ECONOMÍA-AMERICA LATINA: Cambio de pisada en inversiones

Los países latinoamericanos caminan poco a poco en definiciones de políticas de desarrollo como forma de atraer más capitales foráneos reales con destino productivo, concluyó la Cepal este jueves en la capital chilena.

"En América Latina se ve una tendencia a definir estrategias nacionales y a partir de ellas elaborar una política (para atraer) inversión extranjera directa (IED) de calidad", dijo a IPS José Luis Machinea, secretario ejecutivo de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), en un aparte de la presentación de un informe sobre la materia.

"Es algo que no veíamos en la región antes. Es un fenómeno de los últimos tres o cuatro años y a mí me parece que es lo hay que acentuar", añadió Machinea, para luego destacar en especial el trabajo realizado en esta dirección por Costa Rica.

"Chile comienza a caminar en ese sentido" gracias al Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad creado el año pasado por la presidenta Michelle Bachelet, quien definió ocho polos de desarrollo, entre los cuales resalta la subcontratación de servicios, puntualizó este economista argentino.

También indicó que Colombia y Uruguay son otros países que han avanzando en la identificación de sectores prioritarios, dando prioridad a la industria del software, mientras que Argentina y Paraguay aparecen rezagados en esta materia.

"Brasil ha tenido una política activa de atracción de IED", pero no ha sido parte de un lineamiento nacional, puntualizó el director de esta agencia de la Organización de las Naciones Unidas.

El Informe sobre Inversión Extranjera en la región de 2006 de la Cepal sostiene que el flujo total de IED hacia América Latina (excluidos los principales centros financieros) creció 1,5 por ciento respecto de 2005, al ubicarse en 72.440 millones de dólares, mientras que en 2004 había alcanzado a 66.000 millones.

Esta alza se explica por el buen desempeño económico y los altos precios de los productos básicos, demandados especialmente por China.

Sin embargo, la Cepal se mostró preocupada porque el año pasado América Latina captó sólo ocho por ciento de la IED mundial, el segundo valor más reducido de los últimos 15 años, ubicándose más abajo que otros países en desarrollo.

Esta situación se explica por el menor interés que han demostrado las empresas transnacionales por invertir en la región y por la dificultad que tienen los países latinoamericanos y caribeños por competir eficientemente por cierta clase de inversiones.

"Uno de los motivos de mayor preocupación en este campo es la intensificación de los conflictos relacionados con la explotación de recursos naturales que podrían limitar la IED", dice el informe de 286 páginas.

Ello se debe "a los nuevos contratos de explotación de petróleo y gas natural que reducen el control de los inversionistas extranjeros sobre sus operaciones, el alza de las regalías o los impuestos aplicados a las concesiones para exploración y explotación de hidrocarburos y recursos mineros, o a factores sociales y ambientales" añade.

Consultado sobre el impacto que tendrá en la IED la política de nacionalizaciones seguida por países como Venezuela y Bolivia, Machinea entiende que hasta ahora ha tenido un impacto focalizado y que "no ha generado un contexto de incertidumbre generalizado en la región".

En 2006, los principales países receptores de IED en América Latina fueron México, con 18.939 millones de dólares, y Brasil, con 18.782 millones de dólares, pero en ambos casos estas cifras solo representan una proporción cercana al 2,5 por ciento de sus respectivos producto interno bruto (PIB).

El país que le sigue en volumen de EID es Chile, con 8.053 millones de dólares, que representa 6,9 por ciento de su PIB.

En América Central y el Caribe, se destacó Panamá, con 2.560 millones de dólares, Costa Rica, con 1.400 millones de dólares, y República Dominicana, con 1.180 millones de dólares.

Panamá es el país donde la EID representa el más alto porcentaje regional respecto de su PIB, con 16,4 por ciento, seguido por Trinidad y Tobago, con 8,4 por ciento, Uruguay, con 8,3 por ciento, y Costa Rica, con siete por ciento.

Un aspecto positivo identificado por la Cepal es "el notable incremento de las inversiones directas en el exterior realizadas por los países de América Latina y el Caribe, una demostración de que las empresas de la región se están internacionalizando a un ritmo mucho mas rápido que en el pasado".

Las inversiones directas en el exterior de los países de la región registraron un alza de 115 por ciento en 2006, respecto del año anterior, alcanzando a 40.620 millones de dólares.

"Las empresas translatinas, es decir, las empresas transnacionales de la región, son la mayor fuente de este tipo de inversiones", acota el documento, que destaca que "la región se está adaptando al proceso de globalización, mediante una participación más activa en él", indica el texto.

El informe también consigna que una mayor diversificación en el origen de la IED y la disminución de los capitales procedentes de uno de los principales inversionistas de años recientes: España.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe