La devastadora batalla en Gaza se libra en un campo de matanza desigual

La primera semana de intensas hostilidades en la Franja de Gaza ha provocado numerosas bajas y desplazamientos a gran escala. Más de 50 niños han muerto en el conflicto abierto en Medio Oriente, según datos de la ONU hasta el 16 de mayo. Foto: OCHA
La primera semana de intensas hostilidades en la Franja de Gaza ha provocado numerosas bajas y desplazamientos a gran escala. Más de 50 niños han muerto en el conflicto abierto en Medio Oriente, según datos de la ONU hasta el 16 de mayo. Foto: OCHA

NACIONES UNIDAS – En la mayoría de las guerras civiles y los conflictos militares en geopolíticamente volátil Medio Oriente, incluyendo en Siria, Yemen y Palestina, las batallas en curso se están librando no en un campo de juego equilibrado, sino en un campo de matanza desigual.

Y más aún en los actuales combates entre israelíes y palestinos, descritos como una «carnicería en Medio Oriente» en la que hay niños entre los civiles muertos en los ataques aéreos.

Los combates son en gran medida una batalla de armas tremendamente desiguales: sofisticados aviones de combate de última generación suministrados por Estados Unidos frente a cohetes y morteros de fabricación casera.

La abrumadora potencia de fuego israelí que se sigue desatando contra los palestinos -que hasta ahora ha matado a 192 personas, entre ellas 58 niños, en una semana de enfrentamientos- recuerda quizás a la guerra de independencia de Argelia (1954-1962), cuando Francia, la potencia colonial, utilizó su enorme fuerza militar para contraatacar a los insurgentes con brutal ferocidad.

A Francia se le acusó de utilizar su fuerza aérea para lanzar napalm a los civiles en el campo, mientras a los argelinos se les acusó de utilizar bombas artesanales escondidas en los bolsos de las mujeres y dejadas subrepticiamente en cafés, restaurantes y lugares públicos frecuentados por los ciudadanos franceses que vivían en el territorio ocupado.

En una de las escenas memorables del clásico cinematográfico de 1967 «La batalla de Argel», que recrea la guerra de independencia de Argelia, un líder del Frente de Liberación Nacional (FLN), Ben M’Hidi, esposado, es llevado ante un grupo de periodistas franceses muy “patriotas” para ser interrogado.

Uno de los periodistas le pregunta a M’Hidi: «¿No cree que es un poco cobarde utilizar bolsos y cestas de mujer para transportar artefactos explosivos que matan a tantos inocentes (en cafés y clubes nocturnos)?

El insurgente argelino responde con la misma franqueza: «¿Y no te parece aún más cobarde lanzar bombas de napalm sobre pueblos desarmados con un número de víctimas inocentes mil veces mayor?»

«Por supuesto, si tuviéramos vuestros aviones de combate, sería mucho más fácil para nosotros», añade. «Dadnos vuestros bombarderos y podréis tener nuestros bolsos y cestas», añadió.

Estados Unidos y el apabullante arsenal de Israel

Tal vez, en la confrontación actual, sería interesante ver los papeles invertidos: los palestinos con aviones de combate y carros de combate estadounidenses y los israelíes con cohetes y morteros caseros,

Además de los aviones de combate F-15 y F-16, los israelíes también utilizan una amplia gama de armamento estadounidense, incluidos helicópteros Apache, carros de combate M60, vehículos blindados de transporte de personal y artillería pesada.

La apabullante fuerza militar de Israel y su estabilidad económica se atribuyen en gran medida a la ilimitada ayuda económica y militar de las sucesivas administraciones estadounidenses y al respaldo de los políticos de ese país.

Solo el domingo 16 murieron 33 palestinos, en lo que se describió como «el ataque aéreo más mortífero» de los israelíes. Pero, hasta ahora, y a pesar de una reunión del Consejo de Seguridad esa misma jornada, no hay indicios de que se vaya a poner fin a las matanzas.

Al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se le citó asegurando que «haremos lo que sea necesario para restaurar el orden y la tranquilidad».

Según un informe del diario The New York Times, los servicios de inteligencia israelíes han calculado que los militantes palestinos, incluidos Hamás y la Yihad Islámica, tienen acceso a unos 30 000 cohetes y proyectiles de mortero almacenados en Gaza, la mayoría de ellos fabricados en Gaza con apoyo técnico de Irán.

Estos ataques con cohetes se han cobrado 10 vidas hasta ahora.

Pieter Wezeman, investigador principal del Programa de Armas y Gastos Militares del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri), dijo a IPS que Estados Unidos ha sido y es, con diferencia, el principal proveedor de armas a Israel desde la década de los 70.

