ESPAÑA: Renovables para superar la crisis

Una de las causas de la crisis económica española es la escasa capacidad de la economía para exportar bienes de alto valor agregado. El pionero sector de las energías renovables tiene potencial para llenar ese hueco.

Campo de paneles de electricidad fotovoltaica. Crédito: Dominio público
Campo de paneles de electricidad fotovoltaica. Crédito: Dominio público
"La asignatura pendiente de la industria española, y un instrumento para superar la crisis, es la exportación de bienes, servicios y capitales", dice un comunicado del Grupo Unisolar, dedicado, como su nombre sugiere, a la energía solar. Esta firma con sede en Madrid dice haber puesto su vista en América Latina, donde existe una demanda para "el conocimiento, financiación, y experiencia en legislación y normativa".

Unisolar ya exporta a Chile, y está comenzando a negociar con Colombia y Guatemala. La firma vende tecnologías de fabricación, equipos especializados, componentes y sistemas.

También está presente en Chile, desde 1987, una filial de la firma Abengoa con proyectos de energía termosolar y eólica. La empresa saltó a las páginas de los diarios porque el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aprobó una garantía federal de 1.450 millones de dólares para la construcción de una planta termosolar en Arizona a cargo de la compañía.

"El año pasado la industria fotovoltaica española exportó 75 por ciento de su producción, sobre todo a Alemania. Pero Latinoamérica tiene un peso aún marginal por la falta de políticas de apoyo para los sistemas conectados a red", explicó en una entrevista con Tierramérica Tomás Díaz, director de comunicación y relaciones externas de la Asociación de la Industria Fotovoltaica, que reúne a 474 firmas del sector.

"Algunos países, como Perú o, más rezagado, México, están comenzando a implementar dichas políticas, pero todavía son insuficientes para que exista un mercado fotovoltaico", añadió Díaz.

Las energías renovables representaron 62 por ciento de la nueva capacidad de producción de electricidad instalada en la Unión Europea en 2009, un avance frente a 57 por ciento del año anterior, según un informe del 5 de julio de la Comisión Europea, órgano ejecutivo del bloque.

El sector solar está en alza. Según la Asociación de la Industria Fotovoltaica Europea este sector, dedicado a la conversión directa de energía luminosa en electricidad, aspira a suministrar 12 por ciento del servicio eléctrico europeo en 2020.

Y España es uno de los primeros productores mundiales de energía fotovoltaica, con una potencia instalada estimada de 3.200 megavatios, por detrás de Alemania, que cuenta con unos 3.850 megavatios.

Abengoa Solar, por ejemplo, fue seleccionada por el consorcio Masdar, de Abu Dhabi, junto con la francesa Total, para construir y operar la mayor planta solar de Medio Oriente. Asimismo, Masdar y la firma SENER conformaron una empresa conjunta, Torresol Energy, para construir y operar plantas de energía solar por concentración –una tecnología fotovoltaica de alta potencia— en todo el mundo.

Un estudio presentado por la consultora Deloitte el 1 de diciembre de 2009, dice que "el impacto económico del sector de las energías renovables referido al PIB de la economía española se concreta en una contribución total en 2008 de casi (12.000 millones) de dólares", es decir 0,67 por ciento del producto.

Las fuentes renovables en América Latina aportan 29 por ciento del suministro total de energía primaria, "algo que parece bastante impresionante en comparación con el 5,7 por ciento de cuota de energías renovables en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)", señala un informe del Global Energy Network Institute de diciembre de 2009. "Sin embargo, la situación no es tan buena como parece. El sector de la energía renovable de América Latina es casi totalmente dominado por las energías hidroeléctrica y los biocombustibles", agrega el documento con base en datos de la Agencia Internacional de Energía.

En esos números "están incluidos, además de la gran hidráulica, los usos tradicionales de la biomasa (leña), con lo que realmente refleja pobreza y no un buen dato de sostenibilidad energética", de acuerdo con Díaz.

La conclusión del Global Energy Network Institute es que "hay suficiente potencial para ampliar en gran medida las energías renovables en Latinoamérica".

¿Qué pueden aportar las empresas españolas?

"España ha tenido un desarrollo extraordinario (de fuentes renovables) que la ha colocado entre las líderes del mundo. Todo este conocimiento y recursos, si no se utilizan en el mercado local por problemas regulatorios y restricciones, las empresas que tienen peso los van a utilizar fuera", dijo a Tierramérica un analista del sector.

De acuerdo con Díaz, la energía fotovoltaica "es apta para aplicaciones aisladas de la red y proyectos de electrificación rural, para grandes plantas de producción centralizada y para su despliegue en ciudades siguiendo un modelo de generación distribuida… Ninguna otra fuente tiene tal abanico de opciones".

En su opinión, las empresas españolas "pueden aprovechar los gigantescos recursos energéticos renovables del Cono Sur: máxima irradiación del planeta en los Andes para la energía solar, excepcional régimen de vientos de la Patagonia y oportunidad de desarrollo rural con cultivos energéticos".

* Este artículo fue publicado originalmente el 18 de septiembre por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica.

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