CUBA-EEUU: Aún distantes, se puede conversar

Cuba y Estados Unidos reanudarán en cualquier momento sus conversaciones sobre asuntos migratorios, aunque un avance hacia la normalización de las relaciones bilaterales pasa por la libertad de los cinco agentes de la isla presos en ese país, confirmó el líder parlamentario Ricardo Alarcón.

La continuación de estos arrestos prueba que se mantiene "la complicidad oficial estadounidense con el terrorismo contra Cuba", indicó.

"No puede haber una relación normal entre dos países si uno de ellos es capaz de proteger y amparar las actividades terroristas que se realicen contra el otro desde su territorio", remarcó.

En entrevista con IPS, el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular consideró que el presidente estadounidense Barack Obama, a quien considera "honesto", tiene varias opciones para resolver el caso. "Puede reducir sentencia, puede indultar, puede perdonar", enumeró.

De ese modo, "la administración de Obama se beneficiaría muchísimo, enviaría un mensaje muy favorable hacia América Latina, porque el mensaje hasta ahora es la continuidad de lo que hizo su antecesor, George W. Bush (2001-2009), quien fue impopular en la región", añadió.
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El presidente del parlamento cubano es un experto negociador con Estados Unidos y cabeza más visible del gobierno en la campaña por la libertad de Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González, quienes purgan severas condenas en diferentes cárceles estadounidenses, acusados de espionaje.

La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos se negó, el 16 de junio, a reconsiderar la apelación presentada a favor de los cubanos, tras un fallo de la Corte de Apelaciones de Atlanta de junio de 2008, que ratificó las sentencias para Hernández, condenado a doble cadena perpetua y a 15 años de reclusión, y para René González, de 15 años de prisión.

A la vez, esa corte devolvió al tribunal federal de Miami, para revisión de sus sentencias, los casos de Labañino, condenado a cadena perpetua más 18 años, Fernando González, a 19 años, y Guerrero, sentenciado a cadena perpetua más 10 años. Los tres deben ser vistos, para determinar sus nuevas sentencias, por la jueza Joan Lenard, la misma que impuso las penas iniciales en 2001, tras un juicio de siete meses.

En su recurso presentado en enero de este año, los defensores de "los cinco" pedían a la Corte Suprema de Justicia atender específicamente la cadena perpetua atribuida a Hernández pues "ilustra la injusticia manifiesta" del juicio. El hombre no tenía tarea de supervisión alguna en la red Avispa.

Alarcón insistió en que la decisión de la más alta instancia judicial no quita al presidente Obama la facultad que tiene antes, durante y después de un proceso de retirar la acusación. "En este caso de los cinco tiene la obligación moral de hacerlo", recalcó, tras recordar otros procesos resueltos por la intervención presidencial. Entre los varios antecedentes, el dirigente político cubano mencionó que últimamente el Departamento de Justicia de Estados Unidos retiró los cargos contra Steve Rosen y Keith Weissman, dirigentes del Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (más conocido por sus siglas inglesas AIPAC), acusados de conspiración por pasar información secreta de defensa a un diplomático de la embajada israelí. En contraste, el tribunal de Apelaciones de Atlanta reconoció por unanimidad de sus jueces que las sentencias aplicadas a tres de los cinco cubanos presos (Hernández, Labañino y Guerrero) no estaban fundamentadas en derecho, porque no hubo búsqueda ni transmisión de información militar, secreta, no se puso en peligro la seguridad de Estados Unidos.

Por lo tanto se declararon nulas las sentencias por este cargo, pero el beneficio no se extendió a Gerardo Hernández, porque sobre él pesa también el delito de conspiración para cometer asesinato, pese a que la Fiscalía apeló para retirar esa acusación en 2001, en vista de que carecía de pruebas para sostenerla.

Esa apelación fue rechazada y el jurado encontró a los cinco culpables de todos los cargos. En opinión de Alarcón, el actual jefe de la Casa Blanca, "una persona honesta", podría retirar esa acusación, que carece de fundamento.

Aunque se continuará recurriendo a todas las vías legales posibles, Alarcón considera que es un caso "político, de principio a fin", motivado por la voluntad de ayudar a los grupos terroristas de Miami, que comenzó cuando en el verano de 1998 vino a Cuba una delegación del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos.

Según con el relato del también miembro del Buró Político del gobernante Partido Comunista de Cuba, los visitantes fueron enviados por el presidente de entonces, Bill Clinton (1993-2001) a buscar información sobre las actividades de esos grupos, "dizque para actuar e impedir sus acciones", que amenazaban también a ciudadanos norteamericanos.

Pero la información recogida fue trasladada a la oficina del FBI de Miami, mezclada "hasta los tuétanos con esos grupos terroristas que interactúan entre ellos (…) Se percatan de que hay una posibilidad de entendimiento entre los dos gobiernos y deciden dar un golpe para frustrar ese proceso", afirmó Alarcón.

Es en ese contexto que se produce la detención de los agentes cubanos, en septiembre de 1998 en el sur de Florida. El dirigente cubano alertó que en la actualidad jefes de esos grupos están hablando abiertamente en Miami de sus planes agresivos contra líderes latinoamericanos. "Se sienten respaldados y no es sólo el terrorismo contra Cuba. No quiero decir que esa sea la intención del presidente Obama, pero sí es la consecuencia", comentó Alarcón, para quien, si Washington quiere mejorar sus relaciones con América latina, las tiene que mejorar con La Habana primero. "Es lo que le ha dicho todo el mundo", comentó.

"Además, Obama ganó (en las elecciones presidenciales de noviembre) en Florida y en la propia Miami, sin el apoyo de los grupos cubanos que hacen política. No les debe nada a esa gente. Una política consecuente en el tema del terrorismo anticubano le ganaría el respaldo y reconocimiento en toda América Latina y también en Estados Unidos", insistió.

El gobierno cubano y la defensa de los cinco admiten que el propósito de los agentes era vigilar la red de grupos terroristas adversos a Cuba. Según fuentes oficiales, unas 681 acciones de terrorismo y agresiones, "probadas y documentadas", fueron causantes de la muerte de 3.478 mujeres, hombres y niños, así como de la discapacidad por el resto de sus vidas de otras 2.099 personas.

DISTANTES, PERO PUEDEN CONVERSAR

Alarcón confirmó la reanudación de las conversaciones, que Bush había interrumpido en enero de 2004, para revisar cada seis meses la marcha de los acuerdos migratorios de 1994 y 1995. Esta ronda se realizará en Estados Unidos que, como país sede debe anunciar la fecha del comienzo de las pláticas.

Según Alarcón, en el marco de esas conversaciones migratorias, los dos países pueden acercar posiciones para una eventual cooperación en áreas como la lucha contra el terrorismo, contra el narcotráfico y la trata de de personas. En 2001, Cuba propuso infructuosamente esas áreas para avanzar hacia posibles acuerdos.

"El hecho de que haya pésimas relaciones entre dos países no debe ser obstáculo para la comunicación. En la base naval de Guantánamo (en la porción oriental de Cuba) el lugar donde simbólicamente se expresa la mayor confrontación, existe contacto regular, por interés de ambos establecimientos militares", aseguró.

En su opinión, estos contactos constituyen "una oportunidad de hablar con el otro, saber lo que el otro piensa". Aparte de esas conversaciones regulares, "creo que casi siempre… desde John Kennedy (presidente de Estados Unidos de 1961 hasta su asesinato en 1963), de un modo u otro hubo contactos privados, secretos entre las dos partes. El que cortó todo eso fue Bush", relató.

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