AGUA-URUGUAY: Alternativa ecológica sanea la vida

La modesta vivienda de Marisabel no tenía siquiera baño, y tampoco saneamiento, como el resto de esta sureña localidad uruguaya signada por la pobreza. Pero un proyecto comunitario le permite disfrutar ahora de un novedoso complejo sanitario que funciona con un sistema alternativo y ecológico.

La familia que conforman Marisabel, de 44 años, y sus siete hijos pequeños, es una de las 30 beneficiarias del proyecto «Saneamiento Apropiado para sectores vulnerables del Área Metropolitana de Montevideo», financiado por la Unión Europea y ejecutado por el no gubernamental Centro Uruguayo de Tecnologías Apropiadas (Ceuta).

Esta iniciativa les permitió contar con ducha, inodoro y un vertedero para la orina. También se les construyó un sistema de saneamiento alternativo que les permite deshacerse de los desechos sin contaminar el ambiente, como ocurría cuando debían apelar a un balde que luego vaciaba en un pozo cercano a la casa y sin revestimiento.

«Me sumé al proyecto donde nos enseñaron a construir un baño seco. Estamos muy contentos. Los chiquilines preguntaban para qué sirve una cosa u otra. Antes los bañaba en un latón (cubo de metal), cuando puse a Esteban, mi hijo de seis años, debajo de la ducha gritaba que se ahogaba porque no sabía lo que era eso, ahora le encanta y se baña solo», contó Marisabel a IPS.

El programa, que comenzó en mayo y durará dos años, tiene como destinatarios a los pobladores de asentamientos de Barros Blancos, una amplia zona urbanizada con espacios rurales de ocho kilómetros cuadrados y casi 30.000 habitantes en el meridional departamento (provincia) de Canelones que cruza la frontera del distrito para integrarse al área metropolitana de Montevideo.
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Entre sus postulados esta el saneamiento ecológico, a través de la construcción de baños secos, filtros de aguas servidas y depósito para compost a escala doméstica, así como también la construcción y promoción de humedales construidos en centros públicos.

El arquitecto Igmarrey Pacheco Rivas, especialista en estudios ambientales y coordinador del equipo de saneamiento ecológico del Ceuta, explicó a IPS que parte importante de los objetivos del proyecto es promover en las instituciones que trabajan en la zona el conocimiento y la apropiación de las tecnologías como alternativas viable a estos contextos.

«Primero realizamos un trabajo con referentes locales, personas que trabajan en la zona en distintas instituciones. Se introdujo el enfoque de saneamiento ecológico, se visitaron sistemas construidos y funcionado y así, con este equipo interinstitucional, se comenzó a diseñar la estrategia de convocatoria hacia la comunidad», detalló.

Estamos en los primeros ocho meses de proyecto, y en febrero terminamos con la construcción de los sistemas del primer grupo de familias, que implementarán el saneamiento alternativo en sus casas, y en marzo comenzamos el trabajo con el segundo grupo de vecinos», señaló.

ENFOQUES DIFERENTES

Uruguay tiene 92 por ciento de sus 3,3 millones de habitantes viviendo en ciudades, mientras que 52 por ciento lo hace en Montevideo y en su zona metropolitana, que sobrepasa las fronteras departamentales para extenderse hasta los vecinos Canelones por el norte y este y San José por el oeste.

[pullquote]1[/pullquote]El departamento de Montevideo presenta una cobertura de saneamiento que alcanza a 85 por ciento de su población y hasta 91 por ciento en su área urbanizada, la ciudad de igual nombre que abarca buena parte del territorio del distrito y sirve de capital del país.

Pero los 18 departamentos restantes este porcentaje baja considerablemente hasta 46 por ciento de cobertura en promedio.

Particularmente, Canelones presenta dos contextos de alta vulnerabilidad en saneamiento: las periferias urbanas, en especial en los muchos asentamientos irregulares, y en Ciudad de la Costa, la suma de poblaciones sobre el Río de la Plata que con su acelerado crecimiento demográfico dejó atrás la infraestructura y provocó graves impactos ambientales en las dunas.

Pacheco Rivas explicó que hoy en día son muchas las personas que conviven sin sistemas de saneamiento convencional, proveyéndose ellas mismas sus propias soluciones.

