VENEZUELA: Histórico ateneo pierde sede

El Ateneo de Caracas, la más famosa institución cultural privada de Venezuela, entregó a regañadientes al gobierno, esta semana, la sede que ocupó durante décadas, para que en el edificio se instale la Universidad Experimental de las Artes.

"Se cierra una etapa, se cierra un telón, pero se abren muchos más. Hay que seguir adelante con mucha fuerza, entusiasmo, imaginación, con la cabeza muy alta y la tranquilidad de no haber depuesto principios y valores fundamentales", dijo la directora de la institución, Carmen Ramia, al cerrar la última función de teatro en la sede.

Culminaba sus presentaciones el grupo Rajatabla, con la obra "Cuando quiero llorar no lloro", versión de la novela del mismo título del venezolano Miguel Otero Silva (1908-1985).

El céntrico edificio de seis pisos con oficinas, salas de teatro, de ensayo, galerías, librería, cafetín y áreas verdes, especialmente construido para sede ateneísta en 1983, y que le reportó un Premio Nacional de Arquitectura a su diseñador Gustavo Legórburu, es propiedad del gobierno y la utilizó en comodato el Ateneo durante 26 años.

Ramia intentó por varios meses prolongar el comodato, y con centenares de intelectuales y artistas que le apoyaron interpretó la negativa gubernamental como "una agresión contra la creación cultural crítica, plural, independiente", pues acogían creaciones y reuniones de grupos artísticos o de opinión sin reparar en su postura frente a los gobiernos.

Recordó en una conversación con IPS que "el propio presidente Hugo Chávez testificó la amplitud y pluralidad del Ateneo". "Apenas salió de la cárcel (en 1994, tras encabezar un fallido golpe de Estado en 1992) y cuando fue elegido por primera vez (el 6 de diciembre de 1998) se dirigió al Ateneo para desde allí hablar al país y al mundo", recordó.

El edificio "es del Estado, el comodato se venció y tenemos que dejarlo", pero "se están escribiendo páginas negras, hay una cultura de la destrucción, por quienes consideran que quien no está con ellos es enemigo y hay que destruirlo", opinó Ramia, quien fue durante algunas semanas de 1999 responsable de información en el gabinete ministerial de Chávez.

Después que el comodato se venció en mayo, Chávez dijo que "el Ateneo lo entregaron a la burguesía". "Ahora será del pueblo y allí funcionará la sede central de la Universidad de las Artes. No es que se haya hecho nada malo allí, no hay ningún juicio de valor, pero el gobierno revolucionario asume el control del edificio", explicó el mandatario.

Iván Padilla, viceministro de Cultura, dijo a IPS que "la fundación Ateneo de Caracas era privada, tuvo la oportunidad de lucrarse con una infraestructura del Estado con sus actividades. El punto no es el lucro, sino que se lo hizo en un espacio público, de ahí que el Estado ha querido rescatar su espacio para el uso público".

Como telón de fondo, dijo Padilla, "está nuestra rebelión contra el concepto elitista de que la cultura sean sólo las bellas artes, contra el Estado mecenas que acompañaba a las élites. Nuestra concepción se resume en la consigna de que el pueblo es la cultura".

El veterano actor Gustavo Rodríguez, portavoz de un frente de intelectuales y artistas, preguntó al público en la sesión teatral final: "¿Por qué, para crear una universidad, algo que aplaudimos, no se busca un espacio propio en vez de tomar este especialmente construido como sede del Ateneo?"

El sociólogo Tulio Hernández, ex director de Cultura de la alcaldía de Caracas, dijo a IPS que "al Ateneo llegó el bulldozer (máquina excavadora) de la cúpula cívico-militar que nos gobierna, convirtiendo la gestión cultural del Estado en un aparato proselitista".

"No es un aparataje al servicio del pueblo, como argumentan sus portavoces, sino del proyecto ideológico centralista, presidencialista, militarista y de pensamiento único que avanza amenazadoramente contra la democracia y la diversidad", opinó Hernández.

El Ateneo de Caracas fue fundado en 1931, en la Venezuela atrasada y rural que gobernaba con puño de hierro el legendario dictador Juan Vicente Gómez (1908-1935), con el propósito de promover las bellas artes, y funcionó en casas de zonas céntricas de la ciudad hasta que una de ellas fue demolida para dar paso al edificio estrenado en 1983.

Una particularidad de la institución es que siempre ha sido dirigida por mujeres, desde su primera presidenta (1931-1942), la música María Luisa Escobar. En 1958 y hasta hace una década la condujo María Teresa Castillo, quien fue esposa de Otero Silva.

Durante su gestión, el Ateneo se multiplicó en actividades editoriales, de música, artes plásticas, danza, exposiciones, foros sobre los más diversos temas, y estableció el bienal festival internacional de teatro de la capital, convirtiéndose en referencia o modelo para otros ateneos esparcidos en el interior del país.

Ramia anunció que el Ateneo buscará una pequeña sede para oficinas imprescindibles, y para el trabajo con las agrupaciones artísticas que cobijan o su estación radioemisora negociará espacios con otras instituciones, desde salas de cine hasta universidades.

Sin detenerse a sólo lamer las heridas, este julio el Ateneo iniciará en el aula magna (2.500 butacas) de la Universidad Central, la principal del país, un espectáculo de corte humorístico titulado, a propósito del derecho a la disidencia que reivindica, "Ateneos a las consecuencias".

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