ENERGÍA-JAPÓN: En carrera nuclear

Las crecientes necesidades energéticas del mundo vinculadas al cambio climático, atribuido al recalentamiento global, impulsan el desarrollo de la polémica energía atómica de Japón, en especial la exportación de tecnología nuclear, según los expertos.

"Sí, no se puede negar que las preocupaciones ambientales y una nueva crisis energética asestaron un golpe mortal al movimiento contra la energía nuclear y el apoyo a fuentes de energía renovables", señaló el científico e investigador Hiroaki Koide de la prestigiosa Universidad de Kyoto.

"Pero es una solución errónea", sostuvo. Koide indicó que su investigación demuestra que la energía atómica no contribuirá a la reducción de los gases de efecto invernadero a largo plazo como se aduce.

"Es necesario equilibrar las ventajas de la energía nuclear. Si bien no emite gases como el dióxido de carbono (uno de los principales responsables del recalentamiento), la desventaja es que la contaminación procede de la construcción de las plantas, y que el funcionamiento de los reactores nucleares y almacenamiento de los desperdicios utiliza electricidad de otras fuentes como el carbón", explicó a IPS.

"Además, en caso de haber un accidente, la destrucción del ambiente sería extremadamente seria. Deben considerarse estos aspectos al examinar los planes para aumentar esta poderosa energía", añadió.

Pero en Japón hay signos que indican que el gobierno sigue adelante con el impulso a la energía nuclear, justo cuando la población está preocupada por el cambio climático y los altos precios del petróleo.

De hecho, este invierno boreal aumentó el perfil de la energía nuclear, pues, debido a las altas temperaturas que llevaron a la escasez de nieve, los hoteles y los centros de prácticas de esquí deben afrontar la cancelación de reservas y la caída de la cantidad de turistas.

"La nieve empezó a caer hace apenas unas semanas, así que este año se acumularon sólo siete centímetros, en comparación con los 88 del año pasado. Debe hacerse algo pronto para revertir la situación", indicó Keiko Azumi, dueño de una hostería en la prefectura de Aomori, al norte del país.

La prefectura de Aomori, que alberga varias instalaciones nucleares, se vio obligada a cancelar una competencia anual de estudiantes de esquí por la escasa nevada de este año, la más pobre de las 34 temporadas anuales que lleva el torneo.

Los fabricantes de artículos de electrónica y los comercios sostienen que bajaron en 60 por ciento las ventas de vestimenta invernal y aparatos de calefacción como resultado del clima más cálido.

"El desarrollo de la energía nuclear es una forma importante de protección contra el recalentamiento global. La experiencia de 40 años de Japón en el desarrollo de esta tecnología y su buen desempeño en materia de seguridad le otorgaron un papel en la expansión de esta fuente energética a favor del ambiente", señaló Shinichi Mizumoto, del Ministerio de Economía, Comercio e Industria que encabeza este sector.

Mizumoto desestimó las preocupaciones por varios accidentes sucedidos en plantas nucleares de Japón —en 2004 cinco trabajadores murieron a causa de la radiación emitida tras un accidente en el reactor de Mihama— aduciendo que el gobierno aumentó las inspecciones y creó estándares de seguridad.

"En tanto que una nación que sufrió a causa de la bomba atómica (lanzada por Estados Unidos) en 1945, el gobierno garantiza la existencia de programas de seguridad", dijo a IPS.

En ese sentido, la Agencia de Energía y Recursos Nacionales elaboró este mes un plan para aumentar los subsidios del gobierno central a sus contrapartes locales que acepten construir instalaciones de desperdicios nucleares. La oposición de la población complica las políticas a este respecto.

La municipalidad de Rokkashomura, una localidad de la prefectura de Aomori, aceptó la primera planta comercial para reciclar combustible nuclear que utilizará plutonio. Según ellos, la planta es una importante fuente de ingresos y el gobierno estudió otorgar partidas por más de 16 millones de dólares para su construcción.

"Cuando se promueve la energía atómica como buena para el ambiente, la oposición pública se debilita. La gente siente cierto tipo de responsabilidad. Beneficios económicos como los subsidios y el empleo son también motivos de preocupación genuinos pues se ven enfrentados a opciones difíciles", dijo Masamichi Seido, investigador del Instituto de Estudios Regionales de Aomori.

Japón ya tiene 55 plantas nucleares y está pensando construir 11 más.

En el ámbito internacional, Japón también espera situarse a la cabeza de las exportaciones de tecnología nuclear a Asia. El boom de la economía de China transformó a ese país en un gigantesco mercado, seguido por los de India, Indonesia y Vietnam, estimados en miles de millones de dólares.

"Japón está listo para responder a las solicitudes de las naciones asiáticas que intentan utilizar la energía atómica como otra fuente de energía más. Con nuestro excelente desempeño en la utilización de este tipo de energía con fines pacíficos, insistimos en que Asia cumple con los requisitos de seguridad, incluyendo su pertenencia al Tratado de No Proliferación Nuclear" (TNP), sostuvo Mizumoto.

En septiembre, la agencia encargada de energía intentó establecer un sistema para el ciclo de combustible nuclear que requiere un marco internacional para suministrar y controlar los que utilizan uranio, el que se espera afronte un periodo de escasez dada la creciente demanda.

Japón carece de recursos energéticos y dependen mucho de proveedores como Australia, Canadá y Kazajstán para conseguir esa materia prima.

Este mes, el gobierno también logró sortear la delicada situación suscitada por la no pertenencia de India al TNP al reconocer una ley estadounidense aprobada en diciembre y que permite la venta de combustible y reactores nucleares a ese país.

Eso permitirá que las compañías japonesas participen en el aumento de plantas nucleares de India, según el diario Yomiuri.

La consultora del capítulo japonés de la organización ambientalista Greenpeace en materia de energía Miname Suzuki considera que hay intereses económicos y de orgullo nacional, y no de seguridad pública, detrás del programa de energía atómica del gobierno.

Tan sólo seis por ciento del presupuesto de energía se destina a fuentes renovables seguras en comparación con más de 30 por ciento para la energía atómica, apuntó

"La energía nuclear es una herramienta más de la intensa estrategia japonesa para desempeñar un papel global activo. Debe prestarse atención a la oposición pública", comentó a IPS.

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