Jamaica mitiga crisis climática con siembra de tres millones de árboles

Anna-Kay Brooks, técnica del gubernamental Departamento Forestal de Jamaica, entre algunos de los plantones que se cultivan en un invernadero de Kingston, hasta que adquieran el tamaño adecuado para su siembra en diferentes zonas de este país del Caribe, como parte del plan de plantar tres millones de árboles en tres años, Foto: Kate Chappell / IPS

KINGSTON – Cuando termine, Satyanarayana Parvataneni espera haber plantado más de 200 000 árboles. Es un esfuerzo impulsado por el deseo de preservar el planeta para la próxima generación, así como una de las mayores contribuciones a la campaña de Jamaica de plantar tres millones de árboles en tres años.

“Tengo 77 años, estoy jubilado, y es bueno hacer algo que sea agradable y desinteresado”, dijo  este médico en una entrevista telefónica con IPS desde su residencia en Portland, una verde y exuberante parroquia lluviosa en la costa norte de este país insular caribeño.

Parvateneni dijo que él y los trabajadores que emplea han plantado principalmente árboles maderables en los 450 acres de tierra que posee.

Para ello, ha recibido ayuda del Ministerio de Vivienda, Renovación Urbana, Medio Ambiente y Cambio Climático, a través de su Departamento Forestal, en forma de bolsas de plantones y conocimientos técnicos. “Intrínsecamente ayuda mucho”, dijo sobre los muchos árboles que ha plantado.

La iniciativa de plantar árboles en el país fue anunciada por el primer ministro, Andrew Holness, en 2019, y hasta la fecha se han sembrado más de 600 000 plantones.

Este esfuerzo es necesario, según Jerome Smith, director principal de la división de operaciones forestales del Departamento Forestal, para afrontar la crisis climática. “La razón principal para plantar los árboles es ayudar a mitigar el cambio climático y a adaptarse a él”, dijo.

“La gente está muy entusiasmada, y estamos recibiendo mucho apoyo”, dijo, y añadió que, a pesar de la pausa en la actividad para contener la propagación de la covid, el gobierno sigue confiando en poder cumplir el objetivo de plantar tres millones de árboles para 2022.

A Jamaica se le reconoce un especial liderazgo a la hora de establecer medidas de adaptación y mitigación del cambio climático, pero el pequeño estado insular en desarrollo también lucha por equilibrar el desarrollo económico, como la construcción de complejos turísticos, con la prioridad de la protección del ambiente.

Este país fue uno de los primeros en presentar su segundo aporte de las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC, en inglés), el pilar del Acuerdo de París sobre el cambio climático, de 2015.

Entre ellas se incluye el compromiso de reducir las emisiones en 25 % con respecto al nivel habitual, una menor dependencia de los combustibles fósiles y una mayor dependencia de la energía verde, la readaptación de edificios, un uso más eficiente del agua y la iniciativa de la reforestación masiva de la isla, la tercera mayor del Caribe.

En las últimas décadas, los antiguos bosques originales del país han disminuido por diversas razones, entre ellas un desarrollo descuidado en cuanto a su impacto ambiental, un fenómeno que no es exclusivo de Jamaica.

El país, con casi tres millones de habitantes, se encuentra entre los primeros en cuanto a cobertura forestal, pero de hecho ha disminuido en los últimos tiempos, dijo Smith.

“La gente que viene del exterior puede decir que Jamaica está bien cubierta (en materia forestal), pero internamente nos damos cuenta de que el impacto del cambio climático y el impacto del desarrollo en los bosques, en relación con el desarrollo sostenible, tiene un coste para el medio ambiente”, explicó el director de Departamento Forestal.

Un estudio realizado en 2012 muestra que la cobertura forestal se incrementó de 30 a 40 % desde los años 90, gracias principalmente a los esfuerzos de reforestación y a que las tierras antes utilizadas para la producción de caña de azúcar ahora son reforestadas.

Sin embargo, Smith dijo que si se mide la cubierta forestal primaria (bosques originales que no han sido replantados), esta ha disminuido en realidad, según las imágenes de satélite.

De acuerdo con sus NDC, el gobierno ha adoptado una política de “no pérdida neta”, lo que significa que cualquier árbol perdido debe ser reemplazado, dijo Smith. Precisó que “la no pérdida neta suena bien, pero todavía persiste una degradación” ambiental.

Las circunstancias de Jamaica no son únicas en la región.

Un estudio realizado en 2020 por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indica que en la  América Latina y el Caribe, entre 2015 y 2020, se perderán tres millones de hectáreas de bosque al año. Además, en el caso del Caribe las cifras de la deforestación son difíciles de determinar, ya que muchos países no han realizado estudios forestales recientes.

