Ma July Phyo, de cuatro años, sentada en un refugio improvisado junto a su madre, Ma Khin Phyo Kai, en Mandalay el 2 de abril de 2025, cinco días después del devastador terremoto que azotó Myanmar. A pesar del alto el fuego anunciado tras el terremoto, el ejército mantuvo sus ataques aéreos contra aldeas locales en su lucha contra los grupos de resistencia armada en todo el país, lo que sigue teniendo consecuencias mortales para la población civil. Imagen: Maung Nyan / Unicef