Aplausos y críticas anteceden a Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios

Los especialistas en los sectores agrícolas y alimentarios difieren en sus expectativas respecto a los resultados de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas. Se espera que las decisiones que en el encuentro mundial el 23 de septiembre encaminen al mundo hacia lograr en 2030 los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Foto: Alison Kentish / IPS

NACIONES UNIDAS – Llamada por algunos la Cumbre de los Pueblos, la Cumbre  sobre los Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas, que se celebrará este jueves 23, pretende acelerar el paso hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030, a través de la revisión de esos sistemas.

Desde los más críticos hasta los más optimistas, los expertos de diversos sectores del sistema alimentario comparten sus expectativas sobre la transformación, que permita avanzar en la erradicación del hambre, la pobreza extrema y la seguridad alimentaria, en una cumbre que se enmarca en las sesiones de alto nivel de la Asamblea General de la ONU, que se inaugura este martes 21.

El mundo se ha quedado atrás en cuanto a los ambiciosos objetivos climáticos, de biodiversidad y de desarrollo sostenible, pero se espera que los compromisos de transformación de los sistemas alimentarios mundiales hagan que el mundo vuelva a la senda del cumplimiento de los ODS, tras el parón provocado por la pandemia de covid-19.

La Cumbre, pautada para desarrollarse en forma virtual y bajo el liderazgo del secretario general de la ONU, António Guterres, surgió para reunir a los sectores público y privado, a las organizaciones no gubernamentales, a las agrupaciones de los agricultores, a los líderes indígenas, a los representantes de la juventud y a los investigadores del sector.

Es objetivo  es trazar un camino claro que garantice que la producción y la distribución de alimentos en el mundo sean seguras, saludables, sostenibles y equitativas.

Con el aprendizaje de las lecciones dejadas por la covid, la Cumbre también espera hacer que la producción y distribución de alimentos sean más resistentes a las vulnerabilidades, el estrés y las crisis.

Expertos en sostenibilidad y en diversos sectores del sistema alimentario han hablado de sus expectativas y esperanzas en una cumbre que se basa en soluciones para algunos de los problemas más acuciantes del mundo, como la degradación de la tierra, la desigualdad, el aumento del hambre y la obesidad.

En un seminario de una fundación privada internacional dedicado al tema alimentario, celebrado el 16 de septiembre, se preguntó a los participantes si eran optimistas, en una escala del 1 al 10, sobre la posibilidad de que se produjera una verdadera transformación de los sistemas alimentarios en los próximos 12 meses, impulsada por el sector privado.

“Voy a dar un 10 completo”, dijo Viktoria de Bourbon de Parme, jefa de Procesamiento de Alimentos de la Alianza Mundial de Evaluación Comparativa.  Soy muy optimista, añadió, “creo que estamos ahí. El impulso está ahí, y va a suceder».

La directora ejecutiva de Alimentación y Naturaleza del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible, Diane Holdorf, es igualmente optimista.

“Yo diría que un 8 sobre 10, pero tengo que decir que el cambio de sistemas es complejo. Si las empresas líderes demuestran lo que es posible y atraen a otras, veremos con seguridad cambios reales en el sistema”, dijo.

No todos los expertos son optimistas en cuanto a que el UNFSS, la sigla en inglés de la Cumbre,  vaya a provocar los cambios necesarios en forma urgente para la transformación de los sistemas alimentarios.

Million Belay, director de la Alianza para la Soberanía Alimentaria en África (AFSA, en inglés), está entre estos últimos.

Belay dijo a IPS que los miembros de su alianza, incluido él mismo,  no están de acuerdo con el programa y la estructura de la Cumbre. La alianza representa a agricultores, pastores, cazadores y recolectores, organizaciones religiosas, pueblos indígenas y grupos de mujeres productoras.

Explicó que durante la Precumbre que se celebró en Roma en julio , “tuvimos nuestra propia cumbre, organizada por mecanismos de la sociedad civil, y quedó claro que los agricultores, los pescadores, los pueblos indígenas, los grupos locales y las organizaciones de mujeres decían que no, que la cumbre del UNFFS no nos representa”.

“No hay razón para formar parte de eso”, sentenció el director de AFSA.

Belay es del amplio grupo de expertos y activistas del sector alimentario y agrícola que considera que el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) debería haber sido el encargado de organizar la Cumbre.  Se trata de una plataforma integrada por múltiples sectores que coordina mundialmente  los temas de seguridad alimentaria y nutrición

“Se trata de un espacio en el que la sociedad civil en general y el mecanismo de la sociedad civil y los gobiernos se reúnen para negociar sobre cuestiones relacionadas con la alimentación, por lo que el orden del día debería haberse establecido allí”, planteó.

Criticó que el proceso para la Cumbre creó un órgano científico paralelo cuando ya se tenía un órgano científico en el CSA, que se denomina Grupo de Alto Nivel de Expertos en Seguridad Alimentaria y Nutrición y que debió ser usado y reforzado.  Pero los organizadores “han establecido un órgano científico totalmente diferente”, destacó.

Aunque las expectativas de la cumbre difieren, los expertos son unánimes en que el mundo necesita urgentemente un cambio radical en la forma de cultivar, vender y distribuir los alimentos para hacer frente a la inseguridad alimentaria, la degradación de la tierra y el aumento de la pobreza.

Puede leer aquí la versión en inglés de este artículo.

La Cumbre “es un paso en un viaje muy, muy largo. Quizá más que nunca, al iniciarse la Asamblea General de la ONU, sentimos el peso y la carga de la no sostenibilidad en el mundo”, dijo Jeffrey Sachs, director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la estadounidense Universidad de Columbia.

Sachs destacó, además, que la transformación hacia el desarrollo sostenible exigirá un profundo cambio de política energética y fiscal.

El uso de la tierra es responsable de cerca de 30 % de todas las emisiones de gases de efecto invernadero y de los consiguientes problemas, como la deforestación y la pérdida del hábitat, por lo que a juicio del afamado economista se requiere un cambio fundamental en las políticas de uso de la tierra en todo el mundo.

El uso actual e insostenible contribuye de forma masiva a las crisis combinadas que están en el escenario del sector.

Otro aspecto del complejo sistema alimentario mundial que requiere atención urgente es la necesidad de dietas saludables.

“Aproximadamente la mitad del mundo no tiene una dieta saludable. De los 8000 millones de personas que hay en el planeta, aproximadamente 1000 millones viven con hambre extrema. Otros 2000 millones viven con una o más carencias de micronutrientes, anemia, deficiencias vitamínicas o carencias de ácidos grasos omega 3, que son absolutamente debilitantes para la salud. Otros 1000 millones de personas son obesas”, resumió Sachs.

La Cumbre del jueves 23 espera conseguir el compromiso de los gobiernos, el sector privado, los agricultores y los grupos indígenas para trabajar juntos y cambiar la producción y el consumo mundial de alimentos.

Y al abordar la crisis alimentaria, los organizadores también esperan poder hacer frente a las crisis del clima, la biodiversidad y el hambre.

T: MF / ED: EG

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