Se estima, además, que 240 millones de hectáreas de bosques tropicales en la región latinoamericana y caribeña se encuentran en estado de degradación, señala también el informe.

Y aunque el informe dice que las tasas de deforestación han disminuido en los últimos 15 años, sigue siendo una pérdida trágica, dados los beneficios de la cubierta forestal.

La región de América Latina y el Caribe contiene un tercio de los bosques del mundo, la mitad de los cuales son bosques tropicales y una cuarta parte son manglares. Solo en Jamaica, otro informe, esta vez del Banco Mundial, reveló que en las últimas dos décadas se han perdido 770 hectáreas de manglares costeros, en su mayoría debido al desarrollo.

Esto significa que la región, y el ecosistema global, se ven privados de los numerosos beneficios de la cubierta arbórea, como la eliminación del dióxido de carbono de la atmósfera, la protección frente a las grandes tormentas, la moderación de la temperatura, la circulación de la humedad y la provisión de hábitats para la vida silvestre, así como de bienes y servicios económicos y culturales.

 

La iniciativa de Jamaica pretende plantar tres millones de árboles, lo que equivale aproximadamente a la población del país.

Dado que 75 % de los bosques del país están en terrenos privados, la población tendrá que participar en el proyecto.

Otro problema es la falta de presupuesto del Departamento Forestal para la iniciativa. Sin embargo, cuenta con el apoyo de los sectores público y privado, cuatro viveros para suministrar los plantones y los conocimientos técnicos para ayudar a las personas que plantan árboles.

Tanto el sector privado como el no lucrativo han prometido plantar cientos de miles de árboles, y se han establecido asociaciones con escuelas y grupos comunitarios para reforzar los esfuerzos, dijo Smith en su diálogo con IPS en Kingston.

Los árboles son principalmente especies ornamentales y maderables, explicó, y se están plantando en una amplia gama de áreas, incluyendo escuelas, comunidades y parques.

Rosalea Hamilton, directora general de la Fundación Lasco Chin, está colaborando con el Departamento Forestal en la promoción de una iniciativa de plantación de árboles en el área caribeña.

Bautizado como Proyecto de Plantación de Árboles en el Caribe, es parte de la Alianza Filantrópica del Caribe, y su objetivo es concienciar sobre el cambio climático mediante la plantación de un millón de árboles y otras acciones climáticas. Los 19 países miembros de la Alianza han plantado hasta la fecha más de un millón de árboles en toda la región.

“La razón por la que lo hemos hecho es que creemos que es una forma en la que todos los ciudadanos pueden contribuir a este problema. También nos preocupan cuestiones más amplias de desarrollo social y económico. No solo queremos plantar árboles, sino también abordar el empleo y los problemas de subsistencia, y estamos aún más comprometidos después de la covid”, dijo Hamilton.

La Alianza señala que la plantación de árboles es un medio que contribuye a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) asumidos por la comunidad internacional dentro de las Naciones Unidas.

Puede leer aquí la versión en inglés de este artículo.

También acoge una recomendación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, realizada en su informe de 2018, de plantar 1000 millones de hectáreas de bosques para limitar el calentamiento global a 1,5 grados C en 2050.

“En toda la región, nos preocupa el ritmo de deforestación, que está superando nuestros esfuerzos de replantación”, dijo Hamilton. Para hacer frente a esta situación, las autoridades deben evitar un enfoque descendente de la gobernanza, añadió.

A su juicio, con ese enfoque errado, “las voces de las personas más afectadas no serán escuchadas. Solo conseguimos una iniciativa de desarrollo que no tiene en cuenta ni representa adecuadamente la voluntad de la gente”.

“Es muy complejo, porque muchas personas quieren empleos e ingresos, así que si el gobierno dice que vamos a hacer esta iniciativa, y se prometen empleos, mucha gente lo apoyará”, concluyó.

Eleanor Terrelonge, estudiante de doctorado en biología molecular en la Universidad de las Indias Occidentales y directora del Consejo Juvenil sobre el Cambio Climático de Jamaica, dijo que la iniciativa de plantar árboles en Jamaica es un paso positivo, pero manifestó dudas de que sea suficiente.

“El gobierno dice todo lo que es correcto en lo que respecta al cambio climático, pero no estoy segura de que todo eso se traduzca en acciones. Sí, es una buena iniciativa, pero si el gobierno está deforestando rápidamente nuestros bosques existentes, es algo contraproducente en su conjunto”, planteó.

A su juicio, “tenemos muchos conocimientos técnicos en Jamaica, pero no sé si hay suficiente voluntad política”.

Terrelonge también se preguntó si habrá el mantenimiento adecuado de los árboles que se planten ahora.  “Creo que es una buena iniciativa, pero no resolverá el problema si no podemos reponer los árboles que estamos talando”, dijo la activista juvenil.

T: MF / ED: EG

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