Colombia pasa al campo de la extrema derecha con la juramentación de De la Espriella

Abelardo de la Espriella jura como nuevo presidente de Colombia ante el Congreso de su país reunido en la Universidad de Santiago de Cali. La llegada al poder de este outsider de la política, quien reemplaza al izquierdista Gustavo Petro, entrega otra plaza latinoamericana a las corrientes de extrema derecha. Imagen: Captura de TV

CALI, Colombia – Abelardo de la Espriella, un abogado penalista de 48 años sin experiencia política previa, alineado en la extrema derecha y seguidor del mandatario estadounidense Donald Trump, juró este viernes 7 como presidente de Colombia para los próximos cuatro años, en reemplazo del izquierdista Gustavo Petro.

«Firmes por la patria», aseguró el nuevo presidente mientras le colocaban la banda presidencial. Poco antes había asegurado que la jornada «es un buen día para la democracia, Colombia se salvó».

El nuevo gobierno se propone favorecer abiertamente al empresariado, acentuar la explotación de hidrocarburos y minas, mano dura contra los grupos armados y los campesinos cultivadores de coca, construir megacárceles para la delincuencia, y confrontar con fiereza a la izquierda que se nucleó en torno a su predecesor.

En el plano internacional, De la Espriella declara su alineamiento con Washington -incluso le endosa la relación con su vecina Venezuela-, cambia las posiciones que este país mantenía en favor del Sur global y el multilateralismo, y se desmarca de la estrategia comercial china conocida como Ruta de la Seda.

Incluso mencionó la posibilidad de retirar a Colombia de las Naciones Unidas.

Así, por ejemplo, bajo su mando Colombia cesa el apoyo a la causa palestina y la búsqueda de condenas sobre Israel por los crímenes que se le atribuyen en Gaza. También se aleja de la acción climática y la crítica a los combustibles fósiles, una bandera que Petro tremoló durante su mandato.

Trump respaldó abiertamente la candidatura de De la Espriella frente al senador izquierdista Iván Cepeda, y su triunfo fue saludado por la derecha y extrema derecha a uno y otro lado del Atlántico.

Entre los mandatarios que acompañaron su investidura figuraron los presidentes de Argentina, Javier Milei; Chile, José Antonio Kast; Ecuador, Daniel Noboa; Honduras, Nasry Asfura; Panamá, Raúl Mulino; Santiago Peña, de Paraguay, y República Dominicana, Luis Abinader. También acudió el rey Felipe VI de España.

De la Espriella destacó en Colombia como abogado de jefes de grupos paramilitares de derecha, del líder de una pirámide financiera acusada de lavado de dinero, o del comerciante Alex Saab, sindicado de ser testaferro del expresidente venezolano Nicolás Maduro y actualmente procesado por varios delitos en Estados Unidos.

Los perfiles elaborados por la prensa con base en su autopromoción en medios y redes sociales lo muestran como un amante del lujo, de verbo hiriente, celoso custodio de su imagen e intolerante ante las críticas de los periodistas.

También presta minuciosa atención a su dispositivo de seguridad. Durante sus mítines de campaña hablaba detrás de una cabina con vidrios a prueba de balas.

Hace algunos años se hizo ciudadano de Estados Unidos. Está casado en segundas nupcias con la administradora Ana Lucía Pineda y tiene cuatro hijos.

En el panorama latinoamericano es otro outsider de la política que se impone sobre las fuerzas tradicionales con el auxilio de las redes sociales, un discurso contra la clase dirigente y fórmulas simples para encarar algunos de los problemas más voceaos por el electorado, y agregando el apoyo de grupos religiosos específicos.

De la Espriella tuvo éxito al criticar el centralismo de Bogotá en favor de su ciudad, Barranquilla, en la costa caribeña -quiere que sea capital alterna-, y otras urbes. Escogió a la sudoccidental Cali para juramentarse, dotando así al acto de una vistosidad de la que carecieron las investiduras de sus predecesores.

Su propuesta de jurar dentro de una instalación militar no pudo concretarse por la oposición de Petro como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, pero entonces decidió hacerlo ante el Congreso en una universidad y dar luego su primer discurso en el cercano cuartel del batallón Pichincha del ejército.

En el terreno político doméstico, la presidencia de De la Espriella desafía a los tradicionales partidos Liberal y Conservador, que se disputaron y se repartieron el poder desde el siglo XIX, y a sus desprendimientos en lo que va de siglo, entre los que destaca el Centro Democrático del expresidente Álvaro Uribe (2002-2010).

Los expresidentes invitados a la investidura en Cali fueron Uribe, Andrés Pastrana (1998-2002) e Iván Duque (2018-2022), y los ausentes Ernesto Samper (1994-1998) y Juan Manuel Santos (2010-2016), Nobel de la Paz 2016.

También augura una fuerte confrontación con la izquierda, que llegó al poder por primera vez con Petro (2022-2026) y De la Espriella superó por apenas décimas de punto porcentual en la segunda vuelta electoral con final de fotografía el 21 de junio.

Otras fuerzas a confrontar son los movimientos sociales que ganaron fuerza en los últimos años y varias de cuyas reivindicaciones impulsó Petro, y los grupos armados que se manejan como empresas ilegales y ya no como los ejércitos guerrilleros que durante medio siglo combatieron al Estado.

Los analistas concuerdan en que De la Espriella se concentrará en la conducción política, en tanto la gestión económica la confiará a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, quien ha sido ministro de Hacienda y de Comercio, Industria y Turismo, y está bien visto por el empresariado y organismos financieros internacionales.

A-E/HM

 

 

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe

Lo más leído

[wpp heading='Popular Posts' limit=6 range='last24hours' post_type='post' stats_views=0 ]