Señaló que en los últimos cinco años los suministros ininterrumpidos de Estados Unidos incluyeron aviones de combate F-35 (descritos como el avión de combate más avanzado), aviones de combate F-15C y muchos miles de bombas guiadas (inteligentes) y vehículos blindados.

Las compras de estas armas (y de otras similares anteriores), dijo, se financian con los más de 3000 millones de dólares de ayuda militar anual que Washington proporciona a Israel para financiar la adquisición de armas.

Además, Estados Unidos también financia y proporciona información técnica para que Israel desarrolle sistemas de defensa antimisiles, incluidos los que se han utilizado con tanta intensidad en los últimos días.

Adicionalmente, Estados Unidos suministra a Israel una serie de otros equipos militares, que van desde camiones y rifles hasta piezas de repuesto para equipos más antiguos suministrados por Estados Unidos, dijo Wezeman.

La agencia Reuters informó en septiembre de 2016 que Estados Unidos acordó proporcionar a Israel un asombroso paquete de 38 000 millones de dólares en asistencia militar durante una  década. Lo describió como «el mayor paquete de ayuda de este tipo en la historia de Estados Unidos, en virtud de un acuerdo histórico firmado por los dos países».

El memorando de entendimiento sobre los 38 000 millones de dólares abarca los años fiscales 2019-2028 de Estados Unidos y sustituye al memorando de 30 000 millones de dólares firmado en 2007, que expiró al final del año fiscal 2018.

“Las hostilidades actuales son absolutamente atroces”, denunció el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, en la reunión telemática del Consejo de Seguridad celebrada el 16 de mayo.

“Esta última ronda de violencia no hace más que perpetuar los ciclos de muerte, destrucción y desesperación, y aleja en el horizonte cualquier esperanza de coexistencia y paz”, afirmó.

“Los combates deben cesar.  Deben cesar inmediatamente, instó.  Los cohetes y los morteros, por un lado, y los bombardeos aéreos y de artillería, por otro, deben cesar.  Hago un llamamiento a todas las partes para que atiendan a este llamamiento», subrayó Guterres.

Las Naciones Unidas, aseguró, están trabajando activamente con todas las partes para lograr un alto el fuego inmediato.

La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, dijo a los otros 14 miembros del Consejo de Seguridad que «Estados Unidos ha estado trabajando incansablemente a través de los canales diplomáticos para tratar de poner fin a este conflicto, porque creemos que los israelíes y los palestinos tienen el mismo derecho a vivir en condiciones de seguridad».

El ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, que presidió la reunión en calidad de presidente del Consejo durante el mes de mayo, afirmó: «Pedimos a Estados Unidos que asuma sus responsabilidades, adopte una posición justa y, junto con la mayor parte de la comunidad internacional, apoye al Consejo de Seguridad para aliviar la situación».

Otros proveedores de Israel

A la hora de destacar otros proveedores de armas a Israel, Wezeman, del Spri, destacó a Alemania e Italia.

Detalló que Alemania ha suministrado motores para los tanques Merkava fabricados en Israel (los motores se ensamblan realmente en Estados Unidos para que Israel pueda adquirirlos con la financiación de la ayuda militar estadounidense) y torpedos para submarinos que el país germano ha suministrado anteriormente a Tel Aviv.

Además, está prevista la entrega de un submarino más de Alemania este año, mientras que al parecer se sigue negociando un contrato para otros tres. Alemania también está en proceso de entregar cuatro fragatas a Israel, que estarán equipadas con sistemas de combate israelíes.

Por su parte, Italia ha suministrado a Israel ocho aviones de entrenamiento militar avanzados entre 2016 y 2020, que se suman a otros 22 entregados cinco años antes. Estos se utilizan para preparar y entrenar a los pilotos que volarán los aviones de combate suministrados por Washington.

Sobre los sistemas de armas de última generación de Estados Unidos dentro del arsenal militar israelí, Wezeman afirmó que los aviones de combate, especialmente los F-16 y los F-15, y las municiones guiadas han desempeñado un papel fundamental en las acciones militares de Israel en Gaza y en otros lugares, incluyendo Siria y Líbano.

El arma más avanzada que Estados Unidos suministra a Israel es el avión de combate F-35, de las que algunas unidades se entregaron hace apenas unas semanas. De los 50 pedidos, hasta ahora se han entregado unos 31, mientras que está previsto pedir más.

Sin embargo, estos aviones están diseñados para atacar objetivos en el interior de un territorio enemigo bien defendido, por ejemplo, objetivos en el interior de Siria. Por lo tanto, es posible que no hayan tenido mucho o ningún uso en los últimos días, analizó el especialista del Sipri en su diálogo con IPS.

T: MF / ED: EG

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