EEUU: Militares mexicanos al rescate

Varios cientos de militares mexicanos ingresan este miércoles a Estados Unidos para ayudar a los damnificados por el huracán Katrina, ante el sorprendente desconcierto de la superpotencia para hacer frente al daño que causó esa tormenta.

Aunque varios países en desarrollo ofrecieron ayuda material directa, únicamente la de México fue aceptada por Washington para asistir a decenas de miles de personas que perdieron todo bajo las aguas en tres estados del sur del país.

Así, se ven escenas que quizá nunca imaginaron los estadounidenses: militares mexicanos transitando y actuando en su territorio.

El presidente Vicente Fox se dijo orgulloso de que "nuestro glorioso ejército nacional" tuviera la oportunidad de trabajar en Estados Unidos. En el siglo XIX, ese país arrebató a México más de la mitad de lo que era su territorio, y desde entonces la relación bilateral está marcada por periódicos disensos y tensiones.

"Yo esperaría (que la ayuda) se tomara como lo que es. El pueblo de México ve al de Estados Unidos como un hermano en sufrimiento en este momento y como un país que requiere ayuda y apoyo solidario y, además, con agradecimiento por lo que ellos en ocasiones han contribuido con México en este tipo de problemas", dijo el canciller Ernesto Derbez.
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Los militares mexicanos ingresan desarmados en vehículos terrestres y en un buque de guerra que se desplazó por el golfo de México. En total, son más de 550 personas, entre ingenieros, médicos, dentistas, cocineros, expertos en comunicaciones y en tareas de rescate.

La ayuda incluye casi 165 toneladas de alimentos, agua y medicamentos, vehículos todo terreno y anfibios, ambulancias, embarcaciones para rescates y helicópteros.

El huracán Katrina llegó el 29 de agosto a los estados de Alabama, Mississippi y Louisiana, causando sólo en la ciudad de Nueva Orleans unos 10.000 muertos, según estimó su propio alcalde, Ray Nagin.

Entre los muertos se cuentan hasta ahora cuatro mexicanos, mientras otros 90 están desaparecidos.

Autoridades locales calculan que al menos 140.000 mexicanos y otros tantos hondureños vivían en las zonas afectadas por el huracán. Los gobiernos de esos países despacharon a funcionarios consulares para asistirlos, mientras organizaciones no gubernamentales enviaron a decenas de voluntarios.

"Estados Unidos es una potencia, y se creía que podía enfrentar esta tragedia sin ayuda, pero se ha visto muy ineficiente, por decir lo menos", dijo a IPS Heberto Romero, portavoz de Hondureños Unidos del estado de Texas, uno de los muchos grupos civiles que trabaja con los damnificados, especialmente los de origen latinoamericano.

"Es un orgullo para todos que lleguen ahora soldados mexicanos, pues eso demuestra la solidaridad y la capacidad que tenemos los latinoamericanos", dijo Romero vía telefónica desde Houston. A esa ciudad arribaron en los últimos días cientos miles de damnificados desde ciudades y aldeas anegadas por las lluvias e inundaciones de Katrina.

El activista, un hondureño radicado en Estados Unidos desde hace más de cinco años, encontró en los albergues a muchos de sus compatriotas y a mexicanos que perdieron todo por el huracán.

"Ha sido muy difícil para los hispanos (latinoamericanos) enfrentar la tragedia, pues además muchos viven como indocumentados (sin permisos de residencia) y se mueven con miedo por temor a ser deportados", señaló.

"Ojalá que la presencia de los militares mexicanos genere confianza entre los inmigrantes hispanos y que ahora vengan y expresen sus necesidades para poder ayudarlos", añadió.

Más de 90 países ofrecieron asistencia de diverso tipo a Estados Unidos. Pero hasta ahora, Washington sólo aceptó el apoyo material de México, Canadá, Japón y de la Unión Europea, y permitió el ingreso de aportes en dinero a través de la Cruz Roja.

Entre los que ofrecieron su apoyo se cuenta Cuba, que puso a disposición unos 1.600 médicos y 34 toneladas de medicinas, pese al embargo económico que Washington mantiene contra ese país de régimen socialista desde hace más de cuatro décadas.

El secretario de prensa de la Casa Blanca, Scott McClellan, respondió que de Cuba lo que se esperaba no era precisamente ayuda, sino que el presidente Fidel "Castro ofrezca libertad a su gente".

En los últimos días, el gobierno de George W. Bush fue duramente criticado por medios de comunicación, políticos, artistas y ciudadanos de su país por la evidente ineptitud de las autoridades para prevenir el huracán y enfrentar sus consecuencias.

"Ya estamos llegando para el rescate los mexicanos, así que mister Bush no debe preocuparse, que ahora verá lo que es bueno", dijo en tono de broma el taxista mexicano Fernando Ortega.

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