Francia y Gran Bretaña urgieron a los rebeldes y a 13 partidos opositores desarmados de República Democrática de Congo (RDC) a participar de las conversaciones de paz que deberán comenzar el 25 de este mes en la meridional ciudad sudafricana de Sun City.
«Francia y Gran Bretaña, así como toda la comunidad internacional, creen que es tiempo de que el diálogo (de paz) produzca resultados concretos», sostuvieron los dos países en una declaración conjunta.
Los embajadores en la RDC Jim Atkinson, de Gran Bretaña, y Gildas Le Lidec, de Francia, no dieron detalles sobre posibles sanciones que Londres y París podrían imponer si el diálogo de paz se estancara.
El esfuerzo de Francia y Gran Bretaña para sostener el proceso de paz podría naufragar si fracasa la reunión de Sun City. Diplomáticos europeos temen que se intensifique la guerra civil estallada en 1998.
Esos temores fueron confirmados esta semana por diarios congoleños.
En la RDC, un país de 60 millones de habitantes y rico en recursos naturales, se enfrentan las fuerzas del presidente Joseph Kabila, respaldadas por Angola, Namibia y Zimbabwe, a los milicianos rebeldes apoyados por Uganda y Ruanda.
Jean-Pierre Bemba, líder del insurgente Movimiento para la Liberación de Congo (MLC), anunció el miércoles a Radio Francia Internacional que no participará de las conversaciones de Sun City.
Por su parte, los 13 partidos opositores criticaron a la oficina para el diálogo intercongoleño, encabezada por Ketumile Masire, por contratar a personas vinculadas al gobierno.
El representante de la oficina para el diálogo en Kinshasa, Hacem Ould Lebatt, de Mauritania, defendió su labor diciendo que siempre ha evitado involucrarse en los asuntos internos de RDC.
Los 13 partidos, entre ellos la Unión por la Democracia y el Progreso Social, de Etiénne Tshisekedi, advirtieron que no se sentarán a la mesa de negociaciones en Sudáfrica si la oficina de diálogo continúa trabajando con personas allegadas al gobierno.
La polémica determinó la intervención de la Misión de Observación de la Organización de las Naciones Unidas, que intentó acercar a las partes enfrentadas.
Por su parte, Gran Bretaña y Francia señalaron en su declaración conjunta que la conducta de los 13 grupos opositores «hace peligrar todo el proceso de paz congoleño», y agregaron que la intransigencia de éstos contradice su compromiso de establecer un nuevo sistema democrático en RDC.
Los gobiernos europeos exhortaron a todas las partes involucradas en el proceso de paz a «concurrir a la reunión de Sun City con espíritu de apertura, compromiso y seriedad».
Masire, ex presidente de Botswana, expresó su disconformidad ante los obstáculos que plagan el camino a la paz, y dijo que tiene «otras cosas que hacer en lugar de acercar a beligerantes congoleños».
«Si las negociaciones fracasan una vez más, la República Democrática de Congo podría quedar bajo el control provisional de la Organización de las Naciones Unidas», comentó el diplomático.
El no gubernamental International Crisis Group (ICG), con sede en Bruselas, advirtió en diciembre que la RDC se encamina a la desintegración, ocupado por ejércitos extranjeros enfrentados entre sí y con un gobierno incapaz de satisfacer las necesidades de la población. (FIN/IPS/tra-en/jk/sz/mn/lp-ff/ip/02


