunciaron que se había alcanzado un marco para un acuerdo de paz provisional y un memorándum de entendimiento (MOU) con el fin de poner fin a las hostilidades y reabrir el estrecho de Ormuz.

• 17 de junio de 2026: Las dos naciones firmaron formalmente el acuerdo —conocido a menudo como el Memorándum de Islamabad— por el que se establecía un alto el fuego ampliado y se iniciaba un plazo de 60 días para negociar un tratado de paz definitivo y global.

T: MF / ED: EG

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