Lo más promovido y aceptado en Uruguay, añadió, es lo que se conoce como el «pozo con robador», no impermeabilizado y donde las aguas servidas se infiltran en la tierra o se desbordan cuando llueve, con la consecuente contaminación de suelos y napas. «Este sistema es una práctica y no una tecnología, y eso es importante de comprender», señaló.

A su entender, si bien siempre hay alternativas al sistema tradicional, las de saneamiento ecológico, más que una nueva tecnología es un nuevo enfoque que ve a los excrementos humanos como un recurso y no como un desecho.

«El saneamiento ecológico ve en las excretas humanas un potencial recurso de fertilizantes naturales para ser incorporados a los suelos», indicó.

«Culturalmente, podemos decir que existen culturas coprofílicas, que tienen una aceptación y tradición en el manejo de las excretas humanas, que es el caso de Asia y Oriente, y culturas coprofóbicas, como Occidente, donde existe un rechazo cultural hacia las excretas humanas», narró.

Para este especialista, la estrategia fundamental de las tecnologías de saneamiento ecológico consiste en «separar los flujos», para tratar por separado las aguas de lluvias, las negras (cloacales), las grises (lavamanos, ducha, cocina, lavadora y otras similares), la orina y otros líquidos de desecho que genere una vivienda, barrio o toda una ciudad.

Para ello se utilizan los denominados baños secos, diseñados para separar la orina de la materia fecal y utilizarlos luego de un proceso especial como fertilizantes, y los humedales construidos, también conocidos como «wetland», cuya función es depurar las aguas previamente separadas.

Los beneficios de estos sistemas alternativos, según Pacheco Rivas, son varios. «No requieren de grandes inversiones de redes y plantas de tratamiento y, por su gran eficiencia al momento de depurar, evitan la contaminación de suelos y cuerpos de agua», puntualizó.

Cree que «también genera la ganancia de un recurso». «Si recolectásemos la orina, la almacenáramos, la tratáramos y luego la usásemos como fertilizante natural en la agricultura, estaríamos generando una alternativa a los químicos y aprovecharíamos un recurso disponible», explicó.

CAMBIO CULTURAL

Para Pacheco Rivas, los encargados de diseñar políticas e implementar sistemas de saneamiento suelen considerar que los sistemas convencionales son la única alternativa ante la falta de soluciones al respecto.

Por otro lado, considera que el desconocimiento y la falta de promoción de sistemas alternativos hacen que la población genere un prejuicio hacia ellos.

«La formación en estos sistemas de saneamiento debe de ser incluida en el ámbito académico y también en la preparación de funcionarios públicos que trabajen, directamente, en estos temas», dijo.

«Hay que decir que el saneamiento ecológico no es sólo conocimiento de ingenieros, arquitectos o técnicos sanitarios, sino que debe ser incluido en otras disciplinas, como en la salud o las ciencias sociales, antropológicas y en la educación ambiental. Cambiar la mirada de cómo nos relacionamos con nuestras excretas estará acompañado de un cambio cultural, social, no solo técnico», señaló.

La Organización de las Naciones Unidas declaró a 2008 el «Año Internacional del Saneamiento Ambiental» como forma de avanzar en el cumplimiento del séptimo Objetivo de Desarrollo para el Milenio (ODM), una de cuyas metas específicas es reducir a la mitad la proporción de personas sin acceso a agua potable ni saneamiento, tomando como base los indicadores de 1990.

Tal cómo mencionó Pacheco Rivas, la realidad es que todavía hay 2.600 millones de personas que carecen en el mundo de instalaciones sanitarias apropiadas para la disposición de sus excretas, algo que influye directamente en su desarrollo.

«Una población sin sistemas de saneamiento es una población en constante riesgo social y ambiental, y los más afectados son los niños y niñas que viven en estos contextos y se ven afectados en su desarrollo cognitivo», advirtió.

Por eso se manifiesta convencido de que, en un contexto de crisis sanitaria, los sistemas de saneamiento ecológico son una tecnología eficiente para solucionar esta problemática.

«Si complementamos los sistemas convencionales existentes, con sistemas alternativos descentralizados y autónomos, podemos logar una mayor cobertura, sobre todo donde el saneamiento convencional es inviable», apuntó